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 Jueves 30 de mayo de 2019                456
    30.05.2019 -    
驴Viven hoy los j贸venes peor que sus padres?
La generaci贸n m谩s preparada, los millennials, es tambi茅n la m谩s decepcionada por las dificultades para prosperar

驴Viven hoy los j贸venes peor que sus padres?

Se han criado con muchos caprichos y el comentario m谩s escuchado cuando se habla de la generaci贸n millennial (17-38 a帽os) es que no tienen ning煤n motivo para quejarse porque en sus primeros a帽os de vida fueron tratados casi como reyes.


Hay mucha parte de verdad en eso, aunque esta es una certeza que se conjuga en pasado. La infancia y adolescencia de la mayor铆a de personas que conforman esta generaci贸n fue mucho mejor que la vivida por sus padres y, por supuesto, por sus abuelos. Pero esa etapa de bienestar ha sido un espejismo. Fue muy ef铆mera.


El presente y futuro de los millennials, en teor铆a la generaci贸n mejor preparada de la historia, apunta en otra direcci贸n. La percepci贸n generalizada, pasada esa infancia feliz, es que llegada la etapa adulta lo que les ha tocado vivir es mucho peor que lo que esta sociedad ofertaba a sus padres a su edad. Un aviso para las generaciones m谩s j贸venes, los que ahora tienen menos de 38 a帽os.


Uno de los estudios m谩s completos realizados sobre las perspectivas de los j贸venes, con el enunciado 驴No Future? y elaborado por la Foundation For European Progressive Studies y la Fundaci贸n Felipe Gonz谩lez, concluy贸 que un sesenta por ciento de personas de todas las generaciones opina que los millennials son quienes peor viven y vivir谩n en el futuro, respecto a sus padres, en lo que se refiere a aspectos econ贸micos y pol铆ticos. O lo que es lo mismo: s贸lo una de cada cuatro personas encuestadas opin贸 que esas personas de edades comprendidas entre los 17 y 38 a帽os tendr谩n una vida mejor que sus progenitores.


I帽aki Ortega, director de Deusto Business School, comparte las conclusiones de este informe en lo que a estados de 谩nimo se refiere. Aunque matiza que es muy dif铆cil conciliar las percepciones o sentimientos con las previsiones econ贸micas. Ortega, muy optimista con el futuro de los m谩s jovenes, recalca, asimismo, que hay que ser tambi茅n realista y aceptar lo recogido por diversos informes internacionales: 鈥淟as generaciones mayores viven hoy mejor que las m谩s j贸venes鈥.


Un sesenta por ciento de personas de todas las generaciones opina que los millennials son quienes peor viven y vivir脙隆n en el futuro,


El informe 驴No Future? Perspectivas de los j贸venes aporta, cuando habla de los millennials y sus percepciones sobre el futuro, un dato revelador. Esta generaci贸n confiesa (y es la 煤nica que lo hace) tener asumido que su vida ser谩 peor que la de sus padres, en contra de lo que manifiestan, por ejemplo, las personas de edades comprendidas entre 38 y 52 a帽os (generaci贸n X), convencidas de que viven y vivir谩n mucho mejor que sus progenitores.


驴Por qu茅 los millennials tienen una percepci贸n tan negativa sobre su futuro? Responde I帽aki Ortega: 鈥淓n primer lugar, a pesar de que la digitalizaci贸n es lo que les define como grupo de edad, podr铆amos decir sin temor a equivocarnos que, m谩s que nativos digitales, son nativos en la crisis. Es decir, que su vida, especialmente la profesional, ha estado mediatizada por las depresiones econ贸micas, que han congelado su futuro profesional y les ha provocado una frustraci贸n que demuestran en su forma de ser鈥.


Por lo tanto, contin煤a el director de Deusto Business School, 鈥渟u pesimismo se ha acentuado porque con frecuencia las generaciones posteriores han tachado a los millennials de egoc茅ntricos y mimados, de ser una generaci贸n materialista, de no conocer la cultura del esfuerzo y de vivir solo para el presente鈥. Ortega estima que 鈥減ocas cohortes de edad han sido tan atacadas como esta, y eso ha minado, sin duda, la autoestima de estos chicos lo que les ha llevado, junto a la crisis end茅mica, a tener poca fe en su futuro鈥


Pero no todo son malos augurios para una generaci贸n que m谩s pronto que tarde tendr谩 que tomar las riendas de esta sociedad. En el informe la mayor铆a de encuestados consideran que los millennials s贸lo tendr谩n una vida mejor que sus padres en aspectos sociales, como el ocio, la cultura, el acceso a la informaci贸n, la libertad, la conciliaci贸n o la igualdad de g茅nero. Universos que no aportan, a priori, grandes beneficios econ贸micos.


Donde pierde la generaci贸n millennial, indican los encuestados en este estudio, es en materia de seguridad de empleo, calidad del trabajo, acceso a la vivienda o desigualdad socioecon贸mica.


