
Funcionarios municipales y un capataz de Tornquist fueron despedidos tras dañar las ruinas del edificio del Ex Club Hotel de la Ventana, una de las joyas turísticas de la zona que forman parte del patrimonio histórico y cultural de Villa Ventana.
El caso se conoció tras la difusión de un video en el que se observa cómo, con maquinaria municipal realizan tareas de demolición sobre uno de los emblemas turísticos del distrito y una cita obligada para los turistas en las excursiones.
El argumento de los involucrados fue que decidieron intervenir ante la caída de algunos ladrillos a causa de la lluvia a fin de brindar mayor seguridad en la zona, un planteo que fue desestimado de plano por la intendenta, Estefanía Bordoni, a quien los funcionarios no habían anoticiado sobre las tareas
El espacio está protegido legalmente por Decreto Provincial N°3137/2007 y Ordenanza Municipal N° 1955/2008.
La intendente aseguró durante una entrevista radial que se enteró de lo ocurrido cuando regresaba a la ciudad luego de participar en un congreso de salud en Bahía Blanca: “Cuando vi el video no lo podía creer, primero pensé que estaba armado. Llamo a la persona que me lo envió y me dijo parecen que son máquinas municipales” relató a Radio Reflejos.
Sostuvo que llegó “indignada” a la municipalidad y al constatar lo ocurrido se dirigió a la comisaría local para realizarla denuncia penal y luego decidió desvincular a los responsables.
Se trata del Secretario de Turismo Carlos Lamas – a quien la jefa comunal ubicó como el responsable directo- y Bernardo Chiuca, delegado de Villa Ventana, porque “no puede ser que no haya estado en conocimiento o haya dado la orden de que una maquinaria municipal entre a las ruinas. También fue separado del cargo el capataz Iván Brusch.
La historia del Ex Club Hotel de la Ventana
El Ex Club Hotel de la Ventana, ubicado en la actual localidad de Villa Ventana fue uno de los emprendimientos turísticos más ambiciosos de la Argentina de principios del siglo XX y un símbolo de la “Belle Époque”.
La iniciativa surgió en 1900 cuando se proyectó instalar en la zona un centro de salud aprovechando las condiciones climáticas serranas. Sin embargo, la idea derivó en la construcción de un complejo hotelero de lujo impulsado por capitales vinculados al ferrocarril británico.
La obra comenzó en 1904 y el hotel fue inaugurado el 11 de noviembre de 1911 con una pomposa celebración. Diseñado con estándares europeos, contaba con más de 150 habitaciones, casino, salones de baile, teatro, canchas deportivas y múltiples servicios que lo posicionaban entre los más exclusivos de Sudamérica.
Durante sus primeros años, el hotel recibió a miembros de la aristocracia argentina y visitantes internacionales, consolidándose como un destino de élite.
Sin embargo, su auge fue breve. La Primera Guerra Mundial redujo drásticamente la llegada de turistas europeos y, en paralelo, la prohibición de los juegos de azar durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen afectó uno de sus principales atractivos: el casino. Estas condiciones precipitaron su cierre definitivo en 1920.
En las décadas siguientes, el edificio tuvo usos diversos y hasta fue foco de leyendas y mitologías como el supuesto hospedaje de tripulantes del acorazado alemán Graf Spee en los años 40?.
El golpe final llegó el 8 de julio de 1983, cuando un incendio destruyó gran parte de la estructura y lo redujo a las ruinas que hoy se conservan.
Actualmente, las ruinas del ex hotel constituyen un importante atractivo turístico y fueron declaradas Monumento Histórico Provincial, en reconocimiento a su valor patrimonial como testimonio de una etapa de gran desarrollo económico y social en la Argentina.