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    19.11.2018 -    
Quién es Carlos Ghosn, el “asesino de costos” que salvó a Nissan de la bancarrota
El brasileño que se crió en Líbano se convirtió en una celebrity del mundo empresario.

Quién es Carlos Ghosn, el “asesino de costos” que salvó a Nissan de la bancarrota

Durante muchos años Carlos Ghosn estaba catalogado como uno de los ejecutivos estrella de la industria automotriz. Su capacidad para "apagar incendios" los catapultó sin freno para ser el líder del actual grupo automotor que más vehículos fabrica en el planeta.


La noticia de su detención por parte de autoridades japonesas no sólo sacude los cimientos del grupo Renault-Nissan-Mitsubishi, sino que sacude a las economías de Japón y Francia y a todo el mundo automotor.


Carlos Ghons ahora enfrenta una denuncia por fraude al fisco japonés.
(AP Photo/Michel Euler, File)


Este brasileño, nacido en Porto Velho, cerca del límite con Bolivia, en 1954. Sin embargo, se mudó con su familia a Líbano, donde terminó sus estudios secundarios y luego prosiguió su formación en Francia, cuando obtuvo el título de ingeniero en la Escuela Politécnica de París.


Paradójicamente sus primeros pasos empresariales tuvieron relación con su lugar de nacimiento, ya que esa región está relacionada con la producción del caucho. Y Ghosn dio sus primeros pasos en la compañía de neumáticos Michelin.


Pero no fue hasta 1985 cuando mostró su "pasta" para sacar a una empresa de una situación económica complicada. En 1985 fue nombrado Jefe de Operaciones de Michelin Sudamérica, que pasaba por un momento crítico.


En menos de dos años la división brasileña del fabricante de neumáticos gozaba de buena salud financiera y nuevamente era rentable. Esto le valió ganarse el mismo puesto pero en la filial de Estados Unidos. Sus recetas de ahorro lo llevaron rápidamente a ser el número uno de esa subsidiaria.


Reunido con el presidente Macri, en 2016, cuando aununció una inversión para fabricar la pickup Nissan Frontier en el país.


Viendo los resultados de sus métodos, Renault lo incorporó a su planta de ejecutivos, en 1996. Por esos años, la compañía francesa no rentable y Ghosn tomó la responsabilidad de cambiar esa realidad.


Bajo la promesa de renunciar si no lo lograba, el brasileño encaró una enorme reestructuración (bajo su tutela habían quedado las áreas de compras, investigación, ingeniería e desarrollo, entre otras) que debía contemplar el ahorro de 3 mil millones de dólares.


Y aunque el plan contemplaba un periodo de tres años, ya en 1997 la marca del rombo volvió a ganar dinero.


Llevándolo a un plano futbolero, Carlos Ghosn se había convertido en el director técnico que todos los equipos de llaman cuando están a punto de perder la categoría. Y los salva.


Pero el hecho que lo convirtió en una verdadera celebrity del mundo empresarial fue la fusión con Nissan, en 1999.


La empresa japonesa estaba a un suspiro de la bancarrota: cada vez vendía menos vehículos, solo había sido rentable en uno de los diez años previos y tenía una deuda de 17 mil millones de dólares.


Cuando finalmente las negociaciones con la empresa japonesa se volcaron a favor de Renault (Daimler-Chrysler era la otra interesada), el entonces presidente de la empresa francesa, Louis Schweitzer, le dijo: “Solamente hay un candidato claro que podría ir a Nissan: tú”.


Ghosn realizó un proceso de reestructuración pocas veces visto. Recortó al mínimo posible el plantel de ejecutivos y cambió la manera de desarrollar y fabricar vehículos.


Hasta ese entonces, Nissan tenía prácticamente una plataforma para cada auto o camioneta que fabricaba. En total tenía 27 plataformas y pasó a contar con 15.


Pero el ajuste contemplaba también el cierre de cinco plantas y el despido de al menos 21 mil empleados de toda la cadena de valor de Nissan. Y hasta se empezaron a compartir compras y piezas con Renault.


Al año siguiente, en lo que muchos consideran en Japón como "el milagro Nissan", la compañía volvía a generar ganancias y había reducido su deuda. Y a partir de ahí no paró de crecer.


Desde ese momento empezó a ser conocido como "El Asesino de Costos" o "El Señor Arreglo".


Los logros de Ghosn lo llevaron a recibir una gran cantidad e premios y nombramientos, no solo en Japón y en Francia. De hecho, fue nombrado caballero comendador de honor de la Orden del Imperio Británico por haber contribuido en forma significativa e inspiradora.


En 2005 fue nombrado CEO de Renault y de Nissan y con las dos compañías impulsó el desarrollo de autos eléctricos, tanto que el grupo que hoy dirige es el que más vehículos de estas características vende en el mundo.


Todos los que han trabajado con él coinciden en que nunca conocieron a alguien que trabajara tan duro y sea tan competitivo.


Es enérgico y contundente con sus respuestas, siempre mira a los ojos cuando habla. Casi siempre con un gesto adusto, que con el tiempo se fue suavizando producto de cirugías estéticas con las que pretende ganarle al paso de los años.


Pocas veces se lo ve sonreír en público y cuando lo hace, esa sonrisa dura muy poco tiempo.


Su último logro había sido sumar a Mitsubishi al conglomerado franco nipón, que hoy le permite constituirse como el mayor grupo automotor mundial con 10,6 millones de unidades en todo el mundo durante 2017.


Padre de cuatro hijos divorciado, su tiempo se lo divide entre Japón y Francia, aunque también cuenta con residencia en Brasil. Sin embargo, nunca rompió lazos con el Líbano, en donde vivió una década.


De hecho, el nombre Carlos Ghosn ha sonado como posible candidato a presidente del país asiático. Ahora habrá que esperar para ver cómo sale parado luego de la detención por la detención y las acusaciones que sufre en Japón.

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