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    25.08.2019 -    
Por qué tenemos hipo
La mayoría son benignos y solamente duran unos minutos y hasta horas. Pero a veces, indican un tema de salud más serio.

Por qué tenemos hipo

Podría ser porque cuando el mozo preguntó: “¿Con o sin gas?”, usted eligió con gas. También podría haber sido que estaba hambriento y comió demasiado. O, tal vez, fue su ex, que justo estaba cenando en el mismo restaurante y estuvo de pie junto a su mesa demasiado tiempo con una charla incómoda. Todas estas cosas podrían provocar espasmos en su diafragma.


Denominado singulto en la literatura médica (del latín jadeo o sollozo), el hipo es familiar para cualquiera que alguna vez haya respirado. De hecho, el hipo comienza ya en el vientre materno. La mayoría de la gente tiene hipo principalmente durante la infancia, y luego los episodios de hipo se hacen cada vez menos frecuentes con el tiempo, aunque incluso en la adultez, el hipo sigue siendo común y molesto. Así como todos tenemos una manera particular de estornudar, todos también tenemos una manera singular de tener hipo que puede variar de 4 a 60 hipos por minuto.


La mayor parte de los hipos son benignos y solamente duran unos minutos y hasta horas. Pero a veces, los hipos indican un tema de salud más serio, en particular cuando se repiten o no se desaparecen después de días, semanas o años. Más allá de ser embarazoso, las contracciones musculares pueden ser agotadoras físicamente. Pueden interrumpir el sueño y dificultar la ingesta. Aproximadamente 4.000 personas en Estados Unidos son internadas en hospitales todos los años a causa del hipo.


El paciente con el caso registrado más prolongado, según el récord Guinness, fue Charles Osborne de Anthon, Iowa, que tuvo hipo durante 68 años seguidos. Afirmaba que el hipo comenzó cuando intentaba tragarse un cerdo antes de faenarlo.


Los médicos dicen que hay tantas causas para el hipo como remedios alocados, incluyendo tirar de la lengua, pararse sobre la cabeza y tragar azúcar granulada. Algunos funcionan realmente. Otros probablemente sean más un entretenimiento para los amigos y la familia que observan mientras usted trata de curarse.


Todos tienen hipo y aun así todavía no se comprende bien por qué sucede. “Lo que no es tan peligroso, no se estudia tanto”, dijo el Dr. John Cullen, médico de familia en Valdez, Alaska, quien también es presidente de la Academia Americana de Médicos de Familia. Atiende a sus pacientes con hipo persistente, que incluyen fetos con hipo en las ecografías ya en la semana 17 o 18. “Los padres se preocupan cuando sus bebés tienen mucho hipo, tanto antes como después del nacimiento”, dijo. “Pero les digo que probablemente es algo bueno porque pensamos que puede ayudar a desarrollar sus pulmones”.


Los científicos realmente se dan cuenta cuando usted tiene hipo, hay una contracción repentina e involuntaria del diafragma, al igual que de los músculos intercostales. Esto provoca una ingesta rápida de aire (el sonido hic) que causa el cierre rápido y ruidoso de la glotis (el sonido ap). El diafragma es una lámina muscular abovedada que separa la cavidad torácica de la abdominal, mientras la glotis es una abertura entre los pliegues de las cuerdas vocales en la laringe que se cierra cuando comemos para impedir que los alimentos entren a los pulmones.


El paciente con el caso registrado más prolongado, según el récord Guinness, fue Charles Osborne de Anthon, Iowa, que tuvo hipo durante 68 años seguidos. Afirmaba que el hipo comenzó cuando intentaba tragarse un cerdo antes de faenarlo.


El espasmo muscular seguido de un cierre rápido de la laringe es lo que causa la característica mueca corporal y la secuencia de relajación. Cuando los bebés tienen hipo en el útero, una teoría es que básicamente están haciendo calistenia pulmonar preparándose para respirar una vez que nazcan. Otra teoría es que los hipos son un resabio de nuestros ancestros anfibios, ya que el patrón motor del hipo es similar al de los animales como las ranas, que necesitan rápidamente cerrar las diferentes vías respiratorias, según estén respirando en el aire o en el agua.


Los expertos tienden a coincidir en que hay un arco o circuito reflejo del hipo que incluye a los nervios vago y frénico. Estos nervios juntos se extienden desde el tallo cerebral hasta el abdomen, con ramificaciones que llegan al diafragma y a muchos órganos internos, incluidos el estómago, intestinos, bazo, hígado, pulmones y el hígado. “Si hay irritación en algún punto a lo largo del circuito, usted puede tener hipo”, dijo Mark Fox, profesor de gastroenterología en la Universidad de Zurich y autor de una revisión exhaustiva de la literatura sobre el hipo.


