El gobierno bonaerense decidió ayer apretar el acelerador para poner en marcha dos iniciativas vinculadas a la situación financiera de los municipios. Reunió a intendentes de distintos signos políticos para explicar los alcances de la refinanciación de deudas y del fondo de 500 millones de pesos que se distribuirá entre los distritos.
Ambas propuestas, aún con distintos avances, no han superado la etapa de proyectos. El de la creación del fondo para la atención primaria de la salud viene en paralelo con el aumento presupuestario de 5.300 millones de pesos que la administración de Daniel Scioli envió en los últimos días a la Legislatura.
La refinanciación de deudas, en tanto, fue dispuesta por un decreto del Gobernador, pero tampoco está operativa: necesita de un acuerdo entre el Ejecutivo provincial y los intendentes y, posteriormente, de la ratificación de los concejos de liberantes.
GESTION ANTE INTENDENTES
El gesto de la Provincia de llamar a una reunión de intendentes oficialistas, radicales y vecinalistas que se llevó a cabo ayer bajo el paraguas de la Federación Argentina de Municipios (FAM), excedió la mera explicación técnica que ensayó el ministro de Economía, Alejandro Arlía: buscó, además, desactivar algunas resistencias que diversos sectores opositores están ensayando en la Legislatura.
La gestión oficial que encararon además el jefe de Gabinete Alberto Pérez y el ministro de Gobierno Eduardo Camaño, tiene que ver con que el oficialismo, no está en condiciones por sí solo de aprobar la ley de ampliación presupuestaria, producto de que incluye un nuevo endeudamiento por cerca de 1.600 millones de pesos que necesita el respaldo de los dos tercios de los legisladores. Un número que el Frente para la Victoria sólo puede obtener con el concurso de sectores opositores.
CONCESIONES
Por eso, según trascendió, se machacó sobre dos aspectos para endulzar los oídos de los intendentes. El primero, que el fondo de 500 millones de pesos comenzará a distribuirse desde el mes que viene -siempre y cuando se apruebe la ley- y que, si bien está pensado para la atención sanitaria, tendrá libre disponibilidad. Así, podría ser utilizado por los jefes comunales como un salvavidas para atender cualquier urgencia de gasto. Además, se anunció que ese fondo se mantendrá para 2011.
Pero como la distribución de ese fondo beneficiará claramente al Conurbano donde la mayoría de los gobiernos es del oficialismo -para el reparto se tendrá en cuenta la cantidad de población con necesidades básicas insatisfechas que es mucho mayor en el Gran Buenos Aires que en el Interior-, se resolvió condonar las deudas que las comunas mantienen con el Spar, el organismo provincial encargado de realizar obras de agua.
Esos trabajos se concretan en el Interior y suponen una carga pesada para las administraciones locales, muchas de ellas de signo opositor.
De la reunión tomaron parte además el presidente de la Federación Argentina de Municipios de la Provincia e intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, además de los peronistas Daniel Di Sabatino (San Vicente), Gerardo Amieiro (San Fernando), Andrés Arregui (Moreno) y Juan Carlos Veramendi (Gral.Paz); los radicales Daniel Molina (Necochea) y Carlos Gorosito (Saladillo) y el vecinalista Ricardo Móccero (Coronel Suárez).
En ese marco, Arlía trazó un panorama alentador para lo que resta del año. "El cierre del primer semestre en la Provincia fue muy bueno porque superamos las expectativas propuestas, y eso nos permite aumentar la transferencia de recursos hacia los municipios", dijo. Ese incremento es de unos 600 millones de pesos en concepto de coparticipación.
En medio de las penurias financieras que afrontar varias comunas, el necochense Molina dijo que "la creación del Fondo de Fortalecimiento nos va a permitir hacer frente a ciertas demandas que teníamos los municipios y que no podíamos resolver".
La idea oficial es que el incremento presupuestario que buena parte se destinará a atender el pago del aumento salarial otorgado a los estatales y docentes, pueda aprobarse en agosto, apenas concluya el receso legislativo. De ahí la gestión ensayada ayer en procura de convencer a los intendentes y lograr que influyan sobre diputados y senadores que le deben dar aprobación al proyecto impulsado por Scioli.