Junín, Sábado, 30 Mayo 2020  |  21:47 hs.
 Domingo 17 de mayo de 2020                3019
    17.05.2020 -    
Ludovica Squirru Dari: ‚ÄúCada ladrillo de mi casa est√° ah√≠ gracias al hor√≥scopo chino‚ÄĚ
Ludovica crea una atmósfera donde impera el humor, rasgo que la caracteriza y del que es consciente como algo necesario para llevar la vida; y en este viaje de recuerdos en el que nos embarcamos para recordar la experiencia que creó a Mi China, en los 90, se decide:

Ludovica Squirru Dari: ‚ÄúCada ladrillo de mi casa est√° ah√≠ gracias al hor√≥scopo chino‚ÄĚ

Ludovica Squirru Dari atiende el tel√©fono con una energ√≠a que al instante nos pone en sinton√≠a y fija el ritmo de la conversaci√≥n. Ser√° porque, como confesar√° a los pocos minutos, est√° contenta con la tercera reedici√≥n de Mi China. Diario √≠ntimo de un viaje (Penguin Random House), su autobiograf√≠a y el m√°s querido de sus libros, o tal vez porque sabr√° que para el hor√≥scopo chino o el maya es un d√≠a ben√©fico. Quiz√°s tambi√©n sea que hasta las 19 gozar√° de la lucidez matinal que le aporta el haber realizado todos sus rituales. ​Puede ser un adicional que ella sea mono y yo, rata, y como grata sorpresa el hor√≥scopo​ confirmar√° que ‚Äúnos llevamos divino‚ÄĚ.


Ludovica crea una atmósfera donde impera el humor, rasgo que la caracteriza y del que es consciente como algo necesario para llevar la vida; y en este viaje de recuerdos en el que nos embarcamos para recordar la experiencia que creó a Mi China, en los 90, se decide:


-Te voy a tirar una primicia.


Est√° en pleno proceso creativo de un documental sobre su vida. En esto trabaja durante la cuarentena​ y, fiel a su estilo, espera poder mezclarlo con sus poes√≠as.


-Quiero que sea como un sue√Īo.


Con nuevos proyectos, otros en simultáneo y la práctica de los rituales diarios, lleva el caos de la cuarentena con alineación, y arroja despreocupada una de esas frases que queman y marcan historias:


-Hay que tener varios universos paralelos. Eso es lo √ļnico que nos salva.


Mir√° tambi√©n: Hor√≥scopo chino 2020: las predicciones del a√Īo por Ludovica Squirru


Tapa de Mi China, Diario íntimo de un viaje.© clarin.com Tapa de Mi China, Diario íntimo de un viaje.

Mi China​, diario √≠ntimo de un viaje

-Mi China es un diario de viaje pero también es una conexión con esa experiencia que te unió a tu papá, que es China.


-Era muy necesario para m√≠ ir a China y confirmar si lo que yo sab√≠a exist√≠a y era verdad, y si los chinos cre√≠an en la astrolog√≠a​ como nos llegaba a ac√°.


La herencia espiritual fue la de mi padre. La primera parte del libro es el diario de cuando √©l viaj√≥, a los 20 a√Īos, como c√≥nsul del embajador Jos√© Arce, y se qued√≥ por cinco a√Īos.


Mi China cuenta un poco la historia de mi vida para explicar el origen, de d√≥nde vino mi amor por China, c√≥mo me lo transmiti√≥ mi padre, su viaje y su experiencia, y lo que mam√© en mi casa, que se hablaba siempre de la filosof√≠a oriental de los grandes maestros. A m√≠ me fascinaba. ‚Äú¬ŅC√≥mo puede ser que una argentina se dedique a eso?‚ÄĚ y... El complejo de Electra. Esto marc√≥ mucho mi vida y mi infancia y pude cumplir el deseo de hacerlo a los treinta.


Como desde mi primer libro fui best seller sentí que tenía la obligación de ir a Asia a ver qué era todo esto. Ya no por mi papá, era por mí. Ludovica andá, viajá, conocé, metete, estudiá. Fueron seis meses de viaje iniciático.


-Vos te fuiste con una idea. ¬ŅEn qu√© difiri√≥ con la China que conociste? ¬ŅC√≥mo cre√©s que te transform√≥?


-Me cachete√≥. Ten√≠a muchas ganas de llegar, estudiar, ver, y estar en los lugares donde mi pap√° hab√≠a estado, pero no encontr√© la China que mi pap√° me contaba, ni la de El √ļltimo emperador, de Bertolucci.


Me transformó totalmente, como si viajara una Ludovica y llegara otra. Volví convencida de que la astrología era mi camino y que esto es mi vida.


