JUNÍN -. "Convivencia con límites", es el nuevo plan educativo que se implementa desde hace poco tiempo en las escuelas porteñas para actuar en casos de indisciplina de los estudiantes. Ahora, los profesores pueden tomar algunas medidas frente a irregularidades que sucedan dentro del aula, sin pasar por la aprobación del denominado Consejo de Convivencia. En el marco de la actual problemática educativa, y ante la inquietud que despertó la medida del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, docentes y trabajadores escolares abrieron el debate en torno a si esa experiencia podría mejorar la conducta de los alumnos en los colegios de la Provincia.
Alfredo Conde, secretario general de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), opinó que los acuerdos institucionales de convivencia representan un paso adelante como así también estas nuevas modalidades que se aplican en Capital Federal "siempre que exista un trabajo complementario de profesionales en gabinetes y una contención al alumno por parte del Estado".
Agregó: "La aplicación de estos códigos es factible acompañada por un equipo de orientación escolar, integrado por psicólogos, trabajadores sociales, y a su vez, construyendo redes municipales, provinciales, y nacionales para la contención de los casos de conducta. Solamente mejorando el código de convivencia no se van a solucionar los problemas, es fundamental que existan equipos de trabajo con profesionales preparados para poder garantizar que el alumno no sea expulsado y trasladado de una escuela a otra sin razón", concluyó.
Para Emilio González, director del Polimodal del Normal 2, "debe dejarse a la escuela resolver episodios de indisciplina en el marco de lo que representa la escuela, un lugar de formación; si por cada vez que un alumno transgrede normas mínimas de convivencia hay que reunir a algunos de los consejos, lo único que logramos es dilatar decisiones y así se pierde la dimensión del problema".
Opinión de Susana Bogey
Por su parte, la secretaria general de SUTEBA Junín, Susana Bogey quien indicó que "los acuerdos institucionales de convivencia funcionan en la provincia de Buenos Aires ya hace unos cuantos años, obviamente con implementación dispar porque también existe la autonomía institucional para implementarla de distintas maneras".
Explicó que "consiste en consensuar voluntades de los distintos actores de la comunidad educativa para establecer qué se considera correcto y útil a la convivencia escolar, la cual tiene el objetivo de facilitar el aprendizaje más allá de todas las otras funciones sociales de la escuela, por lo que en distintos medios sociales puede tener distintas implicancias y modos de implementación".
"Se le ha dado libertad a las escuelas para establecer estos consensos que son redactados y probados o no por los superiores jerárquicos, estableciéndose derechos y obligaciones de cada una de las partes, con miras a garantizar la convivencia. En caso de transgresiones a las normas, se fija las consiguientes sanciones o actos reparatorios tendientes a lograr la mejor convivencia de las partes y obviamente la disciplina para facilitar esos objetivos", destacó.
"Se trata que lo reparatorio esté por encima del castigo. Tiene un objeto preventivo y de mayor compromiso de cada una de las partes que se desarrollan en beneficio de las democracias internas. Generalmente estas normas de convivencia establecidas de esta manera, ante una transgresión pasan a consideración del consejo institucional de convivencia que determina qué se hace con ese alumno que transgredió las normas convenidas", expresó la dirigente gremial juninense.
Al preguntársele sobre el éxito de la aplicación de este código de convivencia escolar, Bogey respondió que "como todo lo que hace a los distintos grupos sociales, hay distintos grados de compromiso y concientización. Hay lugares donde funcionan mejor y otros requieren ajustes, pero de esto se trata la convivencia, lo mismo que la sociedad en su conjunto".
"La escuela -señaló- no es una isla de lo que está pasando con el resto de la sociedad. De la misma manera que es difícil la convivencia en el conjunto de la comunidad mayor que la integra, esto mismo pasa hacia el seno de la escuela, pero así como en el ámbito de la sociedad hemos establecido que las normas de compromiso entre las partes, los derechos y las obligaciones, se diriman en un ámbito democrático, la escuela está tratando de hacer lo mismo, obviamente que con un criterio de disciplinamiento tradicional, el acatar un orden externo, más rígido, con menos compromiso de cada uno de sus actores, un orden dictatorial dirigido desde afuera, puede parecer en primera instancia más eficaz. Puede serlo en el corto plazo pero no a largo plazo".
