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Noticias Varias  Lunes 03 de febrero de 2020 - 16:19 hs.                643
  Noticias Varias   03.02.2020 - 16:19   
Las bacterias como agentes para prevenir enfermedades
Las dietas ricas en alimentos fermentados contribuyen a la ingesta de millones de microbios que ingerimos diariamente y seg√ļn los expertos benefician a la salud.
Las bacterias como agentes para prevenir enfermedades

Cuando escuchamos hablar de probióticos en general desconocemos qué son, qué beneficios aportan a la salud o solemos pensar que se trata de una palabra que se impuso como tendencia pasajera. De hecho solo uno de cada tres argentinos sabe qué son los probióticos. Lo cierto es que existe evidencia científica que asegura que los probióticos son bacterias de las buenas, ya que ofrecen ventajas para nuestro organismo, y la buena noticia es que podemos incorporarlas a nuestra dieta a través de ciertos alimentos.


Desde chicos aprendimos que todos los miembros del colectivo de los bichos son seres que es mejor tener lejos. Pero hace algunos a√Īos la evidencia cient√≠fica derrib√≥ ese relato al demostrar que ciertas bacterias no solo no son perjudiciales para la salud, sino que son beneficiosas.


Las bacterias como agentes de salud

En nuestro cuerpo habitan millones de bacterias que se alojan en distintas zonas: la piel, p√°rpados, nariz, boca y tambi√©n en el intestino conformando la microbiota intestinal. Si bien la microbiota de cada persona es √ļnica, ya que est√° compuesta por gran variedad de colonias de bacterias (buenas y malas), los lactobacilos y las bifidobacterias son los dos tipos predominantes en la colonia de las personas que gozan de buena salud. Precisamente estos dos tipos de bacterias beneficiosos est√°n presentes en el yogur.


‚ÄúLas bacterias probi√≥ticas fueron definidas por la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS) como microorganismos vivos que, consumidos en dosis adecuadas, ejercen efectos ben√©ficos sobre la salud, m√°s all√° de las inherentes a la nutrici√≥n b√°sica‚ÄĚ, explic√≥ el bi√≥logo y especialista del CONICET, Gabriel Vinderola.


‚ÄúLa mayor√≠a de estas bacterias pertenecen a los g√©neros Lactobacillus y Bifidobacterium y son incluidos en productos l√°cteos fermentados, principalmente yogures, para su llegada al consumidor‚ÄĚ, agreg√≥ Vinderola.


Por su parte, la jefa del Departamento de Alimentaci√≥n del Hospital de Gastroenterolog√≠a Dr. Bonorino Udaondo, Andrea Gonz√°lez, sostiene que si hablamos de la ‚Äėmatriz yogur‚Äô de alimentos, esta cuenta con √°cidos grasos bioactivos, prote√≠nas, vitaminas y minerales, y fundamentalmente calcio y vitamina D, y adem√°s es muy vers√°til ya que puede transportar probi√≥ticos y adem√°s prebi√≥ticos, que son la fibra alimentaria, es decir, el alimento que eligen nuestras bacterias para producir variedad y abundancia en nuestra microbiota intestinal.


Por un lado tenemos a los prebi√≥ticos, es decir, la fibra de las frutas, las verduras y los cereales enteros. Luego est√°n ‚Äúlos bichos‚ÄĚ en s√≠ que son los probi√≥ticos que incorporamos vivos a trav√©s de los alimentos fermentados como el yogur; y finalmente est√°n los posbi√≥ticos, resultado del ‚Äútrabajo‚ÄĚ de las bacterias en nuestro organismo. Ejemplos de posbi√≥ticos son el acetato, el propionato y el butirato: √°cidos grasos de cadena corta. De estos, el butirato, por ejemplo, previene el c√°ncer de colon.


El yogur como fuente de probióticos

‚ÄúLos yogures no son los √ļnicos veh√≠culos de probi√≥ticos, hay otros alimentos como los jugos de fruta, los helados, las barras de cereal o algunos chocolates que se utilizan como alimentos que contienen probi√≥ticos, inclusos suplementos alimenticios disponibles en farmacias, como c√°psulas, p√≠ldoras o sachets que contienen probi√≥ticos‚ÄĚ, se√Īal√≥ Vinderola.


