
Experiencia piloto en la Patagonia: Carne de burro ante el retroceso de la actividad ovina
Un productor tuvo la iniciativa como respuesta a las limitaciones productivas de la región y al retroceso de la actividad ovina. La experiencia piloto mostró una rápida aceptación local y abre el debate sobre nuevas opciones dentro del consumo de proteínas.
Esta semana se abrió un nuevo debate en lo que hace al consumo de carne por una iniciativa de un productor de Punta Tombo, Chubut que lanzó una experiencia piloto para vender carne de burro, cuyos cortes se comercializan en torno a los $7.500, en un escenario donde la reconversión productiva y la adaptación a las condiciones territoriales ganan protagonismo dentro del sector ganadero.
Rápidamente los medios tomaron la iniciativa más desde el punto de vista del bolsillo, ante la crisis del consumo que mantiene a raya la compra de carne bovina Con lo cual, esta
De todos modos, la experiencia tiene más foco en lo productivo, ya que Julio Cittadini, que tomó la posta de este emprendimiento, ha tenido más en consideración la reconversión productiva para la zona en la que se encuentra, más allá de los precios de la carne.
En efecto, Cittadini habló con los medios y afirmó: “No es por la crisis, es una opción productiva para la Patagonia”
En ese marco, una experiencia piloto en Punta Tombo, Chubut, realizada esta semana se puso en el centro de la escena a esta producción no tradicional, impulsada por un productor local que busca nuevas opciones ante la caída de actividades históricas como la ovina.
El proyecto no está vinculado a una estrategia de largo plazo. “No nace aprovechando una situación de crisis, sino que nace por una cuestión productiva”, remarcó Cittadini.
Además, destacó que este tipo de carne no representa una ruptura total con los hábitos existentes, sino una ampliación de la oferta. “En la zona rural es común consumir carnes no tradicionales”, sostuvo, para luego detallar que “así como irrumpió en su momento el cerdo y la carne ovina, no hace mucho tiempo empezó a aparecer el búfalo, sobre todo en el norte del país”.
Desde el punto de vista del producto, la carne de burro presenta similitudes con la vacuna tanto en cortes como en formas de consumo. “Es muy similar a la carne de vaca y los cortes también”, explicó el productor.
La primera prueba de comercialización arrojó resultados positivos. “Lo que se puso al público para ser vendido en una semana, se fue en un día y medio”, afirmó Cittadini, lo que evidenció una aceptación inicial mayor a la esperada.
Incluso, las actividades de promoción como degustaciones registraron alta demanda, lo que refuerza la idea de un mercado potencial en desarrollo dentro de la región.
El productor también subrayó que no existe un rechazo generalizado. “No tenemos ningún tipo de controversia”, indicó, y agregó que la recepción ha sido mayormente favorable.