"Las sociedades que se organizan grandes o pequeñas, deberán aprender en un ámbito democrático a convivir, a perfeccionar su modo de relación, a producir las mejores formas de relacionarse para el objetivo que se propongan en su conjunto", destacó.
Revalorizar la escuela y el docente
La secretaria general de SUTEBA durante un diálogo mantenido en la noche de hoy con el periodista Roberto Carlos Torres, también reflexionó que "la pérdida del valor simbólico de la escuela en la sociedad como así también del rol docente. Hace pocos días, el director general de Escuelas (Oporto) dijo que `cada vez que había que empezar las clases, se debía pagar peaje con los docentes´. Esta forma de expresión despectiva no nos ayuda a que los alumnos nos respeten en el marco de la escuela".
"Se ha establecido en la currícula escolar una materia nueva que se llama "Construcción de ciudadanía" y que tiene que ver con esto de generar ciudadanos participativos y sujetos de derecho. Si cuando el docente se constituye como sujeto de derecho, esta es la respuesta que tienen desde el poder, mal estamos abrebando a este objetivo. Si como hemos visto tiempo atrás un docente, por reclamar sus derechos, puede ser asesinado como el profesor Fuentealba, malas señales se dan desde arriba hacia abajo para que se pueda reconstruir este rol de la escuela y de quienes tienen una función tan determinante en la escuela y en la sociedad por su función de crear conciencias", expresó.
Posición gremial provincial
La presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, cree que "desde distintos ámbitos y sectores, como la familia, profesionales, y docentes se puede trabajar. Hoy lo que se ve es una pérdida de la autoridad, y que estos actos violentos que se han incrementado últimamente, se aprenden y por eso hay que desaprenderlos. Tiene que ser una puesta en común, con un consenso desde distintos sectores para abordar la situación, donde se empiece por reconstruir los lazos con la familia, lo social, lo tecnológico, etc. porque es una situación multicausal".
Guillermo García, Secretario adjunto de SUTEBA, rescató la importancia y la necesidad de recuperar la autoridad del docente y de la escuela, "que hoy están devaluadas". En este sentido, reconoce que se debe a múltiples causas, por lo que "sólo con apuntar a medidas que aumenten la autoridad de los maestros no se soluciona la gravedad por la que están pasando los colegios. Esta devaluación tiene que ver con la implementación de políticas oficiales. A su vez, hay una política de desgaste a través de lo económico, como la falta de inversión para mantener en condiciones dignas la institución escolar, y el salario de los docentes", concluyó.
Silvia Almazán, secretaria de Educación y Cultura del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA- CTA), comentó que "lo que hay que seguir fortaleciendo son los ámbitos democráticos de participación de estudiantes, docentes, donde debe existir un tiempo y un espacio sistemático, para ir abordando las problemáticas y acordando las resoluciones de las mismas".
A su vez, destacó la importancia de pensar como adultos qué es lo que se está planteando en términos de formación de niños y jóvenes, y no se puede considerar que con una sanción, o con la acumulación de sanciones se resuelvan los problemas hacia el interior del ámbito escolar.
Reemplazo de las expulsiones
Nelson Herrera, inspector de Educación Secundaria, subrayó la importancia de reemplazar las expulsiones por sanciones orientadas a buscar la reflexión sobre las acciones, "con acuerdos de convivencia logrados a partir de la discusión entre los diferentes actores institucionales", subrayó.
"Los Acuerdos deben partir de la premisa de preservar el contenido pedagógico de la norma. Esto implica recuperar el rol central que tienen las acciones de enseñanza en la Escuela Secundaria". Para el funcionario, "el saber quizás sea la más importante de las cualidades sobre las cuales se construye la autoridad docente".
En referencia a la creación de los distintos consejos, Herrera destacó que "es importante que en cada institución se generen espacios en donde todos los actores institucionales participen de la elaboración e implementación de los Acuerdos. Las escuelas no deben perder de vista que son instituciones creadas para enseñar. Enseñar a todos, incluso a los que transgreden las normas. La escuela puede convertir violencia en aprendizaje", indicó.