
La espera parece haber llegado a su fin. Tras más de 15 meses de inactividad, la Casa de Abrigo “Francisco Legarra” se prepara para retomar su funcionamiento operativo esta misma semana. Si bien la fecha original de reapertura se barajaba para este lunes 12 de enero, cuestiones de seguridad postergaron el corte de cintas, que ahora se estima se concretará formalmente entre este miércoles y jueves.
El movimiento en la esquina de Lavalle y Liliedal fue intenso durante el inicio de la semana. Fuentes consultadas por este medio confirmaron que el lunes arribaron al lugar insumos esenciales para la vida cotidiana de los jóvenes que allí se alojarán: colchones, un lavarropas y diversos utensilios de cocina.
La reactivación de la entidad llega luego de un largo conflicto que combinó falencias edilicias con falta de personal. Gabriel Tuñón, referente de ATE Junín, confirmó que "el recurso humano está" y es suficiente para garantizar la operatividad.
El nuevo esquema de trabajo incluye a parte del personal histórico que ya prestaba servicios, sumado a la incorporación de cinco nuevos agentes. Estos últimos debieron atravesar un proceso de capacitación de dos meses en la ciudad de La Plata, requisito indispensable para sumarse a la institución.
Sin embargo, la reapertura se vio demorada por cuestiones técnicas. Tras una recorrida realizada el viernes pasado, desde el gremio estatal advirtieron el faltante de elementos de seguridad básicos, como matafuegos, lo que impidió el ingreso de los menores en el inicio de la semana. Con esos detalles en vías de solución, la habilitación es inminente.
El derrotero de la Casa de Abrigo comenzó hace más de un año, cuando debió cerrar sus puertas por graves problemas de infraestructura denunciados oportunamente por ATE. Si bien para fines de 2025 las obras edilicias estaban prácticamente concluidas, el organismo enfrentó un nuevo cuello de botella: la falta de nombramientos para cubrir el organigrama necesario.
La reapertura es seguida de cerca por el Gobierno de Junín, que, aunque no tiene jurisdicción directa sobre la entidad —que depende de la Provincia de Buenos Aires—, sufre el impacto de su cierre en la gestión de la crisis social.
Melina Fiel, secretaria de Desarrollo Humano del municipio, había expresado la semana pasada la necesidad imperiosa de contar con este recurso: “Para nosotros es primordial tener ese hogar en Junín. Los casos que tenemos en el Servicio Local se incrementan permanentemente”.
La funcionaria remarcó que, ante situaciones de derechos vulnerados, “alojar a un niño en un espacio acorde es primordial” mientras se aguardan las medidas judiciales. “Si bien esto es responsabilidad de la Provincia, el municipio conforma una red de contención. Ojalá esto se reabra de inmediato”, sentenció Fiel, marcando la postura política local frente a la demora bonaerense.
Con el equipamiento adentro y el personal listo, Junín recuperaría esta semana una herramienta fundamental para la protección de las infancias en riesgo.