
Las nuevas imágenes que llegan desde La Guaira, en Venezuela, muestran una de las escenas más duras desde los terremotos que golpearon al país la semana pasada. Ante el colapso de las morgues tradicionales, las autoridades montaron una instalación improvisada en el puerto para recibir e identificar cuerpos.
En el lugar trabajan médicos forenses y equipos de emergencia entre bolsas mortuorias y ataúdes alineados sobre el muelle. El puerto, habitualmente dedicado al movimiento de cargas, se transformó en un centro clave para procesar a las víctimas de la catástrofe.
Las imágenes también muestran largas filas de familiares esperando noticias o intentando reconocer a sus seres queridos. Muchos llegan con flores y documentos, mientras la identificación avanza lentamente en medio de la emergencia y la falta de capacidad operativa.
La situación refleja la magnitud del desastre que atraviesa Venezuela tras el doble sismo, que además dejó más de 10.000 heridos y decenas de miles de desaparecidos. Organismos internacionales ya enviaron ayuda humanitaria y miles de bolsas para cadáveres, mientras continúan las tareas de rescate entre los escombros.