Donde pierde la generaci脙鲁n millennial, indican los encuestados en este estudio, es en materia de seguridad de empleo, calidad del trabajo, acceso a la vivienda o desigualdad socioecon脙鲁mica.


La realidad que les ha tocado vivir a los millennials no es, sin embargo, un fen贸meno nuevo. 鈥淗ist贸ricamente ha habido cohortes de edad afectadas por determinadas circunstancias que les han hecho vivir peor que sus padres o convivir con un pesimismo que lastr贸 su desarrollo鈥, indica I帽aki Ortega.


鈥淣o podemos olvidar -contin煤a- la Espa帽a de la llamada generaci贸n del 98: Baroja, Azor铆n y Unamuno, entre otros autores, se vieron afectados por la crisis moral, pol铆tica y social de la derrota militar con Estados Unidos y la consiguiente p茅rdida en 1898 de la 煤ltima colonia espa帽ola, Filipinas鈥.


Y en el mundo anglosaj贸n se conoce como la 鈥済eneraci贸n perdida鈥 a un grupo de escritores estadounidenses, como Scott Fitzgerald o Ernest Hemingway, que intentaron olvidar el desastre de la Primera Guerra Mundial huyendo a Europa a ritmo de jazz y uniendo su destino a la ginebra: de ah铆 el calificativo鈥, recuerda este economista y profesor universitario.


En el otro extremo, la generaci贸n X es la que se muestra m谩s optimista cuando se le pregunta 鈥揺n ese mismo estudio鈥 por el momento que le ha tocado vivir. Y eso tiene una explicaci贸n: 鈥淟os miembros de la generaci贸n X efectivamente fueron protagonistas del final de una 茅poca en Espa帽a en la que comenzamos a parecernos m谩s al resto del mundo occidental y asumieron con rapidez la obsesi贸n, casi sin l铆mites, por el 茅xito profesional de sus pares europeos y norteamericanos鈥, afirma I帽aki Ortega.


Pero nada de esto hubiera sido posible 鈥揷ontin煤a este profesor universitario鈥 sin el esfuerzo de sus padres, la generaci贸n del baby boom. Los babyboomers espa帽oles tambi茅n vivieron mejor que sus padres. Se beneficiaron del 茅xodo del campo a la ciudad, de la alegr铆a del nuevo desarrollismo espa帽ol, con crecimientos medios anuales del 7 % del PIB. El nuevo consumismo del seiscientos y el turismo nacional de playa marcaron la ambici贸n de esta generaci贸n鈥.


A pesar de que la digitalizaci脙鲁n es lo que les define como grupo de edad, podr脙颅amos decir sin temor a equivocarnos que, m脙隆s que nativos digitales, son nativos en la crisis.


El estudio destila, por otro lado, mucho pesimismo con el futuro de los hijos de aquellos que ahora son j贸venes: un 46% de la poblaci贸n. Esas personas creen que sus hijas e hijos tienen tambi茅n muchos n煤meros de vivir a煤n peor que ellos. Y los m谩s pesimistas, en este sentido, son tambi茅n los millennials.


Los actuales estudios sobre perspectivas de la juventud han empezado a centrarse en la generaci贸n Z, los nacidos entre 1994 y 2010. A煤n es muy pronto para aventurar c贸mo van a vivir esos j贸venes en su edad adulta. I帽aki Ortega recalca que 鈥渟e trata de la primera generaci贸n que ha incorporado internet en las fases m谩s tempranas de su aprendizaje y gracias a la democratizaci贸n de internet, disponen de potent铆simas herramientas a su disposici贸n para cambiar su entorno o el destino al que est谩n llamados鈥.


La expectativas para la generaci贸n Z son muy esperanzadoras, augura este economista y profesor universitario. 鈥淟a gran diferencia, respecto a generaciones anteriores, est谩 en el modo en que la tecnolog铆a ha condicionado su forma de aprender: gracias a internet se han acostumbrado desde peque帽os a no depender tanto de padres y docentes para adquirir el conocimiento: son muy h谩biles cuando toca utilizar de manera inmediata fuentes tan dispares en su naturaleza como indiferenciadas en la forma de acceder a ellas, lo que les permite recibir cantidades ingentes de datos que discriminan con arreglo a su propio criterio鈥.


Todo esto 鈥渓es hace estar muy preparados para ser no solo ciudadanos en la era digital, sino tambi茅n para ocupar las nuevas profesiones e integrarse en entornos de trabajo multiculturales y globales鈥, concluye I帽aki Ortega.


Hay m谩s ejemplos: 鈥淓n Estados Unidos y algunos pa铆ses europeos tambi茅n se habla de la generaci贸n silenciosa, como aquellos nacidos en la d茅cada de los a帽os 30, porque padecieron la Gran Depresi贸n del 29, y en nuestro pa铆s los ni帽os de la posguerra crecieron mucho peor que sus padres debido a los rigores de la posguerra civil espa帽ola鈥, a帽ade Ortega.

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