
La noche en el estadio Monumental tuvo todos los condimentos de una jornada histórica. Ante miles de almas, Lionel Messi cerró definitivamente su glorioso ciclo con la camiseta de la selección argentina en el encuentro amistoso frente a Benín. Como lo exigía el guion de su propia leyenda, el rosarino se despidió anotando un gol y recibiendo la ovación de un público rendido a sus pies, rodeado de su familia y de gran parte de los compañeros que lo acompañaron en la épica gesta de Qatar 2022.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) había extendido la invitación a todos los campeones del mundo para que fueran parte del último baile del 10. Sin embargo, los compromisos de la agenda internacional dejaron a varios protagonistas al margen de la celebración en Buenos Aires. Uno de los casos más resonantes fue el de Alejandro "Papu" Gómez.
El ex jugador de Arsenal y San Lorenzo, quien recientemente se incorporó al Forte Virtus de los Emiratos Árabes Unidos, no pudo viajar por compromisos con su nuevo club. No obstante, el mediocampista no quiso quedarse afuera del homenaje y participó desde un rol completamente inesperado: se sumó como comentarista para la cadena de televisión kuwaití Sasha Sasha.
Acompañado por el presentador Al-Khalasi y el ex delantero egipcio Mido, el Papu analizó el encuentro y no escatimó en elogios para el capitán. “Hoy es un día muy histórico y un mal día, especial, porque Messi se despide de la selección. En mi opinión, es quizá el mejor jugador de todos los tiempos, por lo tanto, este día es triste para nuestra selección", confesó.
La intervención de Gómez tomó otro color cuando se animó a desmenuzar la capacidad cognitiva de la Pulga dentro de la cancha, trazando un paralelismo con grandes mentes de la historia. “El cerebro de Messi es mucho más rápido que el de una persona común. Técnicamente hay miles de jugadores que no pueden igualarlo, pero su cerebro… es un genio y un fenómeno, como Einstein o Da Vinci. Tiene algo extra. Para él, parece que las cosas se mueven lentamente frente a él debido a su propia velocidad mental”, analizó.
Durante la transmisión, el Papu también demostró que conoce a la perfección el gen competitivo de Messi. En el entretiempo, vaticinó que el rosarino no abandonaría el campo de juego sin antes dejar su marca en la red: "Mientras no marque un gol, no saldrá. Intentará jugar todos los minutos para celebrar con el público y dar lo máximo".
La reaparición pública del Papu Gómez en el ecosistema de la Selección llega en un momento especial de su carrera. El volante de 38 años no compartía espacio con sus ex compañeros desde los festejos por el título mundial. Tras cumplir una dura sanción por doping, regresó al fútbol en noviembre de 2025 jugando para el Calcio Pádova de Italia. Recientemente, había compartido un profundo mensaje en sus redes sociales desde el gimnasio: “El dolor no se queda a vivir para siempre en tu alma. Respira profundo, suelta el miedo de golpe y confía, te lo juro que todo pasa”.
Las otras grandes ausencias de la noche
El Papu no fue el único campeón de Medio Oriente ausente en el Monumental. La fiesta de despedida tampoco contó con la presencia de Paulo Dybala y Nahuel Molina, quienes no recibieron la autorización de la Roma. El club italiano argumentó "motivos deportivos y logísticos" relacionados con el largo viaje intercontinental, una decisión que generó malestar considerando que la institución sí había cedido a Matías Soulé y Santiago Castro para la ventana FIFA.
Por último, Franco Armani también debió seguir el homenaje a la distancia. El histórico arquero de River, hoy en las filas del Atlético Nacional de Colombia, tenía un partido clave este jueves ante Deportes Tolima, y la directiva de su club optó por no cederlo, cerrando así la lista de ausentes en la noche más emotiva del fútbol argentino contemporáneo.