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    16.11.2018 -    
Uno de los países más pobres del mundo presentó a sus primeros mozos robots
Un grupo de ingenieros de Nepal lo presentó en un restaurant local. Ahora pretenden patentar su diseño para venderlo en el extranjero.

Uno de los países más pobres del mundo presentó a sus primeros mozos robots

"Disfrute de su comida", dice el robot Ginger, el primer de su clase desarrollado en Nepal, al llevar un plato de comida caliente a una mesa de comensales sorprendido por el trato distinguido de su mozo.

Esta escena sucede en la empobrecida nación del Himalaya más conocida por sus elevadas cumbres que por las proezas tecnológicas, pero un grupo de jóvenes innovadores autodidactas se propuso a cambiar esa idea.


La empresa emergente local Paaila Technology construyó desde cero a Ginger, cuyo nombre en inglés hace mención al jengibre, un ingrediente habitual en la cocina nepalí.


El robot humanoide bilingüe mide 1,5 metros de altura, y no solo es capaz de hablar tanto en inglés como en nepalí, si no también puede hacer bromas, como el asistente inteligente Siri de Apple o Alexa de Amazon.


Actualmente hay tres Ginger trabajando en el restaurante Naulo de Katmandú, cuyas calles y edificios aún presentan las cicatrices del potente sismo que sacudió la capital de Nepal hace tres años.




"Este es nuestro terreno de ensayo. Lo estamos poniendo a punto con las respuestas de nuestros clientes", le contó a la agencia AFP Binay Raut, director ejecutivo de la empresa.


El equipo de 25 jóvenes ingenieros -entre los que Raut, con 27 años, es el mayor- trabajó durante meses en la construcción del robot en una minúscula oficina.


Todo lo que a Nepal le falta en infraestructuras tecnológica ellos lo suplieron con inventiva. Así, el pulido cuerpo de plástico de Ginger se pintó en un taller de vehículos cercano.


El CEO de Paaila Technology, Binay Raut, posa en compañía de sus dos robots Ginger. (Foto: Prakash/ AFP)


Naulo abrió sus puertas hace cuatro meses y sus tres mozos robot se transformaron en el gran atractivo para clientes de todas las edades.


Ginger, que es capaz de captar movimiento y obstáculos, se abre camino por el concurrido restaurante portando bandejas rebosantes de comida.


Los clientes hacen su pedido a través de una pantalla táctil que hay en las mesas y la cocina llama a Ginger cuando los platos están listos.


Los robots Ginger en acción. (Foto: Prakash MATHEMA / AFP)


"Fue una experiencia totalmente nueva", cuenta Shalikram Sharma, nacido hace 73 años, cuando en Nepal ni siquiera existían las televisiones.


Ginger se ha convertido en una estrella de las selfis y a veces se distrae de su trabajo cuando los niños buscan hacerse una foto con él.


"No me podía creer que hubieran sido fabricados en Nepal", reconoce Neelam Kumar Bimali, un cliente que disfruta de una cena en familia.


Con la vista puesta en el mercado mundial, Paila Technology ahora está en proceso de patentar su diseño para venderlo a nivel local y en el extranjero.

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