
Las declaraciones del subsecretario de Seguridad de la localidad bonaerense de Baradero, Gabriel Fontanari, generaron controversia luego de confirmar que comenzará una nueva etapa de controles sobre la presencia de caballos en la vía pública, incluyendo el secuestro de animales que permanezcan atados en plazas y otros espacios públicos.
“Caballo que esté atado en espacios públicos va a ser secuestrado, por más que esté atado”, afirmó el funcionario al referirse a las nuevas medidas que se implementarán en el marco de los operativos de control.
Según explicó, durante la primera etapa de trabajo se avanzó principalmente sobre los caballos sueltos en la vía pública, situación que —aseguró— logró disminuir considerablemente en distintos sectores de la ciudad. Sin embargo, indicó que actualmente se observa una mayor cantidad de animales atados en plazas y espacios recreativos.
“Con respecto a los caballos sueltos, realmente hay un cambio en donde hay menos caballos en la vía pública. Desde luego que sigue habiendo y muchas veces nos manifiestan que les cortan las sogas. Hoy hay muchos más caballos atados que antes”, sostuvo.
En ese sentido, Fontanari remarcó que la nueva etapa apunta a retirar también a los animales sujetos en espacios públicos, aun cuando sus propietarios consideren que de esa manera cumplen con ciertas medidas de control.
“La primera etapa fue ir secuestrando caballos sueltos en vía pública. Ahora vamos a una segunda etapa. Entendemos el esfuerzo de algunos propietarios en atarlos, pero la realidad es que tenemos muchos caballos atados en espacios públicos, en plazas, donde incluso se colocaron placenteros”, señaló.
El funcionario confirmó además que ya se realizó un procedimiento en la Plaza de los Intendentes, donde un caballo fue secuestrado y posteriormente se mantuvo una conversación con su propietario.
“En Plaza de los Intendentes ya se secuestró un caballo y se habló con el dueño. Pero caballo que esté atado en espacios públicos, plazas y demás, va a ser secuestrado por más que esté atado.
No pueden estar en esos lugares”, concluyó.
Las medidas generaron repercusiones entre vecinos y propietarios de animales, abriendo nuevamente el debate sobre la circulación y permanencia de caballos en espacios públicos urbanos.