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    02.02.2019 -    
Así utiliza China la inteligencia artificial para tener controlados a sus ciudadanos
ONGs y otros países denuncian las prácticas del Gobierno chino en materia de seguridad, las autoridades se desmarcan alegando eficiencia.

Así utiliza China la inteligencia artificial para tener controlados a sus ciudadanos

Los uniformes escolares con sistema de rastreo para los estudiantes solo fue el último episodio que desató la polémica sobre el control que ejerce el Gobierno chino sobre sus ciudadanos. La adhesión de un chip a los uniformes conectados a un sistema de reconocimiento facial permite saber cuándo los estudiantes se quedan dormidos en clase o salen de la escuela sin permiso. La polémica llegó con el hecho de que estos puedan ser rastreados también fuera de la escuela.


Un capítulo más en el escándalo desatado en occidente por el control sobre los ciudadanos por parte de un Gobierno que usa con fuerza dos elementos tecnológicos: la inteligencia artificial y el procesamiento de grandes cantidades de datos (big data). Dos premisas en las que el país asiático lleva camino de convertirse en líder mundial frente al país históricamente dominante: Estados Unidos en tecnología. ¿Quién está detrás de esta planificación y de este ascenso vertiginoso de la industria tecnológica? En gran medida la empresa Sensetime.




Cuando en marzo de 2018 Xi Jinping, presidente del país, conseguía abolir el máximo de dos mandatos consecutivos saltaban las alarmas. Es precisamente Xi Jinping quien ha desarrollado este plan sobre la industria de inteligencia artificial: el mandatario pretende llegar a gastar 150 billones de dólares para liderar el área de la tecnología a nivel global para 2030. Con Xi Jinping de manera indefinida en el cargo, no se prevé que este plan vaya a paralizarse.


Un líder en inteligencia artificial

El poderío del gigante asíatico se debe, en primer lugar, a que el 85% de las empresas chinas son parte activa del campo de esta industria. Por otro lado, la inteligencia artificial en China engloba muchas más compañías que el sector en otros países. Y, probablemente la más importante: las estrategias de crecimiento en el sector que en un pasado llevaron a países como Alemania o Estados Unidos a ser líderes en su momento parecen estar frenando ahora el progreso, haciendo que los norteamericanos hayan quedado relegados al segundo puesto por detrás de China.


Por otro lado, la corporación Sensetime es la mayor encargada de proveer al gobierno de la tecnología que se ve en las calles y de la que hace uso la policía. Las ciudades se inundan de cámaras con sistemas de reconocimiento facial, capacidad de leer las matrículas de los coches e incluso de predecir la rutina de las personas y anticiparse a sus próximos movimientos. La policía ya ha probado unas gafas dotadas de reconocimiento facial con las que identificar a fugitivos.


Es ahí donde han surgido las voces más críticas contra el Gobierno chino, especialmente la ONG Humans Rights Watch, desde donde se denuncia que estas medidas solo aumentan el control sobre los disidentes, los activistas y las minorías sociales. Entre las potestades de las autoridades se encuentran el negar a una persona viajar en tren por tener antecedentes que lo sitúen como una persona crítica con el Gobierno chino.


Precisamente, las autoridades se desmarcan de las acusaciones alegando que mejora la tarea de la policía al buscar sospechosos, predecir crímenes y responder de manera eficiente ante cualquier suceso. Aun así, a partir de febrero de 2019, la policía china tendrá mayor poder sobre el manejo de la información personal de los ciudadanos y también una mayor impunidad si esa información resulta dañada.


También alegan que, en el caso de los ciudadanos corrientes, la información simplemente es recopilada y almacenada, no se usa para nada más. Aun así, Humans Rights Watch mira con recelo los movimientos del Gobierno chino en materia de seguridad y control ciudadano.

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