
La pretemporada 2026 de la Fórmula 1 en Baréin ha dejado dos certezas: la adaptación a la nueva normativa técnica es brutalmente exigente y la "grieta" entre la nueva generación de pilotos y la vieja guardia europea sigue más viva que nunca. Franco Colapinto, en su rol consolidado dentro de la escudería Alpine, vivió una jornada de contrastes marcados, donde su solidez al volante chocó de frente con la retórica incendiaria de Ralf Schumacher.
El argentino cerró la primera semana de ensayos con un rendimiento que trajo alivio a los boxes de Enstone. Tras días plagados de fallas mecánicos que limitaron su rodaje (apenas 28 vueltas el miércoles), Colapinto se despachó con un maratón de 144 giros en la sesión final. Su crono de 1:35.806 no solo fue el mejor del equipo francés, sino que lo ubicó octavo en la tabla general, demostrando que cuando el auto responde, la muñeca está intacta.
La polémica estalló tras la caída de la bandera a cuadros. En una maniobra de calentamiento de neumáticos en la recta de Sakhir, el Alpine A526 del argentino realizó un movimiento anómalo en el eje trasero —síntoma de la indocilidad de los monoplazas 2026—. El auto giró bruscamente y quedó a centímetros del muro de contención. Colapinto, con reflejos rápidos, evitó el impacto y daños materiales.
Sin embargo, para Ralf Schumacher, ex piloto y actual analista de Sky Sports, el incidente fue munición pura para su propia campaña política: la de instalar nuevamente a su sobrino, Mick Schumacher, en la élite.
"Eso fue vergonzoso", sentenció el hermano del siete veces campeón, sin filtros. La crítica no es aislada. Ralf sostiene una postura pública en la que afirma que Mick es "mucho mejor" que los talentos actuales como Colapinto, Yuki Tsunoda o Liam Lawson. "Empezó increíblemente fuerte, pero aún no ha demostrado el desarrollo que necesita", había declarado Schumacher sobre el argentino a fines de 2025, en una clara operación de desgaste mediático.
Más allá del ruido mediático y el lobby alemán, los datos duros respaldan el trabajo de Colapinto. Su aporte fue vital para que Alpine acumulara un total de 318 vueltas en tres días, trabajando en tándem con Pierre Gasly. Si se suman los ensayos privados en Catalunya, el pilarense ya acumula 1.479 kilómetros de experiencia sobre la nueva generación de coches.
"Tengo mucho que aprender y me voy de estas pruebas mucho mejor que cuando empezamos", declaró Colapinto, optando por no entrar en el barro dialéctico y enfocándose en lo técnico. "El coche funcionó bien hoy; nos propusimos dar muchas vueltas para seguir adquiriendo experiencia".
Mientras Mercedes asoma como la potencia a vencer con el joven Andrea Kimi Antonelli marcando el ritmo (1:33.669), la Fórmula 1 entra en una semana clave. Desde este miércoles 18 al viernes 20 de febrero, se reanudan las pruebas. Allí, Colapinto tendrá una nueva oportunidad para demostrar, como lo hizo en 2024 con Williams, que su lugar en la parrilla se gana con tiempos y consistencia, y no por portación de apellido.