Pero ¬Ņcu√°les son las caracter√≠sticas que han hecho del yogur el alimento de preferencia para la incorporaci√≥n de probi√≥ticos? ‚ÄúPor un lado, el yogur es un alimento de elaboraci√≥n relativamente simple, donde la leche se pasteuriza, se agregan las bacterias Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus para fermentar la leche y una vez enfriado el producto, se agregan los probi√≥ticos, el yogur se envasa y se mantiene refrigerado hasta su consumo, lo cual se da dentro de las 4-5 semanas de su elaboraci√≥n‚ÄĚ, contin√ļa el especialista.


Es decir, los probióticos, durante la producción del yogur o su conservación en heladera, no se encuentran expuestos a condiciones ambientales que pudieran afectar su viabilidad, dado que, para que funcionen como probióticos, deben ser consumidos vivos, y el alimento debe asegurar esa supervivencia. Los probióticos no podrían agregarse a alimentos que requieran cocción o que se mantengan fuera de la heladera.


Asimismo, vale aclarar que no todos los yogures aportan probióticos, sólo aquellos que están declarados en la etiqueta.


Por otro lado, para que los probi√≥ticos cumplan sus efectos ben√©ficos la ingesta debe ser frecuente y sostenida en el tiempo, como es el caso de las personas que diariamente consumen un yogur como parte de una colaci√≥n saludable. A su vez, pocos alimentos re√ļnen simult√°neamente estas caracter√≠sticas de consumo frecuente, perfil nutricional adecuado y proceso de elaboraci√≥n compatible con la supervivencia de los probi√≥ticos‚ÄĚ, concluye Vinderola.


A su vez, la lactosa del yogur se digiere de manera m√°s eficiente que en otros l√°cteos, aclara la especialista Gonz√°lez. Y agrega: ‚ÄúLa lactasa bacteriana presente en el yogur sobrevive en condiciones √°cidas en el est√≥mago, adem√°s subsiste al PH neutro duodenal, y as√≠ llega entera al colon, pudiendo colonizar la pared col√≥nica para hacerla menos permeable a bacterias malas‚ÄĚ.


De esta manera, el yogur es el alimento fermentado m√°s difundido en nuestra cultura, y esto se debe a que adem√°s de ser un alimento que agradable al paladar y pr√°ctico para consumir en cualquier momento y lugar, podemos elaborarlo de manera casera o consumirlo en sus versiones industrializadas.


Asimismo, podemos encontrarlos en una gran variedad de sabores y presentaciones: los hay con frutas o cereales, batidos, cremosos, bebibles, enteros o light y en envases individuales, sachet o botella para consumo familiar. Y, como si todo esto fuera poco, ofrece efectos muy beneficiosos para la salud con el consumo de una porción diaria.


Sin embargo, pese a todas las bondades que ofrecen los yogures con probi√≥ticos, su consumo en Argentina es bastante pobre si lo comparamos con el de otros pa√≠ses. En Suiza, por ejemplo, se calcula que una persona consume 35 kilos de yogur al a√Īo, mientras que en nuestro pa√≠s ese n√ļmero desciende notablemente a tan solo 7 kilos al a√Īo por persona.


Esto, a su vez, tiene consecuencias negativas para nuestra salud dado que yogur es un alimento altamente recomendado para prevenir y en algunos casos aliviar el malestar digestivo, como como reflujo frecuente, intolerancia alimentaria, síndrome de intestino irritable, trastornos funcionales y diarreas frecuentes y enfermedades como la obesidad y la diabetes tipo 2.


Somos lo que nuestras bacterias comen

La especialista Gonz√°lez advirti√≥: ‚ÄúLos alimentos que ingerimos no son inocentes y vamos a tener que adquirir cada vez m√°s conciencia de qu√© es lo que consumimos como alimentos. Nuestra dieta tiene que ser un acto responsable, porque todo lo que ingerimos llega a nuestro intestino, y los restos que nuestras enzimas del intestino delgado no pudieron digerir llegan al colon, donde las bacterias se van a alimentar de eso que les dimos, sea bueno o malo, y si es malo nos trae consecuencias para la salud‚ÄĚ.


