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El futuro es hoy: Gastón Díaz, el estudiante argentino que compite por ser el "mejor del mundo"

Miercoles, 03 de Septiembre del 2025 - 18:30 hs.

Gastón Díaz se define como una “máquina de aprender”. Y los hechos, simple y llanamente, le dan la razón. A punto de terminar el secundario en el Instituto Santa Faz de Lanús, su currículum es una sucesión de logros que desdibujan por completo el estereotipo del adolescente. Acaba de ser seleccionado entre los 10 finalistas del Global Student Prize 2025, el galardón que distingue al “mejor estudiante del mundo”, compitiendo contra casi 11.000 postulantes de 148 países. Es el único representante de América Latina en esta instancia decisiva.

Su historia es un tejido perfecto de emprendedurismo, rigor académico y una vocación social inquebrantable. Es el cerebro detrás de Cresify, una aplicación de marketing digital que detecta señales de compra en los consumidores y que fue reconocida por Microsoft for Startups. Junto a un equipo de universitarios de distintos países, obtuvo el cuarto lugar en un desafío del MIT para desarrollar herramientas que aumenten la transparencia del gasto público. Y, como si fuera poco, es coautor de una ley de alfabetización financiera y tecnológica juvenil que hoy es realidad en más de 70 municipios argentinos.

Pero la grandeza de Gastón no reside solo en su intelecto, sino en dónde elige aplicar su talento. Los sábados por la mañana cambia el código por la olla: colabora como voluntario entregando desayunos a niños en situación de vulnerabilidad con el Grupo El Ombú. También da clases de matemática e informática, y como líder de tecnología en la organización Estudiantes Organizados, diseñó sistemas para gestionar a miles de voluntarios. “Me gusta hacer muchas cosas distintas: desde ir los sábados a la mañana a dar desayunos, hasta sentarme en la computadora a programar o hablar con legisladores”, confiesa con una naturalidad que asombra.

El premio, organizado por Chegg.org y la Fundación Varkey, otorgará 100.000 dólares al ganador, que se anunciará en octubre. Si resulta elegido, Gastón ya tiene un plan concreto para la inversión: destinará todos los fondos a ampliar el acceso a la educación tecnológica. “Me gustaría utilizar el financiamiento para clases de tecnología, programación y robótica para jóvenes, especialmente para aquellos que hoy no tienen acceso. Y complementar estas clases con formación en emprendimiento, para que puedan crear soluciones para sus compañeros”, explica.

Su mirada sobre el conocimiento es profunda y humilde. “Todo el tiempo vemos cómo las certezas que creemos tener en realidad no nos permiten ver todo lo que no sabemos. El conocimiento es provisorio. Cuando alguien cree que lo sabe todo, es preocupante”, reflexiona, citando al filósofo Karl Popper. Esta sed de aprender lo llevó este mismo año al Campamento Nacional de Ciencias para Jóvenes en West Virginia, Estados Unidos, un programa del Departamento de Estado para fomentar el interés científico en jóvenes destacados de todo el mundo.

Su futuro está claro: estudiar Ciencias de la Computación y combinarlo con negocios o matemática. Se visualiza como un “emprendedor de alto impacto”, particularmente en el campo de la inteligencia artificial, donde ve “un enorme potencial para generar un impacto positivo y ayudar a muchas personas”.

Con un mensaje para otros jóvenes, Gastón cierra con una convicción que es casi un manifiesto: “Hay que involucrarse donde uno pueda, ser empático, estar abierto. Todos tenemos oportunidades distintas, pero tenemos que asegurarnos de aprovecharlas para generar impacto, sea ayudando a varias personas o a una sola. Cada uno desde su lugar puede hacer algo. No hay que conformarse: siempre hay algo más por aprender”. En sus palabras y sus actos, Gastón Díaz no solo compite por un premio; encarna la promesa de una generación que ya está construyendo el futuro