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Agropecuario  Domingo 19 de abril de 2020 - 13:03 hs.                5022
  Agropecuario   19.04.2020 - 13:03   
El campo puede “salvar al mundo” de una crisis climática
No se se escucha al cuidado de los suelos como una prioridad en cuanto a la lucha contra el cambio climático y los fertilizantes pueden ser parte de la solución.

Por: Hernán García Kairuz, ingeniero agrónomo, especializado en fertilización de cultivos.


Es imprescindible comenzar a evaluar qué se puede hacer desde nuestro país para luchar con el cambio climático, los fertilizantes pueden ser parte de la solución de una manera mucho más efectiva que cambiar lamparitas en las ciudades o promover energías renovables en un país que emite menos del 1% de los gases de efecto invernadero.


El Panel Internacional para el Cambio Climático ha realizado una serie de recomendaciones para lograr transformar la economía mundial en una economía baja en carbono, entre las mismas se destaca la necesidad de aumentar el carbono de los suelos como una manera de fijar el mismo de una forma semi-permanente.


Es poco común escuchar al cuidado de los suelos como una prioridad en cuanto a la lucha contra el cambio climático, pero es un factor muy importante debido a que en el último siglo el aumento de la productividad, del área sembrada, la erosión de los suelos, la deforestación y producción de granos en ambientes más frágiles implicó la pérdida de carbono ya sea en forma de materia orgánica del suelo o en la pérdida de masa verde permanente por cultivos anuales.


La intensificación sustentable de la agricultura es una forma muy inteligente de cuidar el sistema y el bolsillo de los productores.


Una forma de darle una magnitud a las perdidas es observar el estudio que realizó Hernán Sainz Rozas de INTA donde comparó valores de materia orgánica de suelos prístinos versus lotes con más de 100 años bajo producción. Los valores son alarmantes, se ha perdido hasta el 50% de la materia orgánica de los suelos.


En este sentido, la matriz exportadora de alimentos de nuestro país hace que con ellos se exporte una inmensa cantidad de nutrientes los cuales no se reponen en los suelos impactando directamente sobre la salud de los mismos.


Por esa razón es necesario fomentar la aplicación de nutrientes a los suelos como una manera de buscar mejorar la productividad de materia seca, la cual implica una mayor reposición de nutrientes, mayor fijación de carbono atmosférico en los rastrojos que, gracias a la siembra directa permanecen mayor cantidad de tiempo sobre el suelo protegiéndolo de la erosión y aportando materia orgánica a los suelos.


La intensificación sustentable de la agricultura es una forma muy inteligente de cuidar el sistema y el bolsillo de los productores de manera de lograr varias cosechas al año y de mantener el suelo cubierto de forma casi permanente. Adicionalmente, experiencias realizadas por la Asociación Internacional de Fertilizantes (IFA), demuestran que el balance de las emisiones de carbono por parte de la producción agrícola mejora notablemente en condiciones de fertilización debido a la mayor producción de materia seca.


Es importante destacar que una vez que se transita este sendero se ingresa en una espiral virtuosa donde el sistema mejora campaña tras campaña acompañando la productividad de los cultivos y la salud de los suelos.


En este sentido es importante considerar que cultivos como la soja responden mejor al manejo del sistema que a una fertilización en la misma campaña, así es que la oleaginosa mejora los rindes año tras año en sistemas con altas dosis de nutrientes.


Asimismo, una ventaja adicional de aumentar las dosis de nutrientes en los suelos permitirá que sea posible proteger ambientes más frágiles de la deforestación para cubrir la demanda alimentaria de los años que vienen de una manera sustentable.