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Tecnologia  Domingo 26 de julio de 2020 - 13:38 hs.                1982
  Tecnologia   26.07.2020 - 13:38   
Qué es el ransomware, el virus que secuestra nuestra información y nos extorsiona para devolverla
Durante la pandemia hubo un crecimiento mundial. En Argentina, 50% más.

Por la pandemia del coronavirus, la primera mitad de 2020 estuvo signada en el mundo tech por la intensificación de un viejo conocido: el ransomware, un ataque que permite que los hackers accedan a nuestra información personal a través de un programa que se instala en nuestro teléfono, PC o laptop. Y que, sin darnos cuenta, muchas veces lo instalamos nosotros mismos.


Su nombre es un acrónimo de “programa de rescate de datos”: ransom en inglés significa rescate, y ware es un acortamiento de la conocida palabra software: un programa de secuestro de datos. El ransomware es un subtipo del malware, acrónimo de “programa malicioso” (malicius software).


Ahora bien, este tipo de virus actúa restringiendo el acceso a partes de nuestra información personal, o la totalidad. Y en general, los hackers explotan esto para pedir algo a cambio: dinero.


Si bien algunos ransomware simples pueden bloquear el sistema de una manera simple, los más avanzados utiliza una técnica llamada extorsión “criptoviral”, en la que se encriptan los archivos de la víctima logrando que se vuelvan completamente inaccesibles. 


Si bien estos casos suelen ocurrir a grandes empresas, como le sucedió a Telecom el domingo pasado, solo durante los primeros seis meses de 2020 se detectaron casi 400.000 muestras de ransomware más que en el mismo periodo del año pasado, según se extrae del informe Threat Landscape Report. Lo cual significa que su alcance es muy amplio.


Por esto, es fundamental entender qué es, cómo funciona, por qué puerta pueden entrar y cómo prevenirse.


Cómo funciona: lo podés instalar vos mismo

Los ataques de ransomware generalmente son más específicos que el malware: los hackers apuntan a sistemas informáticos específicos que pertenecen a negocios corporativos y esto tiene que ver con que son víctimas más “jugosas” para sacarles dinero.


Pero esto no significa que no puedan entrar en nuestras vidas digitales.


Una URL por Whatsapp de un contacto desconocido. Peor aún: una URL de un contacto conocido: el ransomware tiene múltiples formas de llegar y las históricamente más comunes están asociadas a programas que nosotros mismos instalamos.


Para ponerlo simple: es muy difícil que un programa muy conocido venga con ransomware. Si instalamos, por ejemplo, Adobe Photoshop o Microsoft Office, es muy probable que esos instaladores sean seguros.


Pero cuando instalamos otro tipo de programas, muchas veces pueden venir con sorpresas.


El caso históricamente más común tiene que ver con los programas que instalamos en nuestra PC o laptop. Y actualmente estas son las cuatro formas más comunes que tienen de propagarse:


- Troyanos: son el ransomware número 1. Celebérrimos virus que vienen “disfrazados” de una cosa que no son. Adjuntos de mails: cuidado. Es el caso más común. Nunca hay que abrir algo sin saber qué es.


-Unidades extraíbles: cuidado con los pen drive. Los discos de almacenamiento externos son perfectos lleva y trae de ransomware. Mejor usar la nube.


- “Malvertising”: publicidad engañosa con un plus. Te infecta el equipo y puede secuestrar tus datos. No es recomendable cliquear publicidades en general, pero puede haber casos donde sea bastante claro que hay un engaño detrás.


- Redes sociales: el caso más a la mano, el hackeo masivo a cuentas de alto perfil de Estados Unidos. Nunca cliquear un link que ofrece algo demasiado bueno.


Lo complejo es que los ransomware se van “mejorando” y se propagan cada vez más rápido y por lugares más inesperados: Cerber, Locky, CryLocker, CryptoLocker y Jigsaw son algunas de las estrellas del set que usan los hackers en todo el mundo.


O el célebre WannaCry, que infectó al menos a 230.000 equipos en 150 países en 2017.


Cómo protegerse contra el ransomware

  • Instalar un programa antivirus que detectará y atrapará los ataques de ransomware.
  • Mantener siempre actualizados todos los programas, navegadores y el sistema operativo. Las nuevas actualizaciones son importantes no solo porque traen nuevas características, sino que también pueden incluir la reparación de vulnerabilidades de seguridad que los atacantes pueden explotar fácilmente.
  • Hacer una copia de seguridad de sus datos regularmente. Es bueno para todos los casos realizar copias de seguridad en la nube y el almacenamiento físico.
  • Si su dispositivo está infectado con ransomware, en primer lugar, desconéctelo de la red para evitar que el virus se propague a otros dispositivos. Luego, póngase en contacto con su departamento ayuda de su antivirus o, como consumidor, con una empresa de soporte técnico.


Argentina: un crecimiento del 50%

Según Avast, uno de los antivirus gratuitos más conocidos que hay en la actualidad, durante los primeros meses de la pandemia los ataques de ransomware crecieron un 50% en comparación con enero y febrero de 2020.


La mayoría de los intentos se hicieron en marzo, mientras que en abril los valores comenzaron a volver a la normalidad. En todo el mundo, los expertos de Avast observaron un 20% más de ataques de ransomware.


“Durante la pandemia, en marzo y abril, tuvimos que proteger a un 50% más de usuarios en Argentina contra ataques de ransomware que a principios de año, en enero y febrero", describió el investigador de malware de Avast, Jakub Kroustek.


El número de otros tipos de ataques de malware también subió, y los tiempos de los ataques han cambiado. "En el período previo a la cuarentena, en la mayoría de los países del mundo estaba claro que las campañas de malware reflejaban la semana laboral, y que menos de ellas estaban activas los fines de semana que los días laborables. Sin embargo, estas diferencias se desdibujaron durante la pandemia, ya que los usuarios y los atacantes probablemente trabajaron más los fines de semana y desde casa ", agrega Kroustek.


Los analistas están observando actualmente dos tendencias principales. La primera son los ataques a gran escala dirigidos a usuarios finales y pequeñas empresas de fabricación y servicios.


Así, la primera mitad de 2020 quedó signada por varias grandes tendencias entre los operadores de ransomware, como el ransomware como servicio, alojado en servidores en la nube a los que las organizaciones criminales acceden vía Internet.