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    13.09.2018 -    
Posturing: la moda rechaza el glamour hipersexualizado y se rinde ante las poses con humor
Es una tendencia en fotografía de moda que cambia la postura “sexy” de las modelos con toques poses raras y contorsionistas.

Posturing: la moda rechaza el glamour hipersexualizado y se rinde ante las poses con humor

Miradas sexys a cámara, poca ropa, piernas cruzadas elegantemente... Esas y otras tantas poses que sexualizan a las modelos en las fotos de moda se dejan de lado cuando se trata de una tendencia que ya tiene nombre propio: posturing. Con posturas contorsionistas, toques de humor y otras rarezas frente a la lente del fotógrafo, los productores y especialistas en moda le dan una vuelta de tuerca a la solemnidad dándole lugar al histrionismo y el juego.


El posturing es una tendencia en fotografía de moda que cambia la postura "sexy".


La curadora de arte Shonagh Marshall fue una de las que detectaron este conjunto de posturas que se diferenciaban de las más tradicionales y abrían un nuevo estilo fashion, rechazando el glamour hipersexualizado.


La curadora de arte Shonagh Marshall, con su libro Posturing.


Después de trabajar durante tres años investigando y curando Hair (2016), de Sam McKnight, que celebró la carrera de cuarenta años del estilista, "noté que había un cambio en la forma en que el cuerpo en la fotografía de moda contemporánea", dice Shonagh. "Hubo un cambio del cuerpo glamoroso y sexualizado a una rareza estética, donde el cuerpo se colocó de una manera surrealista. Sentí que esto, a su vez, estaba afectando la forma en que leemos la ropa".


El libro Posturing, de la curadora y escritora Shonagh Marshall.


Este fue el puntapié inicial para que lanzara Posturing (2018), un libro con imágenes de 21 fotógrafos que muestran una forma alternativa de presentar los cuerpos. Aunque, para Marshall, es más profundo que eso: "Siento que estas imágenes son una respuesta a los tiempos en que vivimos, que son difíciles social, política y económicamente. Tienen un sentido del humor y del ridículo que nos hacen cuestionar el absurdo de la moda".


Posturing: la moda rechaza el glamour hipersexualizado y se rinde ante las actitudes con humor.


Ya lo vimos en pantalla cuando Kenzo rompió reglas para presentar su perfume Kengo World, de la mano del director Spike Jonze y la actriz Margaret Qualley, que se corre de cualquier etiqueta o formalismo. En esa línea, la asesora de moda Laura Malpeli de Jordaan cree que hay que leerlo en el contexto de los acontecimientos actuales, por lo que "se busca que la mujer represente un cambio de estereotipo que la aleje de ser un objeto para destacar que es un sujeto, lo que se puede interpretar en la tendencia de posturing dentro del mundo de la moda". Sin embargo, dice, "lo verdaderamente disruptivo dependerá de quien lo desee narrar; por lo que, como toda tendencia, en algunos casos se usa, pero no con el propósito de fondo, sino para lograr visibilidad y, en este caso, cuando comience otra tendencia, se abandonará ésta para adoptar la más vigente".


Es parte de un revival, cuando en los 90 la supermodelo era Kate Moss y la moda andrógina era clave.


"Veo que esta tendencia rompe esquemas y enriquece la comunicación de la fotografía de moda", asegura la diseñadora Panni Margot. "Los tiempos evolucionan y estamos en tiempos de cambio, donde la imagen de la mujer ya no es lo que era; por eso, creo que aporta un nuevo ángulo en la mirada sobre la posición de la mujer en la sociedad actual, donde se ha obliterado su sexualización, y evoluciona a retratar una mujer empoderada".


Para Manuela Vidal Rivas, creadora del Argentina Fashion Week, el posturing busca correrse de la mirada femenina ("girl gaze"), pero cree que "no se masificará y que será utilizada por solo algunos segmentos del mundo de la moda. En mi opinión, la fotografía de moda que muestra la femineidad de la mujer 'en su máximo esplendor', como nos enseñó Helmut Newton, no debe dejarse de lado".


Estas posturas que se destacan en un contexto de miradas sexys tienen un origen un par de décadas atrás: en los noventa.


Como los ciclos que se renuevan, estas posturas que se destacan en un contexto de miradas sexys tienen un origen un par de décadas atrás: en los noventa. "Es parte de un revival, cuando en los 90 la supermodelo era Kate Moss y la moda andrógina era clave", explica la asesora de imagen Yamila Pica. "El minimalismo fue un estilo muy icónico de esa década, así como la delgadez y la postura para nada sexual. No creo que sea algo disruptivo, sino que simplemente es una más de muchas tendencias que van y vienen". Y agrega: "Las posturas y la tendencia también tiene que estar acompañada por las prendas, la modelo y lo que pretenda lograr la marca".


Se busca que la mujer represente un cambio de estereotipo que la aleje de ser un objeto para destacar que es un sujeto.


"No tengo idea de cuál es el futuro de la moda, pero sí siento que ésta es un espejo de nuestros tiempos y, por lo tanto, es un gran vehículo para hablar de cosas como el dinero, la raza o el cuerpo -dice Shonagh-. Creo que el posturing es una provocación sobre la industria de la moda actual y que da lugar a conversaciones posteriores sobre los cambios que nos gustaría incorporar en el sistema de moda en Occidente".

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