
La Selección Argentina de básquetbol sufrió un duro traspié en su camino hacia el Mundial de Qatar 2027. En un Estadio Obras que presentó un clima frío, acorde al rendimiento del equipo en cancha, el conjunto nacional cayó ante Uruguay por un contundente 61-44. La derrota no solo preocupa por el resultado, sino por un funcionamiento ofensivo que nunca logró fluir.
El encuentro estuvo marcado por la sequía goleadora desde el salto inicial (pasaron 3 minutos y medio sin puntos). Sin embargo, mientras Uruguay logró aceitar sus piezas de la mano de un intratable Joaquín Rodríguez —figura del partido con 20 puntos, 6 asistencias y 4 rebotes—, Argentina se hundió en un juego lento y con serias dificultades para encontrar tiros cómodos.
Para esta ventana clasificatoria, el entrenador Pablo Prigioni optó por preservar a los referentes máximos del proceso: Facundo Campazzo, Nicolás Laprovittola y Gabriel Deck. Los jugadores de Euroliga recibieron descanso para evitar lesiones tras el desgaste en el Viejo Continente.
Ante estas ausencias, la responsabilidad recayó en una rotación más joven donde solo se destacó el alero Gonzalo Corbalán, autor de 14 unidades. El resto del equipo padeció la robusta defensa uruguaya, que dominó los tableros (45 a 35 en rebotes) y sentenció la historia en un último cuarto donde la efectividad charrúa (57% en dobles) contrastó con el desánimo albiceleste.
Pese a la derrota, Argentina se mantiene en zona de clasificación, aunque ahora como escolta:
| Selección | Puntos | Récord |
| Uruguay | 6 | 3-0 |
| Argentina | 3 | 1-2 |
Cabe recordar que los tres mejores de la zona avanzarán a la segunda y última instancia previa a la cita mundialista.
Sin tiempo para lamentos, la Selección volverá a presentarse en Obras este lunes 2 de marzo a las 18:30 ante Panamá. El rival llega con una baja sensible: su escolta estrella, Jhivvan Jackson Meléndez (jugador del San Pablo Burgos de España), quien quedó fuera por una lesión ligamentaria.
Para Argentina, el duelo ante los centroamericanos ya no es solo una fecha más en el calendario; es la oportunidad imperante de recuperar la memoria basquetbolística y, sobre todo, la actitud competitiva que históricamente ha caracterizado al básquet nacional.