Desde las roturas de vidrieras de esta mañana en Junín, pasando por las amenazas de bombas, peleas callejeras y agresiones a docentes, los adolescentes cometerían estos actos para luego subirlos a Youtube, la página de videos de Internet, o comercializar las imágenes.
Los especialistas advierten que esta peligrosa modalidad se propaga en grupos de jóvenes, menores de edad en su mayoría, que realizan estos actos ante una justicia impotente a la hora de actuar.