
Como en la política, en el fútbol los balances de fin de ciclo exigen mirar la foto del momento, pero también la película completa. Y la foto con la que Sarmiento despidió el Torneo Apertura en la provincia de Córdoba no es la que el "oficialismo" verdolaga esperaba mostrar: una contundente derrota por 4 a 0 ante Belgrano que no dejó margen para las excusas ni los eufemismos.
"Fuimos superados desde el primer minuto", admitió el entrenador Facundo Sava en el contacto con la prensa, con la misma crudeza con la que un dirigente reconoce un revés en las urnas. Sin embargo, el director técnico rápidamente amplió el panorama para poner en valor la administración de los recursos durante estos meses. "Habíamos hecho un buen torneo para lo que este equipo podía. De entrada cambiamos 14 jugadores, teníamos la última fecha con posibilidades de meternos entre los ocho mejores", argumentó, trazando una defensa de la profunda reestructuración que debió encarar el club al inicio de la temporada.
Para el DT, el saldo de esta primera etapa, más allá del golpe en suelo cordobés, arroja un saldo a favor en lo institucional y lo humano. "Estoy orgulloso de los jugadores, del trabajo que hicieron durante este tiempo y la comunicación que hemos tenido y las ganas de crecer que tuvieron", enfatizó. El contexto inicial, recordó, marcaba una herencia pesada: "Teníamos un promedio complicado al principio, esto es un proceso, lo vemos de esta manera. Hay que seguir trabajando. Hemos tenido muy buenos partidos pero este no fue el que queríamos".
La enfermería, el déficit de la jornada
El otro gran foco de preocupación que dejó la excursión a Córdoba fue el estado físico del plantel, un factor que obligó al cuerpo técnico a improvisar sobre la marcha. La salida de Seyral encendió todas las alarmas en la delegación de Junín y el propio Sava no ocultó su pesimismo.
"Lo de Seyral no pinta muy bien, vamos a ver qué arrojan los resultados en la semana", adelantó el técnico, subrayando el impacto estructural de esta baja: "Es una lástima porque había tenido un torneo extraordinario y fue uno de los pilares nuestros". La escasez de alternativas en la última línea quedó en evidencia cuando el DT debió explicar los movimientos tácticos de urgencia: "Los otros centrales estaban lesionados, por eso tuve que poner a Martínez atrás".
La transición hacia la Copa
Sin tiempo para lamentos prolongados, el calendario y las obligaciones exigen dar vuelta la página. El horizonte inmediato de Sarmiento presenta un desafío de altísimo voltaje mediático y deportivo.
A modo de autocrítica final de cara a la próxima etapa, Sava marcó la hoja de ruta: "Tenemos que corregir cosas para el futuro. Tenemos Copa Argentina con Boca, y nos tenemos que preparar para lo que viene". El Apertura ya es historia; ahora, el "proceso" que lidera el entrenador deberá demostrar que tiene la capacidad de resiliencia necesaria para afrontar su próxima gran prueba de fuego