La experiencia fue fuerte y brutal y fui para el a√Īo del drag√≥n. En ese momento, a China se iba en tour, y yo viaj√© sola en pleno invierno, viajando en tren, meti√©ndome en las aldeas, los pueblos, y los templos sin hablar chino. Estuve muri√©ndome de fr√≠o y de soledad. Mi mam√° no sab√≠a si yo estaba viva, porque no llegaban las cartas, pero mi inter√©s por comprobar si esto era verdad fue m√°s fuerte que cualquier cosa.


Mi viaje fue muy largo porque primero fui a Nueva York, donde se me habían abierto las puertas de todo, y después a París. Desde Europa logré la visa para ir a China porque no era tan fácil hacerlo, pero la juventud me ayudó muchísimo.


El contraste de todo lo que viv√≠ en esos seis meses fue tan brutal en mi organismo que volv√≠ an√©mica. Fue tal el impacto, que estuve un a√Īo metida adentro de mi casa, no me adaptaba a la Argentina. Era como si me hubiera traspolado a otro planeta. Quiz√°s hice mucho de golpe, pero pude. Tuve la posibilidad, era joven, y ten√≠a toda la fuerza y energ√≠a.


Para mí fue la experiencia donde me transformé en otra persona, otra mujer que había tocado fondo con una vida a la que le debo el reconocimiento de la gente y que me sirvió para que quizás mis libros lleguen de la manera en que lo hacen.


-En el libro se menciona el rol de la mujer china arraigada a las costumbres familiares y el goce parcial de sus derechos. ¬ŅC√≥mo sent√≠s conexi√≥n con esa herencia espiritual de tu pap√°?


-Al volver me di cuenta de que mi pap√° nos hab√≠a criado a mi hermana y a m√≠ con la educaci√≥n de las mujeres chinas, porque √©l qued√≥ muy deslumbrado con todo. Nos ten√≠a haciendo todo el d√≠a tareas ‚Äúde hombre y de mujer‚ÄĚ. Hasta que √©l muri√≥ no supe lo que era sentarme cinco minutos en una silla.


Despu√©s de leer el libro El abanico de seda descubr√≠ que nos cri√≥ as√≠. Es realmente lo que las mujeres chinas est√°n obligadas a hacer, m√°s en el campo. De grande se lo agradezco cada d√≠a de mi vida. Si no hubiera tenido esa educaci√≥n, no hubiera podido subsistir porque en Traslasierra, C√≥rdoba, donde vivo hace 20 a√Īos, ten√©s que hacer todo para afrontar las situaciones en la naturaleza. Tengo una vida muy campesina. Yo le agradezco a mi padre la herencia espiritual que me dej√≥, por ah√≠, sin saberlo, porque con eso hice mi vida.


-¬ŅC√≥mo pondr√≠as en palabras tu experiencia con la astrolog√≠a?


-Es parte de mi vida cotidiana. No me disocio. Sigo la astrología china, maya, las lunas, y los calendarios día a día. Tengo muy claro en qué día chino estoy, qué día es benéfico para determinadas cosas, y qué día mejor no. Me rijo absolutamente por esto. Sigo calendarios sagrados.


La gente me dice ‚Äúdecime qu√© n√ļmero va a salir en la loter√≠a‚ÄĚ. No, eso no lo hago. Si supiera qu√© billete va a salir en la loter√≠a ser√≠a millonaria (r√≠e).


Cuando más o menos te sincronizás con estas coordenadas astrológicas estás más protegida. Si tengo que hacer un viaje, un contrato, o una entrevista busco un día que sea mejor. La astrología ya es parte de mi vida y convivo con ella en armonía total.


"La gente ha estado apegada a cosas banales e intrascendentes". Foto: Claudio Herdener© Proporcionado por Clarín "La gente ha estado apegada a cosas banales e intrascendentes". Foto: Claudio Herdener

Mirá también: Ludovica Squirru Dari: revueltas latinoamericanas y la Argentina que se viene


Médium de Oriente en Occidente

-La quinta de Parque Leloir era tu lugar en el mundo, tu ed√©n. ¬ŅTraslasierra es tu nuevo ed√©n?


-Por supuesto. Me gusta muchísimo vivir ahí. Voy desde que soy muy chica porque mi abuela materna tenía su casa. Fui muy feliz. Me gustaba tanto que sentía que de grande iba a vivir en Traslasierra. Ahora vivo a un kilómetro.


Al quemarse la quinta de mi infancia esperé toda mi vida construir mi casa desde los cimientos. Es como haber traído un poco esa raíz de Parque Leloir a Traslasierra y tener un poco de ese hogar que perdí.


¡Todo gracias al horóscopo! Porque todo lo que he ganado en mi vida es por los libros. Para mí cada ladrillo de mi casa, cada piedra, es un libro de horóscopo chino.


