El traslado del sable corvo del general José de San Martín tuvo lugar ayer, en cumplimiento del decreto presidencial que ordenaba su salida del Museo Histórico Nacional y su restitución al Regimiento de Granaderos a Caballo. El traslado se concretó luego de una masiva despedida, donde el jueves pasado 5.000 personas se acercaron a ver la pieza por última vez en esa sede.
La operación se realizó bajo estrictas medidas de seguridad y conservación. Desde Presidencia difundieron imágenes oficiales del procedimiento, que muestran el retiro de la reliquia y su traslado en un estuche especial hacia su nuevo lugar de custodia.
La pieza histórica salió del museo porteño a las 8.45 custodiada por personal de seguridad, conservación y una guardia del Regimiento de Granaderos a Caballo, arribando a Aeroparque a las 11 para su vuelo hacia la ceremonia.
Cerca de las 20 de ayer, finalmente, el presidente Javier Milei hizo el traspaso formal del sable al Regimiento de Granaderos, luego de pronunciar su breve discurso en el Campo de la Gloria. "Es el símbolo material más poderoso de la Nación", dijo el mandatario.
Acto en San Lorenzo con Milei
El traslado se concretó en la previa del acto central por los 213 años del Combate de San Lorenzo, que encabezó esta tarde el presidente Javier Milei en el Campo de la Gloria, a pocos kilómetros de Rosario.
Allí, el jefe de Estado entregó formalmente la custodia del sable al Regimiento de Granaderos a Caballo, en una ceremonia que tuvo una fuerte carga simbólica y política.
Por primera vez, el sable original estuvo físicamente en San Lorenzo, el mismo territorio donde San Martín comandó su único combate en suelo argentino en 1813.
Polémica política
La decisión del Gobierno generó una fuerte controversia. Descendientes de la familia Rosas habían presentado una medida cautelar para frenar el traslado, pero la Justicia Federal la rechazó al considerar que no estaba probado que la donación del sable hubiera sido realizada con una obligación legal de permanecer en el museo.
La jueza Macarena Marra Giménez sostuvo que los actos administrativos “se presumen legítimos” y habilitó el traslado, aunque la investigación de fondo continúa abierta.
La medida también derivó en la renuncia de la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, quien cuestionó el decreto presidencial.
Desde el Gobierno, en tanto, justificaron el traslado como una restitución del sable a su “contexto histórico natural” y señalaron que el regimiento fundado por San Martín será responsable de su preservación, seguridad e integridad.
El sable corvo es uno de los objetos más emblemáticos de la historia argentina y continental. San Martín lo utilizó en las campañas de liberación de Chile y Perú, y su destino fue motivo de disputas políticas e institucionales desde el siglo XIX.
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo recordó que la pieza fue robada en 1963 y 1965, que estuvo durante décadas bajo custodia militar y que regresó al Museo Histórico Nacional en 2015. También destacó que el Regimiento de Granaderos es Monumento Histórico Nacional y que el sable podrá ser visitado por el público en su cuartel.