Una mujer danesa de 32 años que había recibido un autotransplante de
tejido ovárico en 2005, dio a luz a su segundo hijo, esta vez en forma
natural.
El caso, que la semana pasada había relatado la revista
Human Reproduction, permite sostener una verdad que los
especialistas vienen anunciando desde la creación de esta técnica
experimental: el trasplante de tejido ovárico no sólo es una
solución para las mujeres que enfrentan una menopausia precoz, también
demuestra ser eficaz en la recuperación de la función ovárica.
Stinne
Holm acudió a una clínica de reproducción asistida porque estaba
pensando tener un segundo hijo. El nacimiento de su primera hija, en
febrero de 2007, ya había sido un milagro porque hacía apenas dos años
que ella se había sometido con éxito a un trasplante de tejido ovárico.
La sorpresa llegó cuando sus médicos le dijeron que estaba de nuevo
embarazada, esta vez de manera natural.
A Stinne, de
profesión médica y coautora de la investigación que relata su caso, le
habían diagnosticado un sarcoma de Ewing a los 27 años. Para no
perder la posibilidad de ser madre en el futuro, los especialistas le
extirparon un tercio de su ovario (el otro se lo habían quitado años
antes a causa de un quiste benigno) al que conservaron congelado.
El
tratamiento oncológico fue exitoso pero, como era de esperar, perdió su
capacidad reproductiva como consecuencia de la quimioterapia. Los
médicos decidieron reimplantarle seis pequeña tiras del tejido que
habían criopreservado y, luego de una estimulación ovárica, nació su
primera hija.
Con el nacimiento de Lucca, la segunda hija
de Stinne, se prueba que los fragmentos reimplantados siguieron
funcionando a pleno y que esta técnica experimental permite la
recuperación de la función de los ovarios.
Casos como
este "nos recuerdan la capacidad biológica del tejido ovárico
transplantado. Es una enorme esperanza para las mujeres que deben
enfrentar una quimioterapia u otros tratamientos invasivos", expresó
Gabriel Fiszbajn, jefe de Medicina Reproductiva del Centro de Estudios
en Ginecología y Reproducción (CEGyR)
El especialista resaltó que
la congelación de tejido ovárico se realiza desde hace ya unos años,
aunque con resultados desparejos. "Es verdaderamente una técnica
con mucho futuro por delante pero todavía es experimental, no hay que
olvidar que en el mundo hay solamente nueve bebés nacidos tras un
autotransplante de estas características", concluyó.