
Para quienes especulaban con que el recambio o los éxitos pasados podían mermar la voracidad competitiva del ciclo de Lionel Scaloni, los primeros noventa minutos en el Estadio de Kansas City funcionaron como una contundente declaración de principios. La Selección argentina hizo su estreno absoluto en el Mundial 2026 con un sólido triunfo por 3-0 sobre Argelia, exponiendo sobre el césped norteamericano que el hambre de gloria permanece inalterable.
El trámite del encuentro tuvo un dominador exclusivo. El combinado nacional manejó los hilos del partido con la jerarquía habitual, desactivando cualquier intento de réplica del conjunto africano. Si bien el marcador final refleja una distancia sideral, la cuenta pudo haber comenzado antes si el VAR no hubiese intervenido correctamente para anular, por una posición adelantada previa, la primera llegada a la red de la tarde.
La gran figura de la jornada inaugural no fue otra que Lionel Messi. El capitán argentino firmó los tres goles del encuentro, una marca que no solo destrabó un debut que siempre suele presentarse complejo desde lo psicológico, sino que además posiciona a la Albiceleste con una diferencia de gol clave de cara a la definición del grupo, marcando terreno por sobre el resto de las potencias.
Más allá del despliegue colectivo, la efectividad del rosarino para resolver en los últimos metros del ataque fue el factor determinante para que el debut mundialista se transformara en una sólida victoria.
Tras el pitazo final y el desahogo en el vestuario, los futbolistas volcaron su alegría y sus sensaciones en el plano digital, reflejando el clima de unión y enfoque que caracteriza a este proceso.
Lionel Messi: Con la templanza de siempre, el capitán compartió su felicidad por vestir la camiseta albiceleste en una nueva cita máxima: «Feliz por el comienzo, agradecido por el cariño y muy orgulloso de ver a este grupo volver a competir como viene haciéndolo todos estos años».
Lautaro Martínez: El delantero, que acompañó sus palabras con imágenes de un efusivo abrazo con el diez, se acopló a la cautela típica de las competiciones largas: «Victoria en el primer partido, paso a paso con mucha ilusión. Vamos Argentina ????????????????????».
Cristian "Cuti" Romero: El pilar de la defensa expuso su habitual orgullo identitario: «Qué lindo es ser argentino ???????? Allá vamos camino a intentarlo otra vez. Todos juntos siempre».
Nicolás Otamendi: El experimentado zaguero, a quien le tocó observar la mayor parte del cotejo desde el banco de suplentes por una estricta decisión táctica de Scaloni, demostró que el liderazgo también se ejerce desde afuera: «Buen inicio chicos, seguimos que esto recién comienza ???????????? 3 puntos ? ????????».
Rodrigo de Paul: El volante, uno de los motores del mediocampo, fue conciso pero contundente respecto al camino que el equipo tiene por delante: «Primer paso.. ¡VAMOS SELECCIÓN! ????».
Argentina cumplió con los deberes de la lógica y la chapa de candidato. El estreno dejó tres puntos en el bolsillo, el arco en cero y la certeza de que el líder futbolístico de este grupo mantiene la pólvora intacta. El camino es largo, pero el primer paso se dio con pisada firme.