-¬ŅC√≥mo est√°s viviendo la cuarentena, y d√≥nde?


-Me agarró acá en Buenos Aires. Vine a principios de marzo a visitar a mi hermana Margarita, y por trabajo. Acá tengo un departamento que es como una sucursal de Traslasierra porque vivo llena de plantas. Todo es aprendizaje en la vida. Yo acepto las cosas que me van pasando y hago la vida que hace todo el mundo en Buenos Aires: salgo poco a la calle, hago las compras, vuelvo. Me siento en Nueva York las tres cuadras que hago y agradezco tener un lugar para quedarme. No me puedo quejar. Limpio la casa, hago mis ejercicios de yoga, estiramientos, y entre lo que estudio, escribo, e investigo se me va el día. No estoy fóbica con la cuarentena.


-¬ŅQu√© es lo que m√°s te cuesta del aislamiento?


-Lo que me tiene triste es no poder ver a mi hermana, que está en un geriátrico a una cuadra y media. No la puedo ver desde hace dos meses. La llamo todos los días.


-¬ŅY lo que m√°s te entretiene?


-Estoy armando el documental de mi vida con mi amiga, la editora de cine Marcela S√°enz, el director de cine Juan Cruz S√°enz y Claudio Gerber, que tiene toda la historia de los √ļltimos trece a√Īos de mi vida. Me propusieron hacerlo hace dos o tres a√Īos, pero pens√© ¬Ņqu√© mejor que la cuarentena para que todos empecemos? Hay que tener mucha creatividad en esta etapa, porque sino uno se vuelve loco.


Creo que tengo mucho para mostrarle a la gente. Quiero hacerlo muy po√©tico, con im√°genes divinas y con mi poes√≠a. Tambi√©n va a tener de otras cosas, pero que sea como un sue√Īo. Es movilizador para m√≠ ver fotos, mi vida, el pasado, y ahora que sale Mi china, tambi√©n es como un revival. Yo vivo mucho el aqu√≠ y ahora. No soy nost√°lgica, pero una foto de hace 10, 20, 30 a√Īos me mueve la vida.


Entre el libro y esto me entretengo. Me gusta crear otras cosas. Hay que tener varios universos paralelos, eso es lo √ļnico que nos salva.


Yo creo que toda esta experiencia es cambiar muchas cosas que adentro tuyo tocan fondo, porque a todos nos toca fondo esta cuarentena y esta realidad mundial. ¬ŅQu√© hac√©s con eso, que sale de tu nuevo ser? Porque a todos nos va a brotar algo que a lo mejor estaba muy escondido o que estaba esperando despertar, o te hartaste de algo o de alguien. Vienen cambios muy fuertes a nivel personal y mundial.


-Te defin√≠s un poco como m√©dium de oriente en occidente ¬ŅC√≥mo influye en lo cotidiano y c√≥mo lo manifest√°s?


-Poniendo en práctica lo que predico. Yo siento que tengo herramientas para poder atravesar muchas de las cosas que me han pasado en la vida, como meditación, yoga o Tai chi. Si sos una persona paciente o has leído a los maestros chinos, también tenés otra manera de vivir la vida. Nuestra cultura y los argentinos tienen una ansiedad, impaciencia e intolerancia que no ayudan, no sólo en la cuarentena, sino que tampoco a poder visualizar e ir un poco más allá de lo cotidiano. Por eso también estamos tan mal. No es una crisis sólo económica, también es espiritual.


La gente ha estado apegada a cosas banales e intrascendentes. Yo, por ejemplo, no tengo ni tendré redes, porque no me interesan ni me aportan. Uno se va cultivando como persona, uno elige.


-En el libro dec√≠s que en nuestro pa√≠s hay que ser desordenados y te pregunt√°s qu√© ser√≠a de nosotros sin el desorden... ¬ŅQu√© ser√≠a de Ludovica sin el desorden?


-Soy desordenada por fuera pero soy muy ordenada por dentro, tengo mucha disciplina, y soy muy madrugadora. Siempre me despierto tipo 7 de la ma√Īana y empiezo con los rituales y ceremonias de todos los d√≠as. Primero de agradecimiento. Sigo el calendario maya​, prendo una vela del color maya del d√≠a, me conecto much√≠simo con lo que siento que est√° pasando en mi coraz√≥n y en el d√≠a que empieza, (porque cada d√≠a tiene una energ√≠a diferente), y pido por la gente y por el mundo. Tengo mis rituales y mis mantras.


Tengo mucha lucidez matinal para escribir y para estudiar. Mi ritmo bueno es hasta las 19. Mi vida también está muy alineada.

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