
La mesa chica del fútbol argentino sacudió el tablero pensando en el futuro inmediato. En una reunión llevada a cabo en el predio Lionel Andrés Messi de Ezeiza, la Comisión Directiva de la Liga Profesional de Fútbol aprobó este miércoles una serie de modificaciones sustanciales al reglamento de cara a los campeonatos Apertura y Clausura de 2027.
El cónclave, encabezado por el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, contó con un condonante político y dirigencial nada menor: la reaparición de Ignacio Villarroel, vicepresidente segundo de River Plate, tras seis meses de ausencia en los encuentros del comité.
El punto más álgido y comentado del cónclave fue, sin dudas, la modificación en el formato de definición de las instancias decisivas. Las semifinales de ambos torneos dejarán atrás el sistema de localía por ventaja deportiva y pasarán a disputarse a partido único en estadios neutrales.
Hasta el esquema vigente en los certámenes actuales, el reglamento estipulaba que los cruces mano a mano —desde octavos hasta las semifinales— se definían en el recinto del equipo que había terminado mejor posicionado durante la «Fase de Zonas».
Con el nuevo estatuto aprobado para 2027, ese beneficio quedará recortado. Si bien octavos y cuartos de final mantendrán la metodología anterior (a partido único en la cancha del mejor ubicado en la tabla general de su grupo), la antesala del duelo por el título obligará a los cuatro mejores equipos a trasladarse a escenarios imparciales.
De este modo, tanto las semifinales como la gran final replicarán la lógica de los partidos definitorios a todo o nada, buscando mayor equidad, neutralidad y un atractivo espectáculo televisivo y de público en el tramo caliente de la temporada. Los clubes ya toman nota: el camino al título, de ahora en más, exigirá ganar fuera de casa.