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 Martes 03 de diciembre de 2019                720
    03.12.2019 -    
30.000 piezas, 50 personas, 2 segundos: el vértigo de la parada en boxes de un F1

30.000 piezas, 50 personas, 2 segundos: el vértigo de la parada en boxes de un F1

El pie derecho está apoyado sobre los dedos y se mueve de arriba hacia abajo casi con la misma velocidad con la que se mueve un pistón.


Los brazos est√°n cruzados y seguramente se "comer√≠a" las u√Īas si no tuviera guantes en las manos.


Los ojos del mecánico del equipo Renault de Fórmula 1 están clavados en unos de los monitores.


Los entrenamientos de las paradas en boxes son constantes durante todo el fin de semana de carrera.


Se huele la ansiedad. Quedan pocas vueltas para que uno de los dos autos haga su parada en boxes y se produzca el momento de mayor tensión y adrenalina que se puede vivir durante un Gran Premio de la máxima categoría del automovilismo mundial.


En ese instante, porque literalmente se ha transformado en un instante, se produce una coreografía en la que participan 20 personas para que el piloto pueda volver a pista con cauchos frescos.


Una mínima falla hace la diferencia entre ganar y perder.


De aflojar las tuercas de las ruedas a martillazos en los a√Īos 50, con paradas que duraban m√°s de 1 minuto, a esta sincronizaci√≥n que en dos segundos el auto ya est√° listo para seguir.


Acompa√Īamos al equipo Renault de F√≥rmula 1 durante el Gran Premio de los Estados Unidos, en Austin, Texas, para vivir desde adentro una carrera de la m√°xima categor√≠a del automovilismo mundial.


Equipo integral

Aunque la carrera es el domingo, se trabaja toda la semana para esa competencia. Incluso hay un momento que se trabaja exclusivamente para el a√Īo siguiente.


El equipo comienza a llegar entre martes y mi√©rcoles. Hay una gran diferencia dependiendo del lugar en el que se hace el Gran Premio. En Europa, por ejemplo, la puesta en escena es mucho m√°s grande, con camiones especialmente dise√Īados para convertirse en verdaderos salones VIP para recibir a los invitados.


Fuera del Viejo Continente el despliegue no es tan vistoso pero la logística tiene que ser perfecta. Cada equipo viaja con promedios que van de entre 60 y 100 personas.


Escuder√≠as como Ferrari o Mercedes-Benz superan holgadamente ese n√ļmero.


Los autos viajan completos y armados en avión. Adicionalmente se envían otras 17.500 piezas de repuestos. Hay que tener en cuenta que el auto tiene aproximadamente unos 15 mil componentes, sin contar el motor, que está compuesto por otras 15 mil partes.


En el caso del auto del equipo Renault, los monoplazas se construyen en dos lugares. Todo lo que no corresponde al motor se desarrolla y fabrica en Enstone, Inglaterra. El motor, en cambio, viene de Viry-Chatillon, en las afueras de París.


Lo que no se ve

Para entrar a los boxes de cualquier equipo hay que hacerlo con permiso. En este caso, las visitas que Clarín hizo durante todo ese fin de semana fueron con Gabriela, una argentina que trabaja en el equipo de marketing del Renault F1 Team.


Para ingresar a los boxes primero hay que tener acceso al "paddock", una zona que es casi exclusiva de pilotos, ingenieros, directores de equipo, gente relacionada con las escuderías y periodistas.


Solo unos pocos invitados especiales pueden acceder allí.


Es com√ļn cruzarse con ex pilotos o celebridades. El fin de semana de la carrera en Austin pasaron por el all√≠ el ex campe√≥n de F√≥rmula 1 Mika Hakkinen, el actor Matthew McConaughey o Manu Gin√≥bili, entre muchos otros.


Al box se ingresa por un pasillo y portando un pase especial. Lo primero que uno se topa son unos 30 juegos de auriculares y handys prolijamente colgados en las paredes.


Estos elementos son indispensables para poder escuchar lo que nuestra guía va contando, a pesar de que los F1 actuales de la "era híbrida" no suenan tanto como los motores V8 que se usaron hasta 2013.


Por este mismo lugar entran y salen los pilotos oficiales del equipo, el australiano Daniel Ricciardo y el alem√°n Nico Hulkenberg, quien el a√Īo que viene le dejar√° su butaca al franc√©s Esteban Ocon.


Recorrer el box un viernes es muy distinto a lo que ocurre un sábado durante la clasificación o el domingo en plena carrera. Hay más tranquilidad, la gente está más relajada.


