
En un contexto de creciente déficit en las cuentas públicas, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por el gobernador Axel Kicillof, dispuso la suspensión del programa MESA, una política de asistencia alimentaria implementada durante la pandemia y destinada a familias con niños y adolescentes que asisten a escuelas públicas.
La medida, según trascendió en ámbitos del sistema educativo, se extendería en principio por un período de tres meses.
No obstante, existen inquietudes respecto de que esta decisión pueda representar el inicio de un eventual desmantelamiento definitivo del programa, considerado clave en un escenario de crecientes dificultades económicas.
Cientos de miles de hogares recibían mensualmente el módulo alimentario MESA.
Este incluía una variedad de productos esenciales como leche en polvo fortificada, aceite de girasol, arroz, fideos, puré de tomate, harina de trigo, polenta, azúcar, legumbres, conservas y levadura o mermelada.
Además, el programa contemplaba módulos específicos para personas con celiaquía, con productos sin TACC que reemplazaban los alimentos tradicionales por opciones certificadas libres de gluten.
La distribución de los bolsones alimentarios se realizaba a través de los establecimientos educativos de nivel inicial, primario y secundario, bajo la coordinación de los consejos escolares.
Para acceder al beneficio, las familias debían estar incluidas en el Servicio Alimentario Escolar (SAE) de cada institución.
La suspensión del programa genera preocupación en la comunidad educativa y entre las familias beneficiarias, en un contexto social y económico que continúa mostrando altos niveles de vulnerabilidad en el territorio de la provincia de Buenos Aires.