Una de las causas más comunes del hipo, agregó, es el estómago distendido, que se asienta debajo del diafragma. Si el estómago está demasiado lleno, ya sea con alimentos o burbujas de gas, puede estimular el nervio vago o frénico y causar hipo. Esto plantea un problema para quienes han cambiado las gaseosas azucaradas por agua gasificada saludable porque esta última tiende a tener burbujas más fuertes y más insistentes, que pueden provocar más hipo. Las bebidas espumantes también causan reflujo ácido, otro disparador del hipo.


Inhalar y exhalar dentro de una bolsa de papel es una de las cosas que se hacen para parar el hipo. Pero no está comprobado que funcione.


Pero realmente, todo lo que moleste o agrave sus sistemas digestivos o respiratorios puede inducir el hipo.


  • Comer comida muy caliente o picante. 
  • comer demasiado rápido y tragar aire al mismo tiempo. 
  • Se puede tener hipo por beber alcohol,
  • fumar cigarrillos, 
  • vapear
  • consumir drogas recreativas u opiáceos recetados.
  • Reirse realmente muy fuerte, 
  • conversar con excitación
  • afeitarse
  • golpearse la garganta
  • También pueden causarlo el estrés y la ansiedad, 
  • la falta de sueño, 
  • los déficits de minerales, 
  • desequilibrios electrolíticos,
  • mala postura.


Las causas más raras son la neumonía y los tumores cerebrales, estomacales, pulmonares o del diafragma. La gente con trastornos neurológicos, como la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple pueden tener episodios de hipo con mayor frecuencia. Los mismo es válido para la personas con diabetes y enfermedad renal. El hipo puede ser causado por las enfermedades en sí o puede ser un efecto colateral de los medicamentos utilizados para tratar las enfermedades.


Cuando se habla de tratar el hipo persistente o problemático, el Dr. Scott Gabbard, gastroenterólogo en la Cleveland Clinic, dijo que es mejor atender la causa subyacente, si se puede identificar.


Los ejemplos pueden ser:

  • beber agua sin gas en lugar de con gas, 
  • evitar las comidas picantes, 
  • hacer varias comidas pequeñas en el día, 
  • respirar de manera controlada cuando se sienta abrumado. 
  • Tomar medicación para controlar el reflujo gastrointestinal también puede ser útil si el ardor es un tema importante.
  • Retener la respiración es una de las cosas que se hacen para parar el hipo. Pero no está comprobado que funcione.
  • Retener la respiración es una de las cosas que se hacen para parar el hipo. Pero no está comprobado que funcione.


Retener la respiración es una de las cosas que se hacen para parar el hipo. Pero no está comprobado que funcione.


Aunque según Gabbard, con muchos pacientes, no está clara la causa: “Existe irritación en algún punto, aunque no sabemos ni dónde, ni por qué”.


Es entonces cuando los pacientes, si se sienten muy molestos, comienzan a intentar con los tratamientos, algunos bastante raros, que la literatura científica o las anécdotas sugieren que podrían funcionar. La mayoría sabe del método de sostener la respiración al exhalar o soplar dentro de una bolsa de papel, ambos basados en la idea de que aumentar la cantidad de dióxido de carbono en la sangre detendrá el hipo.


Otros remedios esencialmente intentan actuar sobre el nervio vago o frénico para romper el ciclo del hipo. Estos incluyen:

  • los sustos, 
  • tragar pan seco, hielo picado o manteca de maní. 
  • También puede tirar de la lengua, 
  • chupar un gajo de limón, 
  • estimular el reflejo nauseoso
  • hacer presión sobre los ojos. 


Un estudio, que recibió el Premio Nobel Ig, reportó cesación del hipo luego de recibir masaje rectal digital, y otro estudio de caso sugiere que un orgasmo puede ser la solución.


Para los casos más extremos, se podrían prescribir sedantes, relajantes musculares o medicamentos anticonvulsivantes. A algunos pacientes les inyectan agentes anestésicos a lo largo del nervio frénico o vago o les implantan un dispositivo de neuromodulación que estimula el nervio vago. Aunque estos tratamientos son el último recurso, y a veces los efectos adversos pueden ser peores que el hipo.


En cuanto a Osborne, que tuvo hipo durante casi 70 años, aprendió a convivir con él después de probar varios remedios y ver a muchos especialistas. Sin embargo, eso no evitó que sus amigos intentaran ayudarlo. Le contó a un entrevistador que uno de sus compañeros una vez disparó un arma a sus espaldas. “Me asustó un poco”, dijo Osborne, “pero no me asustó tanto como para sacarme el hipo”.

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