
Si a Lionel Scaloni le daban a elegir, la Finalissima del próximo 27 de marzo contra España no figuraría en su agenda. El estratega de Pujato, siempre adepto a los procesos controlados y el perfil bajo, entiende que chocar contra el vigente campeón de la Eurocopa en este contexto es un arma de doble filo: un examen de máxima exigencia con un costo político y deportivo muy alto si el resultado no acompaña.
El panorama que tiene hoy el cuerpo técnico sobre su escritorio es, cuanto menos, preocupante. A la presión lógica de enfrentar a una de las potencias del planeta se le suma un hospital de campaña que no deja de sumar pacientes y una merma futbolística en nombres que, hasta hace poco, eran intocables.
La noticia más dura para el búnker argentino es la confirmación de que Juan Foyth se perderá no solo la Finalissima, sino también el Mundial 2026. La rotura del tendón de Aquiles sufrida en enero con el Villarreal lo deja fuera de combate. A él se suma la "maldición" de Giovani Lo Celso: el volante del Betis sufrió una lesión miotendinosa en el recto anterior que le demandará dos meses de recuperación. Al igual que en 2022, el rosarino vuelve a ver comprometido su lugar en una cita trascendental.
Scaloni, junto a Aimar, Samuel y Ayala, monitorea minuto a minuto una lista de lesionados que parece no tener fin:
Nicolás Tagliafico: Recién sumó sus primeros minutos en el Lyon tras un severo esguince de tobillo.
Lautaro Martínez: Se recupera de una distensión en el sóleo. Todo indica que, ante España, Julián Álvarez le ganará la pulseada en la titularidad para acompañar a Lionel Messi.
Leandro Paredes: El volante de Boca está en la etapa final de una lesión de tobillo y es duda para el próximo duelo del Xeneize ante Gimnasia de Mendoza.
Lisandro Martínez y Nicolás González: Ambos arrastran molestias musculares y se espera que vuelvan a las canchas en los próximos días para llegar con ritmo.
Un dato que no pasa inadvertido para el ojo local es la actualidad de los campeones del mundo en el fútbol doméstico. Gonzalo Montiel y Marcos Acuña, hoy referentes en el River de Núñez, no atraviesan su mejor versión. Mientras "Cachete" tiene chances de ser citado, el presente del "Huevo" genera dudas en el cuerpo técnico.
En la misma línea, el seguimiento sobre Rodrigo De Paul en el Inter Miami es constante. Si bien es un baluarte emocional y táctico para Scaloni, la menor exigencia de la MLS en comparación con las ligas europeas es un factor que el cuerpo técnico analiza con cautela. Por otro lado, la joven promesa Valentín Carboni parece haber perdido terreno tras su desembarco en Racing, donde le está costando hacer pie.
En medio de este mar de dudas, la única certeza es que Lionel Messi liderará al equipo en la Finalissima. Sin embargo, el gran interrogante que desvela a los argentinos sigue siendo su participación en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Aunque el entorno de Scaloni es optimista por lo bajo, la confirmación oficial sigue siendo el secreto mejor guardado del fútbol mundial.
Argentina viajará a Qatar para enfrentar a España sabiendo que no llega en su "tierra prometida" en términos físicos ni futbolísticos. Será una prueba de carácter para un grupo que ya demostró que sabe resurgir en la adversidad, pero que hoy, más que nunca, necesita que el físico le dé un respiro.