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    23.05.2019 -    
Hablar durante el sexo, la clave para gozar más
Un estudio detalla que cuanto más comunicación haya durante las relaciones sexuales, más satisfacción provocan.

Hablar durante el sexo, la clave para gozar más

No es cuestión de estar discutiendo sobre por qué no bajás la tapa del inodoro después de hacer pis. Aunque, pensándolo bien, seguro también se trate de eso, al menos para algunos. Gustos son gustos. Lo importante es que un nuevo estudio vuelve a reforzar la idea de que si se habla durante el sexo, el disfrute es mayor. Y cuando sucede eso, que una investigación confirma una teoría anterior, la cosa da otro pasito hacia la verdad, que desde luego jamás alcanzará.


El nuevo trabajo, que se publicó en el Journal of Sex & Marital Therapy, analizó las vidas sexuales de 398 personas. Para eso realizaron una serie de preguntas para descubrir si la comunicación durante el sexo, tanto verbal como no verbal, predice la "satisfacción sexual". Encontraron que de hecho hay una correlación entre los dos.


"En general, los resultados de este estudio indican que una mayor comunicación durante el sexo (tanto verbal como no verbal) se asocia con una mayor satisfacción con la comunicación sexual, y la satisfacción de la comunicación sexual predice la satisfacción sexual", señalan los autores.


Hablar durante el sexo incrementa el placer


Los resultados coinciden con los hallados en 2017 por investigadores de la Universidad de Cleveland, en Estados Unidos, quienes determinaron que las personas que se expresan con palabras durante el coito se muestran mucho más satisfechas que aquellas que únicamente utilizan sus labios para acariciar y besar.


Aquel estudio, firmado por la doctora Elizabeth Babin, recurrió a 207 estudiantes con un promedio de edad de 29 años, a los que se les pidió que contestasen una serie de preguntas relacionadas con sus encuentros íntimos y el papel que durante su práctica juega el lenguaje verbal y el no verbal.


"Las parejas vibran y se mueven al son de las palabras dichas en el momento del juego sexual. Animarse a hablar en la cama es hacer uso de un recurso valioso que bien merece ser tenido en cuenta, siempre y cuando, exista acuerdo entre las partes", le dice a Clarín el doctor Walter Ghedin, psiquiatra y sexólogo."Posee un doble efecto en nuestra boca. Estimula los sentidos y representa un acto de congruencia con los deseos: siento y digo", agrega.


Los autores del nuevo informe esperan que su investigación pueda ser utilizada para educar mejor a las personas sobre cómo tener una vida sexual más saludable. "Los resultados de este estudio tienen implicaciones para la terapia sexual y de relaciones y la educación", señala el informe.


Perfiles de hablantes

"Los hombres histéricos hablan mucho y hacen poco, los narcisistas pareciera que se autoestimulan con sus halagos y los miedosos, antes de decir, preguntan", explica Ghedin, que en tanto resalta que en cambio las mujeres se juegan y hablan. "Las histéricas usan frases fuertes para impactar y complacer, basándose en la idea de que “todo hombre necesita una mujer a sus pies”. En cambio las sumisas, más pasivas en la cama, se dejan dominar por las frases y acciones de los hombres", añade.


Los perfiles de personalidad también se muestran en la cama


"En síntesis, los perfiles de personalidad también se muestran en la cama", sentencia el sexólogo que amplia: "Hay personas que no saben jugar con las fantasías y las confunden con datos reales. Y no es raro que pregunten: ¿y con quién hiciste eso?".


El estudio confirma lo que declara Ghedin al señalar que la comunicación durante el sexo no es única para todos. El tipo de comunicación durante el sexo que se prefiere está relacionado con el tipo de personalidad. "Por ejemplo, dado que muchas parejas pueden sentirse incómodas con la comunicación verbal directa sobre el placer sexual, los terapeutas y consejeros pueden recomendar que, durante el sexo, la comunicación no verbal también se use para ayudar a comunicar el placer y aumentar la satisfacción sexual", explica el informe.


Algunos consejos

En 2016, la revista francesa Marie Claire entrevistó a la doctora Dana Myers, firme defensora de lo que en inglés llaman "hablar sucio", para que orientara al personal sobre las maneras de hacerlo superando la timidez y subiendo muchos grados de golpe la temperatura de la habitación. Sus consejos son plenamente válidos para hombres y mujeres. 


Animarse

Su primera recomendación es bien práctica: animate': "Muchos se asustan ante la idea y piensan '¡yo no puedo hacer eso!', pero no es más que otra manera de expresarse en la cama. Las mujeres pueden usar lencería, juguetes o su voz, y lo mejor es que cada una lo hará de forma totalmente única. Se puede ser alguien discreto, elegante, y a la vez ser un poco pícaro, vivaracho, sexy... ¡o cualquier otra cosa!".


