
En tiempos donde la fragmentación social suele dominar la agenda, las acciones de integración comunitaria adquieren un peso específico irremplazable. Este fin de semana, el histórico Colegio Santa Unión demostró su capacidad de movilización al inaugurar las celebraciones por sus 118 años de vida con una multitudinaria bicicleteada que atravesó el corazón de Junín y culminó en el emblemático Parque Borchex.
La iniciativa, que reunió a familias enteras en un gran picnic, trascendió los muros del colegio. Fiel a su matriz histórica de apertura, la institución diseñó una jornada orientada a promover la vida saludable, el esparcimiento al aire libre y, fundamentalmente, a emitir un contundente mensaje de paz a toda la sociedad juninense.
Garantizar la seguridad de una columna conformada por cientos de alumnos, docentes y familiares exigió un andamiaje logístico preciso. Para hacer viable el cruce de arterias principales y rutas, el Gobierno de Junín instrumentó un operativo integral de control y asistencia vial que escoltó a la comunidad educativa durante todo el trayecto.
El trasfondo de la convocatoria conjugó lo recreativo con la reflexión espiritual. Estrella Asin, directora de Pastoral del Colegio Santa Unión, desglosó los motivos que impulsaron esta singular apertura de los festejos institucionales.
«La idea de realizar una bicicleteada y un picnic fue para celebrar estos 118 años y dar comienzo a los festejos del mes del colegio, ya que siempre buscamos hacer alguna actividad que, si bien es de festejo institucional, tenga una llegada a la comunidad», detalló la directiva.
En este sentido, Asin enmarcó la jornada dentro de la agenda del catolicismo global, dotando al evento de una profunda carga simbólica:
«Así como otros años plantamos árboles o hicimos actividades solidarias, este año quisimos sumarnos al pedido de paz del Papa Francisco en el marco de los 800 años de San Francisco de Asís, buscando una propuesta que incluya tanto la parte física como la oración».
El éxito de la movilización dejó a la vista la importancia de la articulación entre las entidades civiles y la administración pública. La propia Asin reconoció que el proyecto habría sido irrealizable sin la intervención logística del municipio: «El apoyo del Gobierno de Junín fue muy importante porque no hubiésemos podido solos; el trabajo de los chicos organizando el tránsito y de quienes nos recibieron en el parque fue fundamental».
Desde el Ejecutivo local, la lectura del evento fue altamente positiva, interpretándolo como una validación de las políticas de fomento y cuidado de los espacios verdes. Diego Hortiguera, director de Deportes municipal, celebró la elección de la comunidad educativa y destacó el rol del polo verde más importante de la ciudad.
«Es una alegría enorme poder estar presente y que nos hagan parte de esta hermosa fiesta. Estamos más que contentos de que hayan elegido una bicicleteada para generar este espacio de encuentro, alegría y festejo», sostuvo Hortiguera.
El funcionario subrayó además la revalorización del espacio público como escenario de cohesión social: «El Parque Borchex es un lugar muy lindo y concurrido que la gente elige para hacer actividad física, y para que estas cosas salgan de la mejor manera siempre se necesita este trabajo en conjunto».
La histórica jornada se cerró con felicitaciones hacia los más pequeños, «los peques que lograron hacer la gran bicicleteada», y con un deseo unánime de que el binomio entre la educación y el Estado siga generando ámbitos seguros para el movimiento y la comunidad