miércoles 13 de septiembre de 2017 - 10:11                502
13.09.2017 - 10:11                502
Después del terremoto: rapiña, desconfianza y uso político de la ayuda para los afectados mexicanos
La población revivió escenas del pasado no sólo por el terremoto sino también porque nunca falta quien busca sacar provecho de las tragedias
Después del terremoto: rapiña, desconfianza y uso político de la ayuda para los afectados mexicanos
Los mexicanos siempre han sido solidarios ante las tragedias, pero esta vez se ha desatado una campaña inusual que llama a la gente a elegir bien a quién donar. Experiencias pasadas en las que se ha destinado ayuda para los desastres naturales a campañas políticas o que simplemente no llega a quienes la necesita, reviven la desconfianza en las instituciones.

En 2013, durante el paso del huracán Manuel que golpeó principalmente las costas de Guerrero, en el Pacífico, se mostraron evidencias en video de que presuntos empleados del gobierno vendían las despensas a damnificados, otros que las recibieron de manera gratuita con logotipos del gobierno del estado en los que se leía "El gobierno de Guerrero Cumple".

Tras los efectos del mayor terremoto en la historia de México, que ya deja un saldo de 96 muertos y 2,3 millones de damnificados, la ciudadanía nuevamente se ha volcado a los centros de acopio para ayudar a sus paisanos en desgracia, pero con la duda de si su ayuda llegara a quien lo necesita.

La cuenta sospechosa

Los donativos no sólo se hacen en especie, también en efectivo y una de las polémicas más grande es la cuenta de banco que abrió el Senado Mexicano para recibir efectivo como ayuda a los damnificados.

Activistas, escritores y ciudadanos llaman a que nadie deposite dinero a la cuenta del Senado, pues hasta ahora no ha habido ningún pronunciamiento por parte de legisladores en el sentido de que donarán algún porcentaje de sus sueldos como ayuda a los damnificados y la reconstrucción de las áreas dañadas.

"Con motivo de los daños registrados por el terremoto superior a los ocho grados Richter y con severas afectaciones en estados del sur de México, la Cámara Alta abrió la cuenta 0669006667 de Banorte", señala un comunicado.

E invita a la población a sumarse al "respaldo humanitario, como una muestra más de solidaridad" a los mexicanos afectados.

Uno de los activistas que se sumó a la invitación para no donar a la cuenta del Senado es el padre Alejandro Solalinde Guerra, defensor de los derechos de los migrantes, quien a través de su cuenta de Twitter, reprochó que "cínicamente pidan ayuda a damnificados".

Mientras que el escritor Alejandro Rosas exhortó a "Ni un peso se ayuda" a través del Senado Mexicano.

También se ha criticado el uso político de la ayuda. El viernes, la primera dama Angélica Rivera Hurtado y parte de su familia y de la del presidente Enrique Peña Nieto se presentaron a un centro de acopio en un campo militar de la capital con chamarras rojas, que evocaron la campaña electoral de Peña Nieto y que han sido utilizadas en distintos actos de proselitismo de los candidatos oficialistas.

El gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yuñez Linares también fue acusado de usar la ayuda para promover su imagen.

Funcionarios que trabajan para su gobierno entregaron apoyos a los afectados en los municipios de Minatitlán y Coatzacoalcos. Los enviados entregaron la ayuda utilizando lonas con los colores del partido del mandatario estatal, el derechista Acción Nacional (PAN) y con la tipografía utilizada en el último proceso electoral local.

Después del sismo, las ciudades de Minatitlán y Coatzacoalcos presentaron un número considerable de daños en viviendas y bardas, principalmente en comunidades de alta marginación.

El gobierno se deslindó y despidió a tres funcionarios.

La rapiña también hizo su aparición, cuando el fin de semana se volcó en la carretera un camión cargado con ayuda para los afectados en Oaxaca.

El camión se volcó en la Autopista Puebla – Córdoba. A pesar de que se les explicó que se trataba de ayuda para damnificados de Juchitán, en Oaxaca, el municipio más afectado, las personas que se encontraban cerca aprovecharon para llevarse botellas con agua, comida enlatada y lo que pudieron.

Lo poco que se pudo rescatar tuvo que ser resguarda en un centro de acopio de un pueblo cercano.
COMENTA LA NOTA