No limitarse

Myers explica que es esencial no creer que por nuestra forma de ser no estemos capacitados para hacerlo."Puede ser tan sencillo como decir lo que quieres. ¿Te estás imaginando algo muy concreto con tu pareja? Prueba a pedirlo. Si lo deseas y se nota en tu actitud, la otra persona no tiene por qué sentirse obligada, ni molesta. A veces lo más placentero, para ellas y ellos, es saber que el otro está obteniendo exactamente lo que quiere. Decirlo y mostrar tu satisfacción con palabras es excitante. No tienes por qué sobreactuar si no te divierte, pero tampoco calles por vergüenza lo que te gusta. Confía en ti mismo y deja ver un poco al pícaro que llevas dentro", cuenta.


Decirlo y mostrar tu satisfacción con palabras es excitante, según aseguran los sexólogos.


La especialista explica cómo hacerlo: "Es una combinación de las palabras, de cómo se dicen y con qué actitud. Usa tu voz tal como estás moviendo tu cuerpo, habla suavemente, mira al otro o cierra tus ojos si te sientes más cómodo. No conviene que te rías histérico mientras estás explicándole a tu amante lo que le vas a hacer, pero tampoco hay ningún problema en una risita divertida si es lo que te sale natural en ese momento".


"No hace falta que te arranques con nada extremo, algo tan inocente como 'me gusta sentir tu lengua en la piel' obviamente significa mucho más. Si aún te parece demasiado, simplemente dile algo al oído. El calor de tu aliento y un par de palabras sensuales encenderán la chispa", agrega.


Cómo empezar

Algunos necesitarán un tiempo para sentirse cómodos. "Bueno, cuando te acostumbres, te descubrirás a ti mismo hablando sexy durante la comida, ¡lo juro! O en una excursión, dirás algo y le darás una palmada en el trasero. Cuando lo usas como calentamiento estando muy lejos del dormitorio es divertido, descarado, y consigues un estímulo mental que se mantendrá durante todo el día. Para las mujeres es importante pensar en el sexo fuera de la cama, para estar preparadas cuando llegue el momento".


"No te pongas presión. Algunos están satisfechos sin ello y hablar es solo un complemento divertido, lo cual es genial, pero también puedes usarlo para pedir lo que quieres o para asegurarte de que el otro siga con lo que está haciendo".


Lo más fácil para iniciarse es comprar un libro erótico y leerlo juntos por turnos


El consejo número uno para los novatos en la charla excitante es este: "Lo más fácil para iniciarse es comprar un libro erótico y leerlo juntos por turnos. Los más tímidos pueden esconderse, literalmente, detrás de las tapas, y al pasarlo de mano en mano el nerviosismo se esfumará y se convertirá en 'la hora del cuento sexy', que puede llevaros incluso a escribir alguna historia propia y compartirla con el otro. Tener un papel delante hace más cómoda la situación".


¿Y qué hay de la naturalidad? ¿No se supone que en el sexo hay que ser uno mismo? "Los principiantes deben recordar que se trata de relajarse, no de ser autocrítico. El relato es una forma de descargar esa extraña responsabilidad que se siente al ser tímido y sentirse obligado a hablar. Ayuda a olvidarse de uno por un rato y centrarse en la fantasía, y en la otra persona".


Hablar solo

Un consejo original de esta experta es ensayar en soledad. "Creo que a mucha gente le entra la risa tonta cuando les digo que hablen sexy para sí mismos, ¡pero está bien! Trata de recordar la situación más excitante en la que te hayas encontrado y repásala poniéndole palabras. Relátala. O usa una escena soñada con alguien famoso, es una forma de eliminar el factor miedo de la ecuación. Estás solo, en tu mundo, sin nadie que te juzgue. ¡No te puedes equivocar! Si no practicas, estarás más nervioso en la cama: '¿y si no digo lo correcto? ¿Y si se ríe?'".


Lo que es un error para Myers, y seguramente muchos le den la razón, es pensar demasiado y ser alguien que no se es, o decir algo que no se corresponde con nuestra forma habitual de pensar. "Solo hay que decir lo que se siente. Si te gusta una postura, dilo. Di que te encanta cómo te agarra el culo. Si no estás cómodo con esa palabra, prueba otra distinta. Muchas mujeres se bloquean a la hora de nombrar partes del cuerpo. Algunas palabras les hacen sentirse como actrices porno, poco espontáneas, y es normal".


Los estudios concuerdan en asegurar que una comunicación durante el sexo aumenta el placer.


Pero también puede ocurrir lo contrario: "Si quieres salir del dormitorio y hacer algo más gamberro, también está bien. Lo bueno de practicar solo es que entenderás con qué palabras estás cómodo. No hay que hablar como una teleoperadora erótica si no se quiere. Forzándose a uno mismo solo se consigue distraerse y cerrarse aún más".


Entonces, ¿no hay palabras que valgan para todos? ¿Algo sencillo para empezar? "Pedir más. Describir lo que estés haciendo en ese momento. Animar al otro pidiéndole que lo haga más fuerte, o más rápido o más despacio. Dar instrucciones y reforzar con estímulo positivo. Dirigir al otro suavemente. Una de las formas más fáciles de sentirte poderoso en la cama es describir lo que estás a punto de hacer. ¡Te sentirás como una estrella de rock!", cierra la experta.


Lo dicen los especialitas, lo dice la ciencia. Será cuestión entonces que empecemos por casa. Y vos, ¿qué vas a hacer esta noche? 

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