
El sacerdote David Farfán Guerrero reconstruyó la historia de Robert Prevost, desde su cercanía con las comunidades más vulnerables hasta su llegada al Vaticano. La obra “Huellas de pastor” fue presentada en Buenos Aires.
Muchas preguntas atraviesan Huellas de Pastor, el libro que propone un recorrido por la vida, la espiritualidad y la dimensión humana del actual Papa.
La obra recupera recuerdos directos, testimonios y episodios de la etapa en la que Prevost desarrolló su tarea pastoral en Chiclayo, Perú. Lejos de retratarlo únicamente desde su función institucional, el relato busca mostrar al hombre que construyó vínculos con las comunidades, acompañó a los más vulnerables y entendió la cercanía como una parte esencial de su misión.
Durante la presentación en Buenos Aires, el padre David Farfán Guerrero mantuvo una entrevista con Jorge Brito, presidente de Banco Macro, en una charla distendida que permitió recorrer distintos momentos de la vida de Prevost. Desde su formación religiosa en Estados Unidos hasta su trabajo misionero en Perú y su posterior llegada a Roma, el autor compartió recuerdos y episodios que ayudan a comprender la personalidad del actual pontífice.
Uno de los relatos más significativos tiene como protagonista a una niña cuya familia recibía alimentos de manos del propio Prevost. Al verlo por televisión, cuando ya era una figura pública, la pequeña lo reconoció como “el señor que siempre nos traía comida”. La anécdota sintetiza el espíritu del libro: la memoria de un pastor que, antes de ocupar el centro de la escena mundial, había construido su identidad en el contacto cotidiano con las personas.
El libro también reconstruye su manera de acercarse a los jóvenes. Según cuenta el sacerdote, Prevost organizaba campeonatos deportivos, talleres educativos, actividades recreativas y paseos a la playa. Incluso los acompañaba a conciertos de rock. No se trataba de una estrategia para parecer moderno, sino de una forma de escuchar y comprender a quienes tenía a su cargo.
“Era oportuno que alguien hablara desde la realidad de quienes fuimos testigos de parte de su vida”, explicó Farfán Guerrero al referirse al período que aborda la obra, desde diciembre de 2014 hasta la convocatoria de Prevost al Vaticano.
El relato también recupera la relación de fraternidad que unió a Robert Prevost con el papa Francisco. Según contó el autor, ambos se conocieron en Buenos Aires en 2004, durante una misa en la iglesia de San Agustín, y mantuvieron una relación de amistad a lo largo de los años.
Otro de los pasajes aborda la admiración de León XIV por el general José de San Martín. Farfán Guerrero relató que Prevost conoció más sobre el Libertador al rendir un examen de historia para obtener la documentación peruana y que, con motivo de su visita a la Argentina, tenía previsto homenajearlo con una ofrenda floral en la plaza San Martín.
Publicado por Editorial San Pablo Internacional, Huellas de Pastor invita a conocer una faceta menos visible del pontífice: la de un hombre que hizo de la escucha, el servicio y el encuentro herramientas fundamentales de su vocación.
La presentación en Buenos Aires se realizó en la sede corporativa de Banco Macro, con la participación de Jorge Brito, presidente de la entidad, quien encabezó la entrevista al sacerdote y destacó la dimensión humana de Prevost y su compromiso con los más vulnerables. La actividad contó con el acompañamiento de Fundación Macro y la participación de Editorial San Pablo, responsable de la publicación y distribución de la obra a través de sus librerías.