
En una nueva jornada del juicio que investiga las circunstancias que rodearon la muerte de Diego Armando Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque volvió a declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro y sostuvo que no tuvo responsabilidad en las decisiones vinculadas con la internación domiciliaria del exfutbolista en el country San Andrés, partido de Tigre.
Durante la vigesimoprimera audiencia del debate oral, Luque afirmó que las cuestiones clínicas del seguimiento médico de Maradona estaban a cargo de otros profesionales, particularmente de Nancy Forlini, responsable de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, y del médico clínico Pedro Di Spagna.
El imputado, quien amplió su declaración por novena vez ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, señaló que dentro del grupo de WhatsApp denominado “Tigre” eran Forlini y Di Spagna quienes se ocupaban de la evolución clínica del paciente.
Asimismo, remarcó que Maradona se encontraba lúcido tras la intervención quirúrgica por un hematoma subdural realizada en la Clínica Olivos y que su intención era regresar a su hogar. En ese sentido, insistió en que nunca asumió funciones ajenas a su especialidad.
“Nunca tomé el rol de médico clínico.
Siempre derivé esas cuestiones a los profesionales correspondientes”, manifestó durante su exposición.
Sobre el cierre de la audiencia, Pedro Di Spagna volvió a sentarse frente al tribunal para ampliar su declaración indagatoria y responder a las afirmaciones realizadas por Luque.
El médico clínico rechazó haber tenido injerencia en las decisiones sobre el lugar donde Maradona debía continuar su recuperación y defendió su actuación profesional.
“Los médicos nos recibimos de médicos. Acá parece que un neurocirujano es otra cosa, pero todos somos médicos”, expresó. Además, negó haber influido sobre la familia o las hijas del exfutbolista para que aceptaran la modalidad de internación domiciliaria.
Di Spagna también aclaró que no firmó documentación vinculada a esa determinación y aseguró que su participación fue limitada. Según explicó, fue convocado una única vez, el 12 de noviembre de 2020, para realizar un informe médico sobre el estado de salud de Maradona.
“Fue la única vez que vi a Diego Maradona”, afirmó ante los magistrados.
El juicio continúa con la declaración de testigos y acusados, en un proceso que busca determinar las responsabilidades de los profesionales de la salud imputados por presuntas irregularidades en la atención médica brindada al exastro del fútbol mundial durante los días previos a su fallecimiento.