El cambio de estación es el mejor momento para cambiar de perfume. Con el verano entre nosotros, el cuerpo empieza a pedirnos fragancias más frescas y livianas sin dejar la elegancia de lado.
Bernardo Conti, gerente técnico de la División Perfumería de la casa argentina de la empresa Firmenich y director de la carrera de Perfumista en la Asociación Argentina de Químicos Cosméticos destacó que lo que está de moda son las fragancias naturales y explosivas.
“Antes hablábamos por ejemplo de las notas acuosas que daban paz, relax y hoy de las que dan tormenta, sensualidad: pomelos, frutas carnosas y mucha sensualidad, flores exóticas”, señaló.
Además advirtió que no se usa lo unisex: “Todo bien masculino con maderas acuosos y frescas o bien femenino con notas gourmand también frescas pero escarchadas de azúcar”.
Según detalló el experto, los frutos exóticos como el mango, papaya, melón o ananá están de moda como también los ingredientes clásicos como rosa, jazmín o patchouli “pero trabajados con notas frutales y fondos de ámbar dulce y sexy”.
“En esta tendencia de explosión del verano como la moda se libera y ofrece una gran paleta de colores y texturas, la perfumería ofrece un gran abanico”, sostuvo.
Cuando lo que se busca es un perfume con duración, la gran estrella es la vainilla antes muy rechazada por los argentinos y hoy vedette. “Se adueña de las noches en la costa”, aseguró Conti y agregó: “Las notas caramelo, de frutilla, frambuesa, manzana también son muy residuales y jóvenes”.
Conti también aconsejó no comprar fragancias “a las apuradas”. “Hay que aplicarse la muestra, seguirla todo el día, ver si nos gusta, si recibimos comentarios positivos de la gente y si nos dura en la piel, si esto se cumple volvemos a comprar el día siguiente. Claro que de viaje de ida el Free shop es de muestreo y prueba en piel y el de vuelta es para comprar lo que mas nos gustó”.