
El mundo de la Fórmula 1 está a punto de encender sus motores en Australia para dar comienzo a la esperada temporada 2026, pero la verdadera carrera ya empezó en los escritorios de la Federación Internacional del Automóvil (FIA). En una decisión de último momento, el organismo confirmó un ajuste técnico crucial en la medición de la relación de compresión de las unidades de potencia, tras un reclamo liderado por los nuevos fabricantes.
El conflicto, que mantenía en vilo a los ingenieros de la máxima categoría, se centraba en un "vacío legal" sobre cómo se controlaba el límite de 16:1 en la compresión de los cilindros. Hasta ahora, la medición se realizaba con el motor en frío y estático, una condición que, según advirtieron competidores como Audi, Ferrari y Honda, permitía interpretaciones técnicas que derivaban en ventajas competitivas una vez que el monoplaza estaba en pista a pleno rendimiento.
Aunque la escudería Mercedes (que provee motores a McLaren, Williams y Alpine) recibió garantías de que sus impulsores están dentro de la legalidad, el recelo de sus competidores forzó una votación electrónica entre los cinco motoristas del "Gran Circo": Audi, Honda, Ferrari, Mercedes y Red Bull-Ford.
El resultado fue un acuerdo unánime para implementar un cambio progresivo que cierre cualquier brecha interpretativa:
Desde el 1 de junio de 2026: La relación de compresión se controlará tanto con el motor frío como en temperaturas de funcionamiento.
A partir de 2027: La medición será exclusivamente con el motor a 130°C, reflejando las condiciones reales de carrera.
Este ajuste no es menor, considerando que el reglamento 2026 es uno de los más disruptivos en la historia de la F1. Los nuevos motores dependen mucho más de la energía eléctrica y buscan reducir costos para atraer a marcas como Audi, que debuta formalmente este año.
Desde la FIA señalaron que este parámetro de compresión es uno de los "pilares de las nuevas regulaciones" para nivelar la competencia. "Se ha invertido un esfuerzo significativo en encontrar una solución", destacaron en un comunicado oficial, reconociendo que las pruebas de pretemporada en Barcelona y Bahréin dejaron aprendizajes que obligaron a esta intervención urgente.
Con la temporada 2026 a punto de largar, los equipos deberán adaptar sus estrategias de gestión energética bajo la lupa constante de la FIA. El objetivo es claro: que la innovación tecnológica no se convierta en una trampa reglamentaria y que la paridad sea la protagonista en el asfalto.