
La Policía Federal Argentina desmanteló en las últimas horas una banda delictiva dedicada a la falsificación y puesta en circulación de billetes falsos, tanto nacionales como extranjeros.
La investigación criminal, impulsada bajo directivas de la Justicia Federal, cobró relevancia en el interior de la provincia de Buenos Aires al confirmarse que múltiples comercios de la localidad de Chacabuco resultaron damnificados por las maniobras de estafa de esta organización.
El caso, que se venía siguiendo bajo una “pista cordobesa”, de acuerdo a lo informado por La Voz del Interior, tuvo su origen a partir de la detención previa de una mujer en Córdoba que intentaba realizar transacciones con billetes falsos. Tras una serie de tareas de campo, escuchas telefónicas y seguimientos encubiertos desplegados por la División Falsificación de Moneda de la PFA, los investigadores lograron descifrar el organigrama completo de la banda.
La estructura contaba con organizadores, distribuidores, choferes y un taller que funcionaba bajo la fachada de una tornería y taller mecánico.
En Chacabuco
Dentro del engranaje delictivo, el rol clave para la región lo cumplían los llamados “pasadores”.
Eran los encargados de trasladar desde el AMBA hacia el interior bonaerense y así introducir el dinero ilegal en el mercado legal.
Los objetivos eran las ciudades de Chacabuco, Lincoln y Junín
Aprovechando la buena fe de los comerciantes y la alta calidad de las falsificaciones, los delincuentes realizaban compras de diversa índole o simulaban operaciones de cambio en comercios locales. Así lograban desprenderse de los dólares y pesos apócrifos y hacerse con mercadería legítima y dinero de curso legal “limpio” como vuelto.
Para complejizar aún más la maniobra y evitar ser rastreados de forma directa, la banda utilizaba a testaferros y “prestanombres” que aportaban sus cuentas en billeteras virtuales para recibir pagos y ramificar los flujos financieros de las estafas.
Detenciones y secuestro de material
Tras reunir los elementos probatorios suficientes, la justicia federal ordenó una serie de allanamientos simultáneos que terminaron con la detención de los integrantes de la banda (cuatro hombres y dos mujeres), quienes ya poseían antecedentes penales por delitos de similar naturaleza. En los procedimientos se incautó una importante cantidad de dinero falsificado, dispositivos tecnológicos y documentación de valor para la causa.