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    29.11.2019 -    
Las vacas fresquitas producen m√°s leche
Investigadores de la Fauba y el INTA Rafaela comprobaron que con tecnologías de refrigeración en los tambos aumenta la productividad.

Las vacas fresquitas producen m√°s leche

Con ocho a√Īos de ensayos a campo, una investigaci√≥n realizada en el √°mbito de la Facultad de Agronom√≠a de la UBA (FAUBA) y del INTA Rafaela, en la provincia de Santa Fe, analiz√≥ un conjunto de tecnolog√≠as para mitigar el estr√©s cal√≥rico en bovinos de leche, con pr√°cticas de bajo costo y f√°cil implementaci√≥n que permitieron aumentar la eficiencia de conversi√≥n del alimento y mejorar diferentes par√°metros asociados al bienestar animal en tambos de peque√Īa y mediana escala.


‚ÄúEl estr√©s cal√≥rico ocasiona grandes p√©rdidas productivas en todas las cuencas lecheras del pa√≠s, no s√≥lo por la mortandad de los animales sino tambi√©n por el impacto que genera en el bienestar y en la productividad‚ÄĚ, afirm√≥ Jorge Ghiano, egresado de la Maestr√≠a en Producci√≥n Animal de la Escuela Para Graduados (EPG) de la FAUBA y profesional del INTA, quien estuvo a cargo de las investigaciones en el marco de su posgrado.


Ghiano explic√≥ que los animales sufren las altas temperaturas como los humanos, pero los bovinos de leche, capaces de producir hasta 70 litros diarios, tienen mayores requerimientos y est√°n a√ļn m√°s expuestos a los efectos del calor. Para ilustrarlo, se√Īal√≥: ‚ÄúCuando las personas estamos en reposo, emitimos un calor constante equivalente al de una lamparita de 100 watts. En cambio, una vaca lechera libera al ambiente un calor proporcional a 17 de esas l√°mparas. Adem√°s, en verano la vaca recibe otras 16 lamparitas de 100 watts sobre su cuerpo por la radiaci√≥n solar, con lo cual deber√≠a disipar constantemente el calor equivalente al emitido por unas 33 lamparitas de 100 watts‚ÄĚ.




‚ÄúEl calor que genera ese animal, originado por todos los mecanismos fisiol√≥gicos que necesita para producir altos vol√ļmenes de leche, m√°s el calor qu√© recibe del ambiente, muchas veces puede llegar a ser fatal‚ÄĚ, advirti√≥. M√°s all√° de ese desenlace extremo, cuando los bovinos est√°n estresados no producen lo deseado, bajan el consumo de alimentos y deprimen su sistema inmunol√≥gico, con lo cual quedan expuestos a afecciones que no le permiten expresar su potencial, adem√°s de sufrir un obvio disconfort.


Con este escenario, Ghiano evaluó distintas alternativas para mitigar el estrés calórico en las vacas en tambo con el uso de refrigeración. Los ensayos se llevaron a cabo en el INTA Rafaela con animales que atraviesan su primer tercio de lactancia. Investigó parámetros asociados a la producción y la composición de la leche, sobre aspectos como la cantidad de sólidos, grasa y proteína. Además estudió aspectos vinculados con el confort y de bienestar animal como la temperatura rectal, la frecuencia respiratoria y el comportamiento, entre otros.


Mejoras varias

Con tecnolog√≠as de refrigeraci√≥n, que consisten en mojar a los bovinos con aspersores y luego ventilarlos para bajar la temperatura corporal, el investigador obtuvo un aumento de 15% en la producci√≥n de leche, sumado a otra mejora de 15% en la eficiencia de conversi√≥n de alimento a leche. ‚ÄúAdem√°s disminuyeron los comportamientos que usan los animales para aclimatarse cuando est√°n estresados por el calor, como el jadeo constante, lo cual indica un mayor grado de bienestar‚ÄĚ.


Seg√ļn Ghiano, se trata de una de las tecnolog√≠as m√°s difundidas en tambos grandes que tienen instalaciones acordes a altos niveles de producci√≥n. √öltimamente, tambi√©n se empez√≥ a expandir en tambos chicos porque requiere una inversi√≥n accesible, que se puede recuperar en s√≥lo un verano. ‚ÄúPermite reducir el estr√©s t√©rmico con s√≥lo dos ventiladores, aspersores, una bomba y una media sombra com√ļn‚ÄĚ, dijo el investigador.


Algunos tambos desarrollaron salas donde los animales se refrescan cada tres o cuatro horas durante 15-20 minutos, antes de volver al corral o a la pastura. No obstante, la mayor√≠a de los establecimientos utiliza esta tecnolog√≠a en el corral de espera, anterior al orde√Īe. ‚ÄúTambi√©n lo evalu√© en el sector donde comen los animales, debido a que en ese lugar pasan el mayor tiempo del d√≠a‚ÄĚ, dijo.




Fuera de las instalaciones

M√°s all√° de las tecnolog√≠as de refrigeraci√≥n que se aplican en las instalaciones de orde√Īe, Ghiano recomend√≥ tener en cuenta otros aspectos que hacen al bienestar de los animales en el tambo. En este sentido, destac√≥ la necesidad de preservar los espacios con sombra natural y se√Īal√≥ que, si el establecimiento no cuenta con √°rboles suficientes, tambi√©n se puede optar por forestar. Asimismo sostuvo que se puede aumentar el √°rea de sombra artificial y bajar la radiaci√≥n solar con estructuras de madera, media sombra e incluso con silo bolsa. ‚ÄúSi el animal no tiene sombra, s√≥lo va a pastorear hasta las 9 de la ma√Īana y a la tardecita. Despu√©s va a intentar estar debajo de una sombra y cerca del agua‚ÄĚ, explic√≥.


El agua representa un insumo fundamental para la producci√≥n lechera: ‚ÄúCada vaca que utilizamos en el ensayo tomaba entre 130 y 140 litros de agua por d√≠a. Si esa cifra se multiplica por un rodeo de 100 animales, nos da una dimensi√≥n de la importancia del agua y de la necesidad de que est√© disponible en buena cantidad y bien distribuida en el campo‚ÄĚ.


‚ÄúEl tema del agua es un punto cr√≠tico. En las √ļltimas d√©cadas aument√≥ la carga animal en los tambos. Algunos pasaron de tener 100 a 250 vacas en la misma superficie, pero los bebederos siguen siendo los mismos. Sin lugar a dudas es un elemento clave porque un gran porcentaje de la leche es agua. Los productores y asesores han tomado conciencia de esto, pero todav√≠a falta mucho por hacer. Vemos que las instalaciones siguen estando subdimensionadas‚ÄĚ, concluy√≥.

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