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    12.06.2019 -    
¿Te limpiás las orejas? Es muy probable que lo estés haciendo mal
Especialistas advierten sobre los riesgos de una higiene incorrecta.

¿Te limpiás las orejas? Es muy probable que lo estés haciendo mal

Es un clásico incorporado a la batería de medidas higiénicas con las que padres y madres taladran a sus hijos: el “limpiate las orejas” es un eslabón más de la cadena que incluye al “lavate la cara y los dientes”. Y así, desde chicos, muchos incorporan al hisopo -protagonista excluyente de vanitorys y botiquines- como a un aliado para estar limpio y presentable. Error.


“Nunca intentes sacar el exceso de cerumen (cera) o el cerumen seco con objetos de uso común, como sujetapapeles, hisopos u horquillas para el cabello, porque podrías empujarlo más adentro en el oído y causar daños graves a las paredes del canal auditivo o al tímpano”, advierten especialistas de la Clínica Mayo de Estados Unidos en un artículo.


Verla asomar en las orejas de niños y adultos causa rechazo, es cierto. Pero la realidad es que la cera forma parte de las defensas del cuerpo y su utilidad radica en que limpia, lubrica y protege el conducto auditivo al atrapar la suciedad y retrasar el crecimiento de bacterias. Al intentar extraerla con hisopos, por ejemplo, podemos dañar aquello que intentamos proteger.


Un trabajo de investigadores estadounidenses, publicado en 2017 en The Journal of Pediatrics, arrojó que entre entre 1990 y 2010, más de 260.000 menores de 18 años fueron atendidos por lesiones auditivas relacionadas con hisopos en los servicios de emergencia de ese país. El cuerpo extraño y la perforación de la membrana timpánica fueron los diagnósticos asociados más comunes. “A pesar de las advertencias contra el uso de hisopos en el canal auditivo y de su uso por parte de los niños, estas lesiones continuaron ocurriendo”, señalaban los autores. 


Contrario a lo que se cree, la mayoría de las personas no necesita limpiar sus oídos, enfatizan los especialistas, que recomiendan evitar escarbar en el interior del oído y esperar a que la cera se afloje, salga al oído externo (la parte visible), desde donde puede ser retirada suavemente durante el baño.


“En la mayoría de las personas, una pequeña cantidad de cerumen suele desplazarse hasta la abertura del oído, donde el agua lo elimina o sale por sí solo a medida que el nuevo cerumen secretado lo reemplaza”, explican desde la Clínica Mayo.


El uso de hisopos puede provocar lesiones, la perforaciC3n de tC-mpano es una de las mC!s frecuentes.


¿Qué hacer con el tapón de cera?

La cera puede acumularse y obstruir el canal auditivo cuando se lo secreta en cantidad excesiva o no se lo elimina bien, lo que puede generar un tapón de cera, que suele producirse cuando las personas tratan de limpiarse ellas mismas los oídos con hisopos de algodón u otros productos, porque no logran extraerlo, sino que lo empujan más adentro en el oído.


Los siguientes pueden ser signos y síntomas de un tapón de cera:


- Dolor de oído

- Sensación de inflamación en el oído afectado

- Zumbido o ruidos en los oídos (tinnitus)

- Disminución de la audición en el oído afectado

- Mareos

- Tos 


“Los signos y los síntomas pueden indicar la presencia de otra enfermedad. Quizás pienses que podés eliminar el cerumen por tu cuenta, pero no hay manera de saber si tenés exceso, sin que alguien, generalmente el médico, te revise los oídos. Presentar signos o síntomas, como dolor de oídos o menos audición, no necesariamente significa que tengas acumulación de cera, porque es posible que padezcas otra enfermedad relacionada con los oídos que necesita atención”, advierten desde la Clínica Mayo, por lo que enfatizan la importancia de la consulta al especialista ante la aparición de síntomas.


Asimismo, destacan que la extracción de la cera es más segura cuando la hace un médico. “El conducto auditivo y el tímpano son delicados, por lo que el exceso de cera puede dañarlos fácilmente. No intentes introducir nada en el canal auditivo para eliminar la cera por tu cuenta, sobre todo si ya tuviste una cirugía del oído, si tenés un orificio (perforación) en el tímpano, si sentís dolor o si sale algún exudado del oído”.


A los niños generalmente se les revisan las orejas como parte de cualquier chequeo, por lo que en caso de que sea necesario, el médico puede retirarle el exceso durante la visita al consultorio, añaden.


El médico puede extraer el exceso de cera con un pequeño instrumento curvo, llamado legra, o con succión mientras inspecciona el oído. También puede sacarlo con un irrigador o con una pera de goma y agua tibia.


El peligro de la medicina alternativa

Los especialistas llaman la atención sobre medidas alternativas a los que recurren algunas personas y que pueden ser riesgosas. Una de ellas es la técnica en la cual se introduce una vela encendida, con forma de cono y hueca en el oído para intentar retirar la cera. La teoría es que el calor de la llama creará un tapón de vacío y la cera se adherirá a la vela.


“Sin embargo, no se recomiendan las velas óticas para tratar el tapón de cera -apunta el artículo de la Clínica Mayo-. Los estudios demuestran que no funcionan y que pueden ocasionar lesiones, como quemaduras, obstrucciones del conducto auditivo e, incluso, perforaciones.”

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