La doctora Danièle Flaumenbaum escribió un libro que la revista francesa Psychologies, de donde ella es oriunda, calificó como "el mejor libro sobre la mujer". En él, esta médica ginecóloga, psicoanalista y especialista en medicina china desarrolla su teoría acerca de que, en plena época de ascenso de la mujer desde lo laboral y de erradicación de los tabúes, algunas de ellas aún consideran su vida sexual "insatisfactoria".
En Mujer deseada, mujer deseante, Flaumenbaum revela las claves que ayudarán a las mujeres a comprender su sexualidad y animarse a su exploración.
¿Cómo calificaría a la sexualidad femenina actual? ¿Existen mitos, tabúes, miedos?
La sexualidad de las mujeres -la de los hombres también- forma parte de las costumbres de cada época. Actualmente, la sexualidad es reconocida y autorizada socialmente pero no se sabe vivir aún en su plena expansión. Los tabúes cayeron, pero los miedos persisten. Pasamos de la prohibición de la sexualidad a la negación de las dificultades sexuales.
La sexualidad es por definición una comunicación y un intercambio energético, la ignorancia del proceso es siempre una fuente de insatisfacciones, dificultades y dramas por falta de una transmisión justa.
¿Cómo es eso de que las mujeres construyen su sexualidad?
La sexualidad, como todo valor humano, es una transmisión que se hace a través de la familia. Así como les enseñamos a los niños a comer, a respetar a los demás, les transmitimos también las herramientas para que puedan vivir una vida afectiva floreciente y viviente (no sólo la función reproductora de la sexualidad sino también la del placer). Como vivimos un cambio histórico en la vida de las mujeres, y las abuelas y las madres no sabían transmitir esa función de la sexualidad, las mujeres -para poder vivir esa sexualidad floreciente- deben construir ellas mismas lo que hubieran tenido que recibir siendo niñas.
¿En qué se basa la afirmación acerca de que las mujeres aman a los hombres como aman a sus madres?
Toda historia de amor, tanto para los hombres como para las mujeres, nos reconecta con la primera historia de amor que todos y todas vivimos con nuestra madre. Y es justamente esa la razón por la cual no estamos interesados en nuestros sexos. Amamos a los hombres con el corazón y el espíritu, pero no sabemos que es a su sexo al que tenemos que recibir en nuestro cuerpo para festejar la vida.
La madre tenía la responsabilidad de asistirnos, llevarnos, alimentarnos y satisfacer todas nuestras necesidades vitales. Ese hombre que amamos toma en nosotras el lugar que ocupaba nuestra madre. Por ello, nos volvemos totalmente dependientes de él.
En el libro habla de tres "mutaciones" de las mujeres. ¿Qué cree que ganó y perdió la mujer en cada una?
La primera mutación, en 1945, fue el acceso de las mujeres al derecho al voto, donde fueron reconocidas por tener un pensamiento válido para la sociedad, reconocidas como humanas pensantes a parte entera, y pudieron acceder a las funciones que hacían al crecimiento de colectivo del país.
En 1965 la aparición de la contracepción puso en evidencia la diferencia entre la función maternal, la sexualidad de reproducción y la sexualidad femenina y su función del placer.
En los años 80 la liberación sexual introdujo, al reconocer en el cotidiano de la vida social, la función del placer. Las mujeres al no tener un modelo anterior, tomaron el modelo de la sexualidad masculina, lo que no les dio acceso a su femenino.
¿Qué cambia en la vida de la mujer que entiende su rol de "deseante"?
Ya no ve el mundo de la misma manera. El hecho de saber vivir su deseo, su florecimiento sexual, provoca un reposicionamiento que hace ver la vida desde más arriba y nos suelta de lo que nos molesta. Estamos más vivas, tenemos las ideas más claras, se va sintiendo progresivamente cada vez más sí misma.
¿Cuál es la reacción de las mujeres que toman contacto con estas ideas?
Son múltiples. O la novedad las hace sentirse agredidas y no saben aprovecharla porque no pueden recibirla. O se encuentran en ese deseo de ampliarse pero les cuesta constatar o reconocer su situación, ya que es necesario un cierto grado de confianza en uno mismo para poder cambiar. Otras, se abren al trabajo que todo esto implica y se comprometen en esta vía de reconstrucción de sí mismas.
¿Qué le aporta a su trabajo los conocimientos de medicina china, acupuntura?
La medicina china me reveló que es el soplo vital el que nos atraviesa permanentemente y el que nos hace vivir, el que mantiene nuestra salud. Que la vida es una realización de uno mismo y que saber mantener la propia salud va a ser una verdadera medicina preventiva porque va a correr las enfermedades y la sexualidad forma parte de la salud.
Ellos lo dicen así: sin sexualidad el espíritu no puede desarrollarse.
Mujer deseada, mujer deseante será presentado por Flaumenbaum hoy, a las 20, en el Museo Roca, Vicente López 2220. Y el sábado 19, de 9:30 a 17, en la Manzana de las Luces, Sala de Representantes (Perú 272), brindará un seminario dirigido a profesionales de la salud, ginecólogos, psicólogos, terapeutas y personas interesadas en investigar la sexualidad femenina.