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    26.12.2018 -    
Cámara de marcha atrás, el elemento que puede evitar una tragedia
Permite ver lo que sucede detrás del vehículo al conectar la marcha atrás.

Cámara de marcha atrás, el elemento que puede evitar una tragedia

Ofrecido en su momento como un equipamiento que ayuda a proteger el sector posterior del vehículo al momento de estacionar, la cámara de estacionamiento trasero se convirtió en un aliado de la seguridad para disminuir atropellos, especialmente de los chicos.


Con este sistema, el lamentable caso fatal que ocurrió en las cercanías de Necochea, en donde un niño falleció por haber sido atropellado por una mujer que venía marcha atrás en su camioneta, probablemente no se hubiera producido.


Si bien cada vez son más los vehículos que vienen equipados con este sistema, resulta muy bajo el porcentaje de modelos circulando en nuestras rutas que cuentan con este dispositivo. Mientras que en los Estados Unidos es obligatorio desde mayo de 2018.


Las cámaras llevan un lente gran angular para tener una visión más amplia.


En la Argentina por ahora no está ni siquiera previsto incorporarlo en la lista de elementos de seguridad que serán obligatorios en los próximos años.


Cuando en los EE.UU. se confirmó su obligatoriedad, la Administración Nacional de Seguridad en el Tránsito lo consideraba un "dispositivo salvavidas" y estimaba que se iban a evitar entre 58 y 69 muertes por atropello al año.


El funcionamiento del sistema es muy sencillo y está compuesto por una cámara, que va ubicada sobre la tapa del baúl o sobre el portón trasero, y una pantalla, que en la mayoría de los casos su usa la que los autos traen en la consola central. Hay algunos que llevan una pequeña pantalla en el espejo retrovisor.


Al acoplar la marcha atrás desde la selectora de la caja de cambios la cámara se activa de forma automática y comienza a transmitir en tiempo real lo que sucede detrás del vehículo.

A diferencia de los espejos retrovisores, estas cámaras permiten ver lo que sucede a partir del paragolpes. De hecho, la mayoría de los sistemas muestra en la imagen parte del vehículo como para tener una referencia.


Las cámaras utilizadas para este sistema llevan un lente gran angular (también conocido como ojo de pez) lo que permite tener una visión parcial hacia los costados de la parte posterior del modelo (generalmente suele dar un campo de visión de 170°).


La cámara de marcha atrás suele venir complementada con una alarma sonora que utiliza unos sensores con ondas de ultrasonido que van marcando la cercanía con los objetos que están detrás del vehículo.


El sistema emite un pitido que va aumentando su frecuencia a medida que se acerca al obstáculo, al punto de generar un sonido continuo cuando se está muy cerca de la colisión o del roce.


Si bien la cámara de marcha atrás empezó siendo un elemento que venía solo en vehículos de lujo, hay modelos de gamas bajas que traen este sistema, aunque solo en sus versiones más equipadas, como el Toyota Etios, el Ford Ka y el Chevrolet Onix, por ejemplo.


Y prácticamente todas las pickups que se venden en nuestro mercado tienen versiones cuentan con este dispositivo. Aunque lamentablemente muchas empresas lo siguen promocionando como un elemento de confort y no de seguridad.


Son muchos modelos los que ofrecen este sistema en nuestro país, pero no es obligatorio.


Hay otros elementos más complejos que permiten tener una visión de 360°. Gracias a otras tres cámaras, ubicadas debajo de cada espejo lateral y en la trompa del vehículo, se puede tener una visión periférica completa.


La cámara de marcha atrás también es posible incorporarla a vehículos más antiguos. Hoy se venden distintos equipos que van desde los 600 pesos, para conectar a alguna pantalla, o desde 2.400 pesos, que incluyen la cámara y el monitor para ver las imágenes.

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