Por ejemplo, los mecánicos no están obligados a llevar los buzos reglamentarios y varios de ellos estaban de bermudas a pesar de que ese viernes Austin amaneció con 1 grado centígrado bajo cero y escarcha en los campos.


El viernes es el d√≠a para obtener informaci√≥n durante las dos sesiones de pr√°cticas libres. Tanto para ese fin de semana como para el Gran Premio del a√Īo pr√≥ximo.


En alg√ļn momento de las sesiones, al auto se incorporan unos 200 sensores que reci√©n van a ser procesados despu√©s de la carrera y servir√°n para la competencia de 2021.


Al mismo tiempo, en Inglaterra, otras 35 personas siguen los datos que se obtienen el viernes para analizarlos y hacer cambios si es necesario.


No hay olores fuertes dentro del box, salvo por el del combustible. Pero está lejos de parecerse a cualquier taller de otra categoría. Acá todo está limpio todo el tiempo.


El garage propiamente dicho tiene una extensión de 12 por 7 metros. En ese espacio tienen que caber los dos autos y todo el personal que trabaja en ellos y los directivos del equipo.


Cada auto cuenta con 6 ingenieros y 9 mecánicos, con un sistema vertical en el que cada uno tiene su escalafón.


En cada pared de los costados hay 4 pantallas grandes, en donde se visualizan la transmisión oficial y los tiempos de las pruebas. También se puede optar por las cámaras onboard de cada auto.


Otros 6 monitores fijos est√°n colgados en centro del garage y hay un par de atriles con otros monitores que generalmente usan los directivos de los equipos. Nada se puede escapar.


Es más, en el techo, a la altura de cada auto, hay una cámara de la Federación del Internacional del Automóvil (FIA) que fiscaliza todos los trabajos que se realizan sobre el monoplaza. Complementan al trabajo que hace el comisario deportivo que está asignado a cada vehículo.


Todo esto se observa desde un peque√Īo corralito en donde los invitados pueden observar c√≥mo es el trabajo que se realiza en el box.


Los mecánicos e ingenieros están acostumbrados a esto, ya que ni se inmutan ante nuestra presencia. Salvo que aparezca una celebridad. Ese fue el caso de presencia de Manu Ginóbili, que recibió el pedido de varias "selfies" a las que accedió con su inconfundible sonrisa


Está prohibido pasarse de los límites de ese corralito cuando hay autos girando.


Entre tanda y tanda de entrenamiento hay más libertad y es ahí cuando empieza la práctica de los mecánicos destinados a realizar el cambio de neumáticos.


Son 20 personas destinadas a coordinar su trabajo para que la parada sea efectiva. Y como si fuese un cuadro de f√ļtbol, hay un grupo de reserva que trabaja para ocupar el lugar de los titulares.


Viernes y sábado se practican las paradas, con una precalentamiento previo en el que todos los integrantes forman un círculo comienzan a realizar ejercicios de estiramientos dirigidos por un fisioterapeuta exclusivo para estos mecánicos.


Estas pruebas se realizan con el auto apagado, al que se lo lleva empujando hasta la caj√≥n de detenci√≥n. Se calcula que por a√Īo un equipo realiza m√°s de 1.700 cambios de neum√°ticos entre los ensayos y los de las carreras.


Esta tarea se repite el sábado. La práctica hace al maestro dice el refrán y en la Fórmula 1 se lo toman al pie de la letra. Es por eso que la rutina de entrenamiento de un colocador de rueda no es la misma del que acciona la pistola de aire comprimido.


Todo esto que durante viernes y el sábado luce sencillo y natural, el día de carrera toma otro carácter y se convierte en el mayor momento de tensión de la carrera.


Allí nada debe fallar. Cada movimiento debe ser perfecto y en el momento indicado. Ni antes ni después. Cualquier variación de esta sincronización hará fallar por completo el trabajo del equipo.


El de Austin fue un buen fin de semana para el equipo Renault en materia de detenciones. La √ļnica parada que hizo cada piloto fueron un calco: 2,50 segundos.


Aunque por ahora hay una gran diferencia respecto del Red Bull Racing, que en el GP de los EE.UU. tuvo los dos mejores tiempos (2,02 y 2,18 segundos) y que en la carrera siguiente, en el GP de Brasil, lograron el récord absoluto para una parada en boxes: 1,82 segundos.


Por eso la presión que siente el mecánico que sube y baja su talón a toda velocidad mientras espera su turno para entrar en acción. Sabe que lo que viene es crucial y que el resultado final de uno de los autos puede depender de un error suyo.

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