
La polémica arbitral que sacude al fútbol argentino sumó este lunes un nuevo y escalofriante capítulo con ribetes judiciales. El director nacional de arbitraje, Federico Beligoy, rompió el silencio tras el caliente partido entre Atlético Tucumán y River, respaldó firmemente a los jueces Andrés Gariano y Silvio Trucco, y lanzó una dura advertencia: “Quienes difundieron falsas informaciones, sin ningún tipo de sustento, deberán responder por ello ante la justicia”.
El ojo de la tormenta se había posado sobre el referí de campo y la cabina del VAR luego de que el "Millonario" se impusiera en Tucumán en un duelo marcado por las protestas. En el centro de la escena quedó una dura plancha del mediocampista Mauro Arambarri sobre el delantero Alexis Canelo a los 31 minutos del segundo tiempo, una jugada que todo el estadio reclamó como roja directa y que terminó únicamente en tarjeta amarilla.
Lejos de aplacar las críticas, Beligoy salió al cruce y aseguró que se intentó “instalar otra falacia contra el arbitraje argentino” impulsada por “muchos operadores” que buscan tergiversar la realidad. En esa línea, la Asociación Argentina de Árbitros emitió un contundente comunicado en el que advirtió que la crítica es legítima, pero la difamación y la tergiversación no quedarán impunes, deslizando posibles consecuencias legales para proteger la integridad y el honor de los colegiados.
Para respaldar la decisión en cancha, la Dirección Nacional de Arbitraje decidió publicar los audios oficiales de la cabina tecnológica. En el material se escucha al juez VAR, Silvio Trucco, coincidir rápidamente con Gariano tras un breve chequeo: si bien reconocen la "temeridad" de la infracción, justifican la amonestación bajo el argumento de que el volante uruguayo toca primero la pelota con la pierna izquierda antes de impactar al rival con la derecha recogida.
Sin embargo, el fallo arbitral desató la furia incontenible de Julio César Falcioni. El experimentado entrenador del "Decano" protagonizó una conferencia de prensa memorable, cargada de ironía y agresión verbal hacia el arbitraje, en la que cuestionó duramente a Gariano —a quien se lo vio celebrando tibiamente el gol riverplatense— y lanzó una frase que recorrió el país: “Antes de que él fuera polvo o paja, yo ya estaba en una cancha de fútbol”.
Si bien el "Emperador" reconoció los aciertos en las rojas a su equipo y a su jugador Franco Nicola, focalizó su enojo en la impunidad de la patada de Arambarri, reafirmando que se da cuenta con extrema rapidez cuando lo perjudican.
La gestión de Beligoy transciende este único partido y atraviesa su momento de mayor fragilidad política. En las últimas semanas, el mandamás de los arbitrajes acumuló un frente de tormenta inusitado que incluye furiosos reclamos públicos por parte de los presidentes de River, Lanús e Independiente Rivadavia, sumados a los persistentes cuestionamientos de los cuerpos técnicos de Vélez y Gimnasia La Plata.
Con la decisión de judicializar las críticas y la publicación de los audios como escudo, la cúpula arbitral busca poner un freno a la marea de cuestionamientos. No obstante, el clima en el fútbol vernáculo continúa en ebullición y promete nuevos chispazos en cada fecha del campeonato.