
La recuperación de los recursos naturales siempre trae consigo un impacto multiplicador en el tejido social y productivo de una ciudad. Este fin de semana, Junín fue testigo de ello. Tras más de cuatro años sin eventos de esta envergadura, el Club de Pescadores local organizó un torneo que convocó a más de 50 embarcaciones, marcando el retorno triunfal del pejerrey como el gran atractivo de la laguna y reafirmando el posicionamiento del espejo de agua en el mapa regional.
Lejos de ser un hecho aislado para los aficionados, la jornada se tradujo en una demostración de fuerza institucional y comunitaria. El certamen, que contó con el fuerte respaldo del Gobierno de Junín, dejó en evidencia que la pesca deportiva es mucho más que un pasatiempo: es una polea de transmisión para la economía lugareña y un bastión de la identidad juninense.
Desde la comisión directiva del Club de Pescadores, el clima es de absoluto optimismo. La vuelta de la especie insignia a las aguas locales revitalizó los ánimos y los proyectos de la entidad.
“La verdad es que estamos muy contentos porque hacía más de cuatro años que no teníamos una convocatoria así, y mucho menos con el pejerrey como protagonista”, señaló Alberto Borgatello, referente de la institución. “El hecho de que todos los participantes hayan podido pescar hizo que la jornada fuera aún más positiva y que la gente se fuera contenta, algunos con más piezas, otros con menos, pero todos disfrutando de la laguna”.
Borgatello también destacó el acompañamiento oficial e institucional, marcando un horizonte de crecimiento para lo que resta del año, apalancado por la reciente adquisición de 28 botes de mayor capacidad. La agenda deportiva a futuro ya tiene sus primeros trazos:
Ranking individual anual: Un certamen que definirá a los mejores exponentes locales y seleccionará a los equipos que representarán al club en los torneos provinciales de la federación.
Concurso de tríos: Proyectado para el próximo 20 de junio, buscará inaugurar nuevas modalidades de competencia, aprovechando la nueva flota de embarcaciones.
Escuelita de pesca: Una apuesta estratégica al semillero, sumando a cada vez más jóvenes para fomentar el deporte y el sentido de pertenencia.
Para el Ejecutivo local, el éxito de la convocatoria trasciende lo estrictamente deportivo. En tiempos donde el turismo de cercanía y el consumo interno requieren estímulos constantes, el movimiento alrededor de la laguna representa una inyección directa a los comercios de la ciudad.
David Forconi, coordinador del área de Deportes del Gobierno de Junín, subrayó este efecto integral:
“Este tipo de actividades hacen que Junín crezca, que más gente nos visite y que se genere movimiento económico para muchísimos sectores; trabajan quienes venden carnada, líneas, las estaciones de servicio, la gastronomía y todos los que forman parte del circuito turístico”.
El funcionario, además, celebró el trabajo de infraestructura y contención social que realiza el club. “Cada vez que uno viene encuentra un lugar más lindo y con muchísima actividad. La vuelta del pejerrey movilizó a muchísimos pescadores locales y visitantes. Ver a los chicos participando y aprendiendo en la escuelita habla de un club de puertas abiertas, que fomenta el deporte, el vínculo con la naturaleza y valores como el compañerismo”, concluyó.
El regreso del pejerrey a Junín ya es un hecho. Y con él, la confirmación de que cuando los recursos naturales acompañan y las instituciones trabajan codo a codo con el Estado, los beneficios permean en toda la comunidad