02/02/2026  -  Deportes
Boca arrancó el Apertura con un Zeballos en estado de gracia y el debut prometedor de Ascacibar
El Xeneize superó a Newell's en la Bombonera sin brillar pero con autoridad. El "Changuito" fue la figura excluyente de un equipo que empieza a mostrar los frutos de un mercado de pases de jerarquía. Paredes cerró la noche con gol y el "Ruso" aportó el equilibrio que tanto se pedía.

El inicio del Torneo Apertura trajo a la Bombonera las respuestas que el hincha de Boca esperaba tras el receso. Sin necesidad de una actuación descollante, el equipo de Úbeda despachó a un Newell's Old Boys limitado (el historial reciente de 8-2-0 en casa ya marcaba la tendencia) y sumó los tres puntos lógicos de local. Pero más allá del resultado, la noticia estuvo en los nombres propios: la confirmación del momento estelar de Exequiel Zeballos y el encaje inmediato de los refuerzos.

Zeballos: El dueño del espectáculo

Lo del "Changuito" ya no es promesa, es una realidad de exportación. Desde el arranque, con un lujoso caño de taco a Méndez a los 30 segundos —que derivó en un foul táctico del uruguayo—, hasta una apilada maradoniana a los 93 minutos, Zeballos demostró que está en su prime.

Fue el arquitecto de la ofensiva: los defensores leprosos le "miraron la patente" toda la noche, especialmente en la jugada del gol de Lautaro Blanco, donde el santiagueño construyó para que el lateral recuperara, pasara y definiera con sutileza. Los números respaldan la magia: 5 goles y 4 asistencias en sus últimos 15 partidos, consolidándose como el arma letal del Xeneize tras su unipersonal ante River.

El mediocampo: Jerarquía y "voz de mando"

Todas las miradas estaban puestas en el debut de Santiago Ascacibar, y el "Ruso" no defraudó. Llenó todos los casilleros que el equipo necesitaba: quite, pase limpio, verticalidad y, sobre todo, voz de mando. Estuvo cerca del gol de cabeza, pero su mayor aporte fue ser el "volante mixto" que equilibra la estructura.

A su lado, Leandro Paredes jugó con la categoría de un campeón del mundo. Su ovación al dejar la cancha fue el veredicto de la tribuna: intensidad física, claridad conceptual y el gol que selló el resultado.

Sin embargo, no todas fueron luces en la zona media. A Ander Herrera le costó entrar en sintonía. Su mejor versión sigue viéndose cuando ingresa en los segundos tiempos, aunque la fricción del fútbol argentino le dio la bienvenida con un pisotón de su homónimo de la Lepra que debió ser tarjeta roja.

La emergencia del "9" y el mercado

El punto flaco sigue estando en el área rival. Zufiaurre, nuevamente improvisado como 9, volvió a sufrir la posición, esta vez menos centralizado pero igual de incómodo. La urgencia obligó al debut exprés de Ángel Romero, quien, pese a estar notoriamente falto de ritmo, mostró su oficio generando el penal tras un claro agarrón de Salcedo.

El técnico Úbeda fue claro tras el partido: se viene una semana de "negociaciones sigilosas". Boca busca un 9 y quizás un extremo, habiendo descartado la llegada de un 10 (el DT ratificó su confianza en Tomás Aranda, quien cumplió en sus breves 8 minutos ante Estudiantes).

Conclusión

Boca ganó y nada más, pero en el fútbol argentino eso es mucho. Con Gelini aprobado en su estreno como titular, Zenón entrando bien y Delgado pidiendo pista (¿la tercera será la vencida para él?), el Xeneize encara una semana larga de trabajo antes de visitar Liniers. Vélez será la vara real para saber si este plantel, que combina la magia de Zeballos con la experiencia europea de sus volantes, tiene los cimientos para ser candidato

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