Por todo esto es fundamental atender a nuestra dieta ya que, como explic√≥ Gonz√°lez, ‚Äúnos hemos transformado en una tr√≠ada muy importante conformada por lo que comemos, que es la dieta; el hu√©sped, que somos nosotros; y nuestra microbiota, es decir, el conjunto de bacterias que viven en nuestro intestino‚ÄĚ. Y no podemos disolver esta triada porque nos necesitamos y dependemos unos de otros estrechamente. Y para optimizar esta relaci√≥n nada mejor que el consumo de prebi√≥ticos, probi√≥ticos, derivados, solos o combinados, porque si hay equilibrio en la salud digestiva, hay equilibrio en todo nuestro cuerpo, subraya Gonz√°lez.


Por otra parte, cada pa√≠s dispone de una gu√≠a alimentaria con recomendaciones espec√≠ficas sobre qu√© conviene incluir en la dieta, y en qu√© proporciones. El C√≥digo Alimentario Argentino recomienda ingerir tres porciones de l√°cteos al d√≠a. La doctora especialista en nutrici√≥n y directora de la Carrera de Especialistas en Nutrici√≥n Cl√≠nica de la Universidad de Buenos Aires Mar√≠a Elena Torresani considera que ‚Äúlo m√°s recomendable es que al menos una de esas porciones diarias sea un yogur o un l√°cteo fermentado rico en probi√≥ticos. ¬ŅPor qu√©? No tienen contraindicaciones y solo existe evidencia cient√≠fica que muestra beneficios‚ÄĚ.


¬ŅCu√°les son los beneficios puntuales de los probi√≥ticos para nuestra salud?

Obesidad: Dado que una microbiota sana fabrica ¬īincretinas¬ī, que son hormonas que van al cerebro, quitan el hambre y dan saciedad. Tambi√©n disminuyen la inflamaci√≥n y la insulinorresistencia.


Diabetes Tipo II: Independientemente del tipo de yogur que sea, del tenor de grasa que tenga y que sea o no azucarado. ‚ÄúUn yogur al d√≠a ha mostrado una reducci√≥n de al menos el 17 por ciento de la probabilidad de padecer diabetes tipo 2‚ÄĚ, explica Torresani. Y agrega: ‚ÄúA su vez hay suficiente evidencia cient√≠fica que respalda los beneficios del consumo de yogur en el control de la glucosa en sangre‚ÄĚ.


Bienestar emocional: Una microbiota que está bien nutrida fabrica neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, que tienen que ver con el placer y la estabilidad emocional, el control de impulsos y saciedad. Esto es posible gracias a las proteínas lácteas y las que están en los yogures derivados de leches.


Por otra parte, el consumo de yogur est√° asociado con patrones saludables ya que, de acuerdo con el contenido nutricional, los consumidores de yogur digieren m√°s cantidad de nutrientes esenciales. Asimismo, estas personas tienden a consumir m√°s vegetales y fibras y menos alimentos procesados, fritos, pizzas, refrescos con az√ļcar y alcohol. Los consumidores de yogur suelen llevar una vida menos sedentaria y m√°s ligada a la actividad f√≠sica.


En cuanto a los ni√Īos, Gonz√°lez enfatiz√≥: ‚ÄúEst√° comprobado que los chicos que consumen yogur suelen consumir tambi√©n todo lo que viene habitualmente con el yogur, es decir, frutas y cereales integrales y adem√°s tienen una dieta m√°s rica y variada‚ÄĚ. Y resalta al respecto: ‚ÄúHay una frase de Shakespeare que me gusta mucho y dice ‚ÄėNuestros cuerpos son nuestros jardines, nuestras decisiones nuestros jardineros‚Äô. Esto significa que hay que hacerse responsable de la alimentaci√≥n y, si somos padres, ser responsables de la alimentaci√≥n de nuestros hijos, por eso hay que educarlos‚ÄĚ.


Al conocer las m√ļltiples bondades que nos ofrecen los probi√≥ticos, ¬Ņno ser√≠a un buen momento para que empecemos a incorporarlos en nuestra dieta? As√≠ podremos transformarnos en ‚Äúlos jardineros de nuestros propios jardines‚ÄĚ y, en consecuencia, tener una mejor calidad de vida.







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