
En el complejo ajedrez técnico que representa la Fórmula 1, un detalle reglamentario puede ser la diferencia entre la gloria y una tragedia en cadena. En las últimas horas, y con la mirada puesta en la revolucionaria temporada 2026, la Comisión de la máxima categoría —con el aval de las escuderías— ha tomado una decisión drástica: se prohibirá el uso del alerón móvil (DRS) en el tramo que va desde la largada hasta la primera curva.
La medida surge para subsanar un "agujero" en el nuevo reglamento. Originalmente, la normativa 2026 omitía la restricción del DRS en el arranque, lo que abría la puerta a que los pilotos activaran el "modo recto" para ganar velocidad punta en circuitos con rectas interminables, como el de México. Sin embargo, lo que parecía una oportunidad estratégica fue calificado por los propios protagonistas como una "receta para el desastre".
El cambio de paradigma en 2026 elimina el sistema MGU-H (el motor-generador que recupera energía de los gases del escape). Esto significa que, en el momento de la partida, los monoplazas dependen exclusivamente del motor térmico. Durante los primeros 50 km/h, el uso del motor eléctrico está prohibido, lo que genera una entrega de par motor brutal que exige el máximo agarre mecánico.
Abrir el alerón en ese momento reduciría la carga aerodinámica justo cuando los neumáticos y los frenos aún no han alcanzado su temperatura óptima. Según explicó Andrea Stella, jefe de equipo de McLaren, el consenso es total: llegar a la primera frenada a velocidades superiores con gomas frías y una grilla más poblada (que ahora contará con 22 autos tras el desembarco de Cadillac) incrementaba el riesgo de bloqueos y colisiones masivas de forma exponencial.
La preocupación no es solo de los ingenieros. Durante los tests de pretemporada en Baréin, figuras como Pierre Gasly, Esteban Ocon y Oscar Piastri alzaron la voz. El joven australiano de McLaren fue tajante al pedir que se discuta la seguridad de las largadas, calificando el proceso actual como "muy complicado".
Por su parte, Gasly dejó una advertencia que ya genera expectativa en los fanáticos: "Les aconsejo que estén frente al televisor para Australia, porque podría ser una largada que todo el mundo recordará".
Para compensar la falta de apoyo eléctrico inicial y garantizar que el turbo entre en el rango óptimo, la FIA implementará un nuevo procedimiento: los pilotos recibirán un aviso previo de cinco segundos antes de que se enciendan los semáforos. Esto permitirá adecuar el régimen del motor térmico, que ahora carga con toda la responsabilidad del arranque.
Aunque Ferrari se mostró inicialmente reticente a modificar los procedimientos —habiendo mostrado una leve ventaja en las pruebas de salida en Sakhir—, la presión del paddock y la prioridad de la seguridad terminaron imponiendo esta veda al DRS.
Esta reconfiguración reglamentaria, que ahora debe ser ratificada por el Consejo Mundial de la FIA, marca el inicio de una era donde la tecnología extrema se topa con el límite de la física y la seguridad humana. Para los juninenses seguidores de "la máxima", la cita en Melbourne 2026 promete ser, más que nunca, un salto al vacío.