
Mikele Amondarain, graduada como Licenciada en Genética en la UNNOBA de Pergamino, desarrolló junto a su equipo un parche de hidrogel con exosomas que busca acelerar la cicatrización y favorecer la regeneración de heridas.
El proyecto nació, en parte, de su experiencia acompañando durante años a su padre, quien padecía cáncer.
Amondarain, de 33 años y oriunda de Coronel Pringles, contó el desarrollo durante una entrevista con Mario Pergolini.
Tras recibirse en la UNNOBA y realizar un doctorado en el Instituto Fleni junto al Conicet, orientó su trabajo hacia la medicina regenerativa. El parche está pensado para lesiones de difícil cicatrización, como úlceras, escaras y quemaduras, y los estudios experimentales realizados hasta ahora mostraron resultados alentadores.
El desarrollo incorpora exosomas, pequeñas estructuras liberadas por las células que transportan señales biológicas y que son investigadas por su potencial en medicina regenerativa.
El proyecto dio origen además a Vesicly, una startup biotecnológica impulsada por la científica.
Por el momento, el tratamiento se encuentra en etapa preclínica y todavía no fue probado en seres humanos: restan completar nuevas evaluaciones antes de avanzar hacia ensayos clínicos.
Amondarain también destacó el papel de la universidad pública en su formación: “No podía estar en el lugar que estoy si no hubiera existido la universidad”.