Junín, Miércoles, 17 Julio 2019  |  19:42 hs.
 Jueves 22 de noviembre de 2018                459
    22.11.2018 -    
La cuarta ola feminista: mujeres al poder, pañuelos verdes y la lucha por el fin del patriarcado
En La Cuarta Ola feminista edición conjunta de Oleada Revista Digital y Mala Junta, se plantean parte de los ejes más importantes del feminismo argentino.

La cuarta ola feminista: mujeres al poder, pañuelos verdes y la lucha por el fin del patriarcado

Un “libro militante, escrito desde la Cuarta Ola, por algunos de sus protagonistas, en tiempo real”. Así se presenta La Cuarta Ola feminista, edición conjunta de Oleada Revista Digital y Mala Junta, escrito por diferentes autores. Por sus páginas pasean los pañuelos verdes y el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo; la violencia machista (y una mirada crítica de los dispositivos para prevenirla y erradicarla); el feminismo en los medios y las redes sociales, así como en la escena política y más.


Victoria Freire, coordinadora del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas de la Ciudad, y responsable del capítulo “De la marea verde a la marea ciudadana” hizo un repaso por los conceptos más destacados de la obra.


Freire asegura que una de las tareas del feminismo es “transformar el poder”. Pero, ¿a qué se refiere? “Cuando hablamos de feminizar la política estamos hablando de transformar el seno del poder como demostramos en el debate del aborto en donde construimos alianzas inéditas y flexibles, con un equilibrio de diálogo y confrontación que nos permitió estar a un paso de que sea ley. Esto tiene que ser el punto de partida para la construcción democrática y de mayorías sociales, que es tan elemental pero resulta tan difícil en un contexto de avanzada fascista en el continente”, sostuvo a Entremujeres.


“La Cuarta Ola feminista” edición conjunta de Oleada Revista Digital y Mala Junta


Al mismo tiempo, la socióloga destacó un aspecto central de la lucha feminista: la igualdad. “El feminismo es antagónico a cualquier transformación en un contexto de desigualdad o precarización, porque es un movimiento que en esencia cuestiona los valores individualistas del sistema neoliberal y del mito de la meritocracia. Devela que en la sociedad en la que vivimos existen desigualdades que nos constituyen a todos y todas, y por otro lado pone sobre la mesa la necesidad de hermanarnos y unirnos para echarlas por tierra. Construir poder feminista es construir una sociedad más igualitaria y libre de violencias. Es estrategia y ética política a la vez”, añadió.


Feminización de la política

En La Cuarta Ola se insiste una y otra vez en la necesidad de más mujeres en el Congreso así como en la idea de desmasculinizar la política. Para Victoria, esto “no va a ser resultado de ser pacientes y esperar, como nos suelen hacer creer, sino de nuestra capacidad de plantarnos como un sujeto político. Creo que este es uno de los saldos y aprendizajes más importantes de la irrupción masiva de nuestro movimiento feminista”.


Cuando elevamos el grito de que “el patriarcado se va a caer”, también hacemos referencia a esto que puntualiza la autora: “Feminizar la política supone en primer lugar entender y analizar que vivimos en una realidad en donde las decisiones generalmente son tomadas por varones, la autoridad está considerada como una cualidad masculina, y los lugares de poder por lo tanto también. Y en los pocos casos que una mujer toma ese lugar, suele ser duramente criticada y condenada”.


Este año, el tratamiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en nuestro país marcó un hito histórico, aunque tras la media sanción de Diputados no obtuviera la aprobación de la Cámara Alta. Para Freire, la importancia del debate radicó en que “nos permitió construir una mayoría plural y transversal movilizada por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito y poner en discusión qué sucede en todo el territorio nacional al respecto. También salió del closet la realidad del aborto clandestino en nuestro país”. Y lo que sucedió fue que “miles de mujeres y cuerpos gestantes se animaron a decir que se habían practicado uno y, por otro lado, las cifras y casos de las personas que se lleva el aborto clandestino también salieron a la luz. Por ejemplo, días después del rechazo en el Senado nos enteramos de una piba que había muerto en Pilar fruto de un aborto clandestino, esto antes no hubiera salido en ningún lado”.


Misoprostol en el prime time

En ese sentido, la socióloga destacó la inclusión de voces feministas y la mención de temas como el misoprostol en el prime time de la televisión: “Fue importantísimo. Llevó discusiones a los hogares y acercó ideas y argumentos a millones de personas con las que de otras formas hubiera sido muy difícil dialogar porque tal vez no se mueven en los mismos espacios que las activistas feministas, o tal vez sí pero no terminaban de convencerse de la importancia del feminismo para mejorar nuestras vidas”.


Pero además, el tratamiento dio lugar a la otras visibilización de otras problemáticas y derechos vulnerados. Victoria mencionó que “sirvió para reclamar, fortalecer y difundir los derechos que ya tenemos adquiridos: como la Interrupción Legal del Embarazo por causales, la Ley de Educación Sexual Integral, el acceso a la salud, entre otros. Así logramos que se aprueben nuevos protocolos de Interrupción Legal del Embarazo, como es el caso de Salta, y la producción de misoprostol para uso ginecológico”.


Por otra parte, la socióloga resaltó que “a nivel de la movilización social instalamos una lucha por un derecho que pone en tensión la forma en la que está organizada nuestra sociedad patriarcal, y pone en discusión la maternidad obligatoria, la sexualidad y el acceso al placer. Esto es muy importante, porque los y las más pibas que fueron atravesados por este enorme movimiento ya están cuestionando el machismo desde temprana edad”. “Somos un movimiento cargado de futuro”, estimó.


Aquí tiene lugar uno de los grandes protagonistas del debate: el pañuelo verde. En el libro lo describen como una “contraseña” entre pares, un símbolo sobre eso que tenemos en común, una muestra de un reclamo que nos convierte en un colectivo probablemente indestructible.


“Pasaron meses de la discusión de la legalización del aborto en el Congreso y seguimos siendo miles que todos los días llevamos con orgullo el pañuelo verde en la calle, en el transporte público, en las escuelas y en los trabajos. Cuando nos cruzamos, inmediatamente reconocemos una aliada, una compañera aunque no nos conozcamos. Hay una contraseña, un código que sin hablar va mucho más allá de la pelea por la aprobación de un proyecto de ley. Afirma que estamos acá, en todos lados y que no vamos a bajar los brazos, que nunca más volveremos a ser invisibles o a hablar en voz baja de nuestros cuerpos y deseos. Nos dice que la de al lado me acompaña y me cuida, que ante cualquier situación de violencia puedo recurrir a ella. El pañuelo nos recuerda que juntas somos poderosas”, detalló la coordinadora del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas porteño. Y evocó a las Madres de Plaza de Mayo como pioneras en llevar el objeto en cuestión: “No hay que olvidar que el pañuelo en nuestro país representa un símbolo muy importante en la lucha de los derechos humanos y la democracia”.


Completan la lista de autores de “La Cuarta Ola feminista”: María Paula García, Noelia Figueroa, Estefanía Cioffi, Gisela Stablun, Julia de Titto, Ayelén Altamirano, Luciano Fabbri y Majo Gerez.

« volver atrás