
En un duelo parejo y con un desenlace que dejó un sabor amargo en La Boca, el equipo de Rodolfo Arruabarrena perdió 1-0 como local ante Vasco da Gama en el primer partido de las semifinales de la Copa Sudamericana 2026. El Xeneize pagó caro un error en el primer tiempo y, a pesar de acorralar a su rival en la segunda mitad, la falta de contundencia y los palos le negaron el empate.
La única diferencia del encuentro llegó a los 24 minutos de la primera etapa. Una salida en falso de Lautaro Di Lollo dejó la pelota viva en el área, lo que derivó en un centro preciso para Adson, quien apareció en soledad y definió de cabeza ante la salida del arquero Álvaro Montero. Hasta ese momento, el partido no presentaba un dominador claro, pero el golpe enmudeció temporalmente a La Bombonera.
La tónica cambió drásticamente en el complemento. A los 18 minutos, la insólita expulsión de Carlos Andrés Gómez por doble amarilla dejó a los brasileños con diez hombres. Arruabarrena movió el banco, mandó a la cancha a Miguel Merentiel, Sebastián Villa y Ángel Romero, y el equipo se volcó masivamente al ataque.
Boca convirtió a Léo Jardim en figura y arrinconó a Vasco contra su propio arco. Las chances se multiplicaron: Santiago Ascacíbar estrelló un remate en el travesaño, Lautaro Blanco reventó el palo minutos después, y tanto Villa como Merentiel malograron oportunidades inmejorables dentro del área chica sobre el final del partido. La defensa carioca, sostenida por los despejes de Robert Renan y Alan Saldivia, resistió el asedio.
Con la sensación de haber merecido más pero castigado por su propia ineficacia, Boca deberá viajar a Brasil la próxima semana para disputar la revancha. El escenario del partido de vuelta aún es una incógnita debido a una nueva apelación judicial que mantiene en suspenso la sede, pero el objetivo para el Xeneize es claro: ganar como visitante para dar vuelta la historia y sacar pasaje a la final del certamen continental.