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    01.02.2019 -    
Reducen 80 por ciento el uso de herbicidas con pulverización selectiva
La firma Man Agro hizo explotar las redes con un video que muestra cómo actúa el detector de malezas. Todos los detalles de una herramienta clave para la sustentabilidad agrícola.

Reducen 80 por ciento el uso de herbicidas con pulverización selectiva

Billy “The Kid” o Jesse James, fueron pistoleros del lejano oeste americano, forajidos conocidos por su rapidez para desenfundar y disparar. Hoy tendrían competencia con las pulverizadoras, protectoras de los rendimientos de los cultivos a partir del control de malezas, plagas y enfermedades.


Una de las tecnologías de reciente implementación es la aplicación selectiva de herbicidas. Esto es, unos sensores que, colocados en el ala del pulverizador van leyendo la presencia o ausencia de malezas y “disparan” el producto según haya o no “enemigo” a la vista.


Todavía en proceso de calibración e implementación, es una herramienta que se destaca en las grandes extensiones del norte argentino donde presionan las malezas, cada vez hay más resistentes y los costos para hacer aplicaciones totales elevan los presupuestos.


“En el norte las aplicaciones selectivas empezaron hace 5 años, pero recién hace dos campañas que se empezó a hacer un uso masivo y nosotros fuimos uno de los pioneros”, contó Fabrizio Rapallini, Gerente de producción de Man Agro en el NEA.




Recientemente un video con una pulverización selectiva en cámara lenta subido por Diego Stacchiotti, que forma parte del equipo de campo de Man Agro en el norte, tuvo gran repercusión en las redes y por eso dialogamos con ambos para conocer más acerca de esta herramienta y su potencial.


Man Agro es una empresa con sede en el norte bonaerense, Pergamino, que siembra unas 50.000 hectáreas cada año en diferentes regiones productivas, desde Pampa del Infierno a la Patagonia. En el norte, tienen cuatro locaciones: Villa Minetti en el norte de Santa Fe, Quimilí (Santiago del Estero), Ganceo y Pampa del Infierno (Chaco). En total suman 15.000 hectáreas físicas, unas 20.000 en producción a partir de la intensificación. El objetivo es alcanzas las 30.000.


Estrategias para pasar el invierno

Entre abril, que se cosecha la soja, y enero, que se siembra el maíz hay 8 meses de suelo descubierto. Es un tema que preocupa y ocupa a los productores de la zona porque es tiempo para que crezcan las malezas si no se las tiene a raya.


Por eso, una de las estrategias son los cultivos de cobertura que actúen como puentes verdes y no dejen que las malezas ganen terreno. Desde hace dos o tres años les está yendo bien con la vicia y para Rapallini “es una técnica que llegó para quedarse, tenemos claro el beneficio agronómico, nos falta ver en concreto el beneficio económico, más en campos alquilados como trabajamos nosotros”.


En este sentido, las aplicaciones selectivas constituyen otra herramienta de gran ayuda. Más pensando que los herbicidas en la zona representan un 30% o más del costo de producción. “Estamos en un sistema que está cambiando y tenemos que echar mano a todas las herramientas posibles como la selectiva pero también rotaciones, cultivos de servicio, herbicidas residuales, trigo, todo ayuda”, dijo Rapallini.


“Con las aplicaciones selectivas se ahorra hasta un 80% de herbicida”, resaltó Stacchiotti. Las pulverizadoras son dos PLA de 25 metros de ancho de labor equipadas con lectores/sensores Weed it cada un metro propiedad de un contratista de Charata. Puede detectar malezas del tamaño de una moneda.


El video

“Cuando subí el video me sorprendió la cantidad de visualizaciones que tuvo”, contó Stacchiotti (@DiegoStacchiott). Son 45 segundos de video en los que se muestra en cámara lenta cómo se van abriendo los picos de acuerdo a la aparición de malezas. Tuvo más de 7100 visualizaciones y 80 retuits, además de consultas y preguntas sobre cómo funciona el sistema, cómo se paga y cuán efectivo es.


Para Rapallini, “subir videos y fotos a las redes puede ser una herramienta para que conozcan más sobre cómo se trabaja en el campo”. Por eso, consideró de “suma importancia” para que, por ejemplo, “la gente de la ciudad, preocupada con las pulverizaciones, sepa que con un equipo como este se está usando 15 a 20% del producto comparado con una pulverización habitual, incluso que llegue a colegas que aún no la están usando”. De hecho, Rapallini fue un paso más adelante y propuso: “Debería llegar a nivel político y que se puedan instrumentar ayudas para la compra o uso de estas tecnologías porque favorecen la sustentabilidad de la producción”.


La campaña en el norte

Con algunas zonas muy complicadas por excesos hídricos, el norte no tendrá una campaña sencilla si sigue lloviendo.


Al analizar el año Rapallini advirtió que en donde tienen los campos “hay un exceso hídrico que está complicando las tareas de siembra que se están pasando de las fechas óptimas y las aplicaciones” pero “todo lo que está implantado está en excelentes condiciones con muy buenos potenciales de rinde”. “Si se acomoda el clima y podemos terminar de sembrar la soja se puede esperar una muy